Lo engañoso de la imagen en el otro universo es la crónica, ¡que sin tener yo la experiencia del periodista, o del buen cronista!, se ocupa de organizar y redactar lo relativo a los sorprendentes hechos ocurridos en ese otro universo. Se habla en ella, ¡Sobre los habitantes de Maera, o sampiales y samprialas!, se describe la coincidencia, o la pasmosa similitud que se da entre ellos, los habitantes del Sorina y los humanos; además del parecido entre las ciudades, los campos y demás hermosuras del planeta plano; y particularmente se resalta al final de esta historia el trabajo de Vagheroso, que transita cerca de la extraordinaria coincidencia entre lo dicho por el sampial Astain y lo dicho por el señor Einstein acá, junto a los hechos y circunstancias que desataron esa intriga.
El trabajo realizado al componer la crónica, consistió en recoger un material escrito y venido del Roguloso, ¡o universo paralelo a éste!, que por un caso excepcional que se puede dar entre éstos dos cosmos, logro llegar a mis manos. Realmente, conocer los archivos fue sólo el comienzo de las cosas admirables, quizás escabrosas, que pude detectar a través de la labor.
Verdaderamente, no sé si Lionio fue, o viviendo aún es un sampial, ya que desconociendo los engranajes, o leyes cósmicas que permiten conectar a éstos dos universos, ignoro en que momento de la vida de Lionio, o en que fecha de la historia de Maera se está allá en tanto que yo redacto lo fundamental de este suceso acá. En fin, más extraño que aceptar que Lionio hubiese sido, o es un sampial, es notar yo, que mi vieja duda, esa de que yo nunca pude entender la relatividad, resulto siendo resuelta por unos archivos que llegaron a mi a través de ese personaje, y, ¡aunque resistiéndome a reconocer la realidad!, ahora tengo que aceptar, ¡que ellos llegaron de ese otro cielo!.
Finalmente, lo que hace la crónica es compartir éste descubrimiento, o sea: que muy posiblemente, lo que se retrasa aquí, o se trastorna, no es el tiempo; “sino que igual que en Maera”, lo que se atrasa o adelanta, no es el trascurso subjetivo o real de las cosas, sino solamente la imagen de un reloj lejano. Pero además de éste hallazgo, que me permitió dilucidar mi antigua perplejidad, y comprender porque yo no entendía la cuestión; está también la ya dicha coincidencia entre lo que dijo el sampial Albeirto Astain en el Roguloso, y lo que opino el señor Alberto Einstein en este universo de acá. Y así, la crónica sugiere muchas sorpresas, como por ejemplo, que don Alberto se hubiese dado cuenta de alguna incoherencia en su trabajo, pero más bien prefirió callar a disgustarse con sus amigos; pero luego, no pudiendo atajar sus pensamientos, cavilando en lo que sucedía, “pensando en la interacción que se daba entre su vida y la de quienes lo rodearon”, le encontró gracia a la situación y sugirió esa segunda cosa que él considero infinita. Y continua así ésta relación cronológica, informando y colocando ante la vista cosas que sorprenden, ¡y bueno!, que también pueden disgustar, insinuando la posible burla de don Alberto acá, o el sampial Albeirto allá. ¡Pero!, rodeando abundantemente a ésta historia, también se patentiza la inteligente costumbre que maneja la sicología social de las personas, y que la hace preferir decir que si entiende, aun cuando no sea cierto.
En conclusión, se pueden vislumbrar muchas cuestiones interesantes, que seguramente advertirá cualquiera que conozca este resumen cronológico, extractado de los archivos escritos y venidos del Roguloso, o universo paralelo. Sin embargo, el único propósito que le estableció los límites a este informe, es solamente mi intención de ofrecer el trabajo de varios años, ¡en los que pretendiendo igualarme con las habilidades que puede adquirir con su labor un periodista!, ¡un periodista que guste de investigar e informar!, logré armar una parte de los documentos escritos en los dos CDs llegados de Maera, y pude ver la cuestión interesante que estaba en éste material que arribo a mi; concluyendo, que lo que seguramente ocurre aquí es lo que ocurre allá, y lo que se atrasa no es el tiempo, sino, como lo dijo el sampial Vagheroso, ¡y se demuestra comprensible al final de la crónica!, lo que se retrasa es la hora mostrada en la imagen que llega de un reloj lejano.
Luego de observar las cosas convincentes que dibujaba Lionio con sus palabras, y después de mirar que en los CDs encontré la explicación que nunca me imagine, y con ella aclare mi vieja duda: pienso, ¡con humildad u objetividad!, y sin dejar de dudar de mis apreciaciones, que la posibilidad de que Lionio fuese realmente un sampial, y que los archivos ciertamente proviniesen del Roguloso es perfectamente factible; y todo ello me permitió animarme a ofrecer esta labor, en la que se tradujo el texto encontrado “y se detecto la relación entre los hechos ocurridos allá y las cuestiones interesantes que se cavilaron y mencionaron acá”. Muy posterior a esto, se intento interpretar o entender mejor todo lo expresado allí, en esos documentos venidos de lugar desconocido para nosotros, y se organizo buena parte de la información con el propósito de seguir un orden cronológico. En consecuencia con esta intención, fue que se anexaron los segmentos con las leyendas de Perixe, el dios Legiustos, la hermosa diosa Atanlia, la lucha que se dio al interior de la familia Gasburciosa; ya que, ¡de alguna manera, más cercana o más lejana!, tienen relación con el fenómeno que se suscitaba al mirar los relojes o las cosas distantes, y también porque configuran mejor la historia.
Aspiro, a que si a alguno, o a alguna le interesa saber, entender, o aclarar medianamente alguno de los tantos misterios que nos rodean, “ver la misteriosa verdad en ellos”, no se olvide de lo engañoso en el otro universo, pues nada mejor que ésta crónica para saber de muchas cosas, procurar entender el porque de ellas, y descubrir los enigmas que muchas veces encierra la actuación de las personas; comprender los temidos y escondidos secretos que pueden guardar normalmente los individuos, y que al final no es mas que el valioso ser y su natural condición, que hacen a cualquier hombre o mujer.
Apreciada lectora o lector, claramente deseo que no se vaya a disgustar por la molesta revelación que se hace con esta crónica: eso de que la relatividad no la ha podido llegar a entender nadie; ¡claro!, y yo si que menos. Le comento que el estilo natural mío, como el de la gran mayoría de la gente, es ser amable con las personas y respetuoso de todo lo agradable, “o lo no muy agradable”, y que es el conjunto que la hace a ella; y en definitiva, no me complace para nada fastidiar a los semejantes de cualquier manera.
Espero que sea de su agrado, ¡y por lo tanto valore este reportaje!: lo engañoso de la imagen en el otro universo, elaborado después de extractar abundante material venido del Roguloso.
Atentamente
José David Salcedo Baquero
http://www.bubok.com.ar/libros/195091/l ... o-universo
Comentarios
En fin, me gustaría poder echarle un ojo al texto completo (si es que es eso) ya que aunque confuso, es algo diferente, y seguramente interesante, que ha de valer la pena tirarse, cuando tenga mi e-reader regresaré a echarle un ojo a esto. :rolleyes:
Amigo Hombrepagoda, primero quetodo, espero que acepte mis disculpas por no responder anteriormente sumensaje. Sucede que relativamente ingreso muy poco al internet, y en estasocasiones, afortunadamente hay muchas cosas que mirar.
Amigo, al final de la crónica: loengañoso de la imagen en el otro univreso, está la observacion de Vagheroso ylos datos que anoto; ahí, sin necesidad de ser alguien superdotado, se entiendebastante bien lo q ue ocurria en Maera, “que el reloj se iba atrasando proporcionalmente con la distancia”, pero no exactamente elreloj junto con el tiempo, sino simplemente su imagen y la hora representada enesa estampa de luz.
La crónica recoge varias historiasocurridas en Maera, dentro de ellas, la que concierne al asunto de Vagheroso, yotras relacionadas con el fenomeno de ver los relojes atrasadosproporcionalmenre con la distansia.
Amigo, gracias por comentar loengañoso de la imagen.
Atentamente
José David Salcedo B.