-¡¡¡Guuuaauuuu!!! alucinaba Shira,- que historia mas bonita la del rey caido.
-Si que lo es,contesto Grama.
-Y ya por ultimo os quiero regalar este bolsa,contienen plantas medicinales que a mi una vez me llagaron a salvar la vida y espero que no os haga falta a vosotras dos,pero por si acaso tomad y no estraviarlas pues podrían seros de vital importancia. Una anciana se las regaló a mi padre en uno de sus viajes por el mundo y gracias a el aún sigo aquí dijo Grama.
-Muchas gracias Grama por ser tan atenta con nosotras,no se como te lo podré agradecértelo,pero te aseguro una cosa,algún día te lo pagaré quieras o no quieras. Es lo que te puedo decir ahora y una más,ni una palabra a nadie de esto ¿vale?-dijo Sara.
Y las dos hermanas contestaron a la misma paz,-nosotras sabemos guardar un secreto querida amiga,marchad con Dios y que os vaya bien en vuestra osada aventura.
Shira también les mostró su agradecimiento a las hermanas y con un profundo abrazo y un beso se despidió de las dos para seguir con su camino.
-Bueno Shira en lo que a nosotras respecta debemos seguir continuar,hemos de encontrar un sitio donde poder alojarnos y pasar lo que nos queda de noche,aun falta para que salga el sol -dijo Sara.
-Como usted diga princesa,como que usted diga,ya sabe que estamos las dos metidas en esto y que lo que usted mande bien dicho estará -contestó Shira.
Dicho esto las dos aventureras volvieron a iniciar su viaje pero esta vez a caballo,cosa que adelantaría mucho su marcha. Poco a poco se iban internando de nuevo en el bosque mientras se despedían de sus dos amigas. Ya de nuevo en el bosque pensaron en ir a un pequeño pueblo llamado Los Cuatro Caminos que se encontraba a unos veinte minutos de allí. El bosque de Verengalia era conocido por su gran cantidad de arboles y diversidad de fauna animal, ya que habitaban cantidad de lobos,osos,cerdos salvajes y todo tipo de animales peligrosos sin contar con las alimañas y demás depredadores. A medida que iban avanzando se volvía mas oscura la noche y de vez en cuando el silencio se veía truncado por algún tipo de ruido extraño de entre los arbustos o de algún gruñido de la lejanía cosa que se hacía de agradecer. Pasada un par de horas a eso de las seis de la mañana notaron como si se escucharan unas voces a lo lejos. Seguían avanzando y cada vez se oían mas claramente,
-¡¡¡Alto ahí!!! dijo Sara con voz firme. -Haremos una cosa,nos plantamos delante de ellos y le decimos que necesitamos un lugar donde alojarnos.
-Pues vayamos princesa -dijo Shira sin titubeos .
Cogieron de nuevo las riendas y salieron de entre los arbustos a lo que enseguida les dieron el alto.
-¡¡¡Alto a la guardia!!! ¿quien anda ahí?-gritó el soldado con la lanza en alto.
-¡¡¡Tranquilo señor!!!!, solo somos dos humildes comerciantes que buscamos un sitio tranquilo donde pasar la noche. Estamos cansadas y solo queremos un lugar donde comer y dormir nada mas.
¡Está bien! podéis pasar,pero eso sí, deberéis pagar 200 Gils como todo el mundo – dijo el guardia.
- Ummm...pagaré el tributo si he de hacerlo. Aunque...creo que es abusivo eso del tributo -dijo Sara.
¡¿Como os atrevéis a decir eso?! ¡¿acaso dudáis de la palabra de nuestra princesa Sarita?! - contestó el guardia con voz desafiante.
-No por favor,no quería decir eso. Solo que me parece excesivo 200 gils nada mas. No se nos dio muy bien la venta de hoy y tenemos que alimentar a nuestros hijos. Por favor,ser benevolentes con nosotras – respondió Sarita.
-Esta bien,pagaréis solo 50 Gils por cabeza. Pero tenéis que comprender que tenemos muy poca ayuda del exterior y este año las cosechas no se nos dieron muy bien aparte la caza este año no es de la mejor que yo recuerde– dijo el guardia.
Sara metió la mano en la túnica y saco del bolsito que llevaba la cantidad que le pidió el vigilante.
Sarita dijo -¡Tomad!.Es lo acordado y ahora dejadnos pasad.
El joven guardia retiró la lanza y con un movimiento de cabeza dijo -Ahora podéis pasar. En la plaza del pueblo encontrareis una posada. No tiene perdida,seguid todo recto y lo encontraréis. Se llama El Sueñecito, podéis preguntar por Jean Paul,es el dueño ademas de mi tío. Allí se duerme y se come muy bien.
Muchas gracias y muy amable,adiós -dijo Sarita.
-!!! Por cierto me llamo Jean Cloud!!!
-De acuerdo Jean Cloud le diremos a tu tío que vamos de tu parte,adiós de nuevo.
Las dos jóvenes se pusieron en marcha y cruzaron el puente de piedra que te llevaba al poblado. La empalizada que cercaba el pueblo era bastante considerable, de unos 9 o 10 metros aproximadamente, compuesta por grandes troncos afilados en su punta. Conforme iban avanzando y aproximándose a la empalizada se podía divisar las 2 grandes atalayas de unos 15 metros mas o menos, lo cual hacía que la vigilancia fuera aún mejor. De pronto se abrieron las puertas y dejaron ver un camino de piedras que te llevaban al centro del pueblo. Una vez dentro se podían divisar pequeñas antorchas que iluminaban el camino aunque no estaba demasiado bien iluminado. A los lados de las casas se podían ver algún que otro corral con gallinas o cerdos o alguna que otra tierrecita que cultivar. Los perros ladraron y rompieron el silencio de la noche una vez mas para dejarles ver alguna que otra luz que salia por la ventana de alguna casa. Se podía observar que muchas de las cosechas ya estaban recogidas aunque confirmaba lo que el guardia nos había dicho a la entrada. Ya mas metido en el pueblo se podían ver las fraguas de los herreros y las casas de sastrerías ademas de cuadras,tiendas de alimentación,tahonas,mercados,posadas y todo tipo de tiendas de diversos tipos. La gente ya se podía ver por la calle y algunos miraban con cara de asombro al ver los caballos que montaban las jóvenes,otros en cambio ni siquiera las miraban. Ya la iluminación se apreciaba en todas las calles y locales de entretenimiento como las tabernas y posadas la cual ya se pudo apreciar a lo lejos la que ya en el puente les había recomendado el joven Jean Cloud. Una vez habían dejado atrás las callejuelas y demás casas se empezó a ensanchar la calle en forma de embudo dándoles a parar a la plaza del pueblo.
Justo de frente estaba la posada el Sueñecito como había dicho el joven del puente y a ambos lado de la plaza había una taberna junto con un burdel y algún que otro local de dudosa reputación. No era como habían esperado las dos jóvenes amazonas pero bueno...menos da una piedra.
-Bueno Shira,vayamos a la posada de una vez y comamos algo,tengo un hambre atroz.
-¿Solo usted princesa? Jejejeje sonreía Shira mientras ponían rumbo a la posada.
La posada estaba pintada de color blanca y las ventanas de color rojo fuego con el tejado en negro. Del tejado colgaba un gran tablón ya medio carcomido por el paso del tiempo, ponía El Sueñecito en color rojo también y la verdad que desentonaba bastante con el resto del edificio ya que se mantenía en muy buenas condiciones y eso le quitaba parte del atractivo visual. Las dos chicas se bajaron de los caballos y abrieron la puerta.
Al abrir la puerta se encontraron tras el mostrador de recepción a un hombre de unos 65 años de edad,con el pelo corto y canoso. Sus ojos eran azules y los parpado estaban mediocerrados, como si reflejaran el cansancio de tanto años vividos detrás de ese mostrador,atendiendo día tras día los 365 días del año. Su nariz era bastante porrona y grande y era mas bien bajito para ser un hombre. Vestía con una especie de camisola blanca con encajes en los cuellos y la solapa y llevaba en su antebrazo un tatuaje con el escudo de Verengalia,que se componía de un castillo en el centro del escudo,que estaba rodeado por un lobo blanco en el lado derecho del mismo y un dragón echando fuego por la boca en su lado izquierdo. Eso significaba que ese hombre posiblemente hubiera pertenecido al ejercito de Verengalia o a la guardia de esta.
-Buenas noches señor,somos dos viajeras que buscan un alojamiento donde pasar la noche. Su sobrino Jean Cloud nos recomendo este lugar y bueno...aqui estamos -dijo Sara.
-Esta bien esta bien,tengo habitaciones libres para que podáis pasar la noche,jejeje -reía el posadero. Y también comida si es lo que andáis buscando también.¿Os gusta el guiso de venado?mi mujer lo hace de maravilla y ahora no suele verse mucho el venado por estas tierras. Este año las cosechas y la caza no están en su mejor año. Pero si tenéis dinero para pagar diré a mi esposa que os prepare para mañana un guiso con muchas patatas y huevos fritos.¿que os parece?-dijo el posadero.
-Me parece bien pero...¿de cuanto dinero estamos hablando?-dijo Sara.
-Depende de las noches que se queden. ¿Cuantas noches se quedarán?pregunto el posadero.
-Una nada mas con comida para ahora y para mañana a la hora del almuerzo-dijo Sarita.
-Esta bien,una noche en una habitación doble con media pensión serían 300 gils contesto Jean Paul.
-Vale,me parece bien,aquí tiene 300 gils mas 200 para que me busque un sitio donde puedan ser atendidos nuestros dos caballos. Están ahí fuera en la entrada de la posada. Solo quiero que estén como si fueran suyos a ser posible¿entiende?los quiero como si fueran hijos míos,-dijo la princesa.
-Pues no tiene porque preocuparse mas señorita, sus caballos serán atendidos con toda nuestra atención. Tenga,aquí tiene la llave de su habitación y ahora si me disculpan tengo que comunicar a mi mujer que lleve los caballos al establo para que les den agua y paja. Dentro de 10 minutos les subiré su comida, hasta luego -contestó el posadero mientras terminaba de rellenar la hoja de estancias.
Las dos jóvenes subieron hasta su habitación y una vez allí soltaron las cosas que tanto cansancio les habían provocado en el comienzo de su viaje o mejor dicho “aventura”. Al poco tiempo de subir a la habitación sonó la puerta... ¡¡¡toc toc !!! -¡Señoritas su cena esta lista!.
-Pase usted señor, la puerta esta abierta,déjela por ahí donde usted vea bien y muchas gracias. Hasta mañana -dijo Sarita