No era la primera vez que costaba dormir… De hecho, su insomnio se había hecho íntimo amigo suyo. Las horas sin dormir, generalmente se acumulaban hasta que su mente se rendía. Ese era el problema, Su mente. Que nunca cesaba. Cuando dormía con él….a veces dormía muy bien… se acoplaba entre sus almohadones y se sentía segura con el mero roce de sus brazo. Otras pasaba la noche entera fingiendo dormir. Hasta que escuchaba a esos odiosos pajaritos… siempre a esa hora en la que se levanta el sol. Sabía que a veces se despertaba sobresaltado, aunque nuca le decía por qué. Así que aquella noche en blanco no era de extrañar. Y había hecho todo lo posible por dormir esa misma tarde… no al principio, si no después…. cayó rendida casi inmediatamente después que él, pero, cuando él se levantó a apagar la televisión, se despertó. Y ya no tenía más sueño. Sin embargo… tenía ganas de estar con él, tendida a su lado… rozó con su nariz su hombro, agarrando su brazo en una caricia a una cierta distancia de su cuerpo para evitar darle calor y permaneció inmóvil hasta que sintió el primer sobresalto. Se estaba quedando dormido. Un leve relámpago de movimiento en la pierna izquierda. Ella le acaricia con suavidad la parte del brazo que tiene asida… Después todo silencio y quietud. Se había dormido. Se sintió segura para abrir los ojos y ver su camiseta, su brazo, la curva de su hombro. No levantó la cabeza. Pensó en cuánto le gustaba como olía… incluso sin la colonia que la volvía loca. Sonrío levemente pensando si se habría dado cuenta ya de que sólo le gustaba el olor porque le recordaba a él…
Y se quedó así hasta que después de un buen rato consiguió dormirse… Soñando. Con él. Soñaba que le besaba, que se sentaba a horcajadas sobre él y sentía su excitación en cada beso. Entonces el calor la despertaba y la llevaba a una nueva ensoñación… más deseos con su boca con sus manos… con un final que, sueño tras sueño, desvelo tras desvelo… no llegaba.
Cuando se dio cuenta de que había tenido suficiente, miró la hora y se levantó al baño. Al volver, se tumbó con suavidad a su lado, dejando que el peso de su cuerpo sobre la cama le despertara y le dijo la hora con suavidad. También le contó que había soñado con él … y consiguió por fin vivir el final del sueño despierta… Y cuando acabaron y ella comprobó que de nuevo él se dormía, volvió a hacer todo lo posible por disfrutar de las sensaciones que le acaba de brindar, acariciándole como le encantaba hacer hasta que volvió a notar que se rendía al placer.
Una hora más tarde, se despertó él. A ella le bastó su movimiento para despertase. Él alcanzó el móvil y le mostró la hora mientras la anunciaba, sin nada que esconder….
-Son las ocho…- dijo mientras volvía a colocar el teléfono en la mesilla. - Yo creo que va a ser hora de ponernos en marcha…- se volvió hacia ella con ojos de sueño. Le sonrió entornando los ojos y calmando su interior que de pronto se había despertado completamente.
Escuchó la hora. Y vio una alerta en su pantalla con un nombre que no debía conocer.
"Mierda" pensó. Porque lo conocía muy bien. Y no tendría que saberlo. Él no se lo había dicho. No hablaban nunca de "Ella" y no quería saber nada. Pero lo sabía todo.
Se estiró desnuda en la cama, intentando liberar la adrenalina liberada, poniendo todos los músculos que pudo en tensión, para después relajarse y poder sonreírle dulcemente mientras que asentía con los ojos. Quiso quedarse muy quieta.
Supo que correría a mirarlo, y efectivamente , se excusó en ir al baño mientras ella luchaba por mantener cerrados los ojos. Y mantener la calma.
"Ha sido solo una puta fracción de segundo, joder, ¿por qué he tenido que verlo?¿no le bastaba con decirme la hora y no hacerme mirar?"
Pero no sabía que contenía. Volvía a tener, como tantas otras veces, una caja con las respuestas que buscas y sin la llave para abrirla. Cuando oyó el pestillo del baño no pudo contenerse más y miró su propio teléfono. Sabía donde debía buscar. No quería saberlo, pero lo sabía. Buscaba una foto. Pero la pregunta era ¿cuál? y ¿podría acceder a ella? Encontró novedades que no quería encontrar. Varias.
"Dios… -pensó- ¿Por qué cojones nunca jamás mira al objetivo?¿Es que tan difícil le resulta saber que tiene que mirar al aparatito que le hace la foto? Rubia tenía que ser… "
Pero el sarcasmo, como siempre, le duraba poco. Y pensaba en lo guapa que era aquella chica de las fotos. Qué sonrisa más bonita tenía, con un cuerpo increíble… Tan sofisticada, con sus amigas… siempre desprendía esa perfección natural a pesar del maquillaje y las luces tenues. Qué guapa era… Le llamó especial atención una foto. Aparecía de medio lado…sonriendo, con ese precioso hoyuelo de su mejilla derecha a la vista mientras su amiga sostenía sobre ella un cartel el que ponía "reservada".
Algo se removió en su interior. Sabía que andaba intentando, como siempre, recuperarle. Una vez le había llamado. A veces, simplemente la puñetera casualidad la hacía partícipe de la vida de ambos sin ella quererlo. Una amiga de su colegio, íntima amiga de una de las amigas de "Ella", le contó mucho más de lo que quería saber… "Reservada… reservada para él… ¿o no? Le esperará… porque lo que tienen es especial… O tal vez trate de darle celos… ¿estaría funcionando?¿es esta la foto?".
Lo sabía sin querer… sentía que él… bueno, eran ya cinco los años que hacía que le conocía y desde hacía poco la estaba haciendo más partícipe de su vida, ante lo que ella se mantenía expectante, intentando ver la pieza completa… Escuchó de nuevo el pestillo y apagó su móvil en un suspiro, dejándolo sin hacer ruido en la mesilla y quedando perfectamente tumbada segundos antes de que él entrara en la habitación a despertarla.
Escuchó su risa…
- Vamos…¡arriba! Luego dices que no duermes!
El griterío de su cabeza se acalló y le sonrió abiertamente. Nada de lo que no sabía importaba lo más mínimo. Solo lo sabía. "Él también ha de saberlo…al fin y al cabo, es en su cabeza donde está Ella" pensó para sus adentros… A veces se lo había dejado caer… Aunque no estaba segura de que él estuviera al tanto de su plena aceptación de esa realidad. Y por la noche…él duerme y ella…. Solo silencio.
Debería ir a estar con él…. mañana se iría y se iba a quedar sola. ¿Cuándo había empezado a querer estar con él? A veces sentía que se había enfadado con él, que la decadencia del sexo era la que la estaba haciendo enamorarse… Y no sabía como. Pero ahora todo contaba, todo importaba. Y le encantaba despertase junto a él. Y comer con él. Y viajar con el…
Y no sabía nada. Pero lo sabía. Y sabía que no debía hacer nada porque él, que no tenía dueño… formaba parte de "Ella".
Lo que encogía su corazón era pensar que él se había dado por vencido con el amor de su vida y por eso estaba a su lado… Quería que fuese feliz. Se había enamorado. Y una lágrima cae contra el colchón antes de ser retirada rápidamente del rostro.
"Un puede ser… un "hoy ha sido"… Me vale" - suspiró mientras se levantaba de la cama. "Pero ojalá pudiera ser como uno de esos narradores omniscientes.... y estar segura de hasta lo que no sé..."