Con todos los inconvenientes y virtudes que tiene ser un Nobel, esta obra casi la definiría de "clásico"
Independientemente de las creencias o no creencias de cada uno, creo que es una obra maravillosa, donde aparece un Jesús humano, un tanto títere de un Dios caprichoso y egoísta. A su lado, aparece el Diablo, su papel no me termina de quedar todo claro, pero desde luego parece más sensato que Dios.
En general, es una especie de parodia de la vida de Jesús, una herejía en sí misma, pues en las primeras páginas niega la virginidad de María. La impureza del verbo.
Lo único que no me gustó de este libro, fue su final. Me da la sensación de que todo se precipita en un santiamén. Es como si de repente a Saramago le hubiera entrado la prisa por terminarlo.
Después de leerlo, comprendí por qué el Vaticano se gratificó por su muerte, la censura de la presentación de este libro en Portugal o por qué el autor fue considerado persona "non grata" en el Estado de Israel.
Comentarios
Sin embargo, yo soy de los que piensan que esta fue la chispa que encendió el polvorín y ya en Israel le tenían ganas, creo que la publicación de este libro tiene algo que ver, pues todos sus libros fueron retirados del mercado. Lo siento por ellos, se pierden un gran autor.
Aquí hay otro interesado en la lectura de ese libro: yo. Saludos
Cuál no sería mi sorpresa cuando más tarde descubrí que las cenizas del autor están enterradas justo debajo de ese olivo. Me pareció un gesto sencillo el escoger ese lugar, tan cerca de la gente y de la vida de la ciudad.
Un gran libro, y un buen tipo.