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Corazon valiente...parte 3

supergamisupergami Anónimo s.XI
editado junio 2013 en Fantástica
Pués allí estaré a las doce y media,ni un minuto mas,ni un minuto menos,a y media -respondió Shira con la cara llena de alegría,pues llegaba la hora de partir en busca de su querido hermano. Dijiste que no me preocupara por nada no es así,todo estaba preparado según tú,yo no tengo nada dispuesto. -Así es,como te dije no prepares nada,ya está todo preparado y listo para salir. -Apresurémonos y vayamos al castillo,se nos hace tarde -dijo la princesa Sarilla mientras montaba en su caballo.
Una vez llegado al castillo todo era como la princesa había previsto,todo estaba lleno de gente,la gente entraba y salía del castillo como si fuesen hormigas. Había multitud de tiendas de todo tipo,unas vendías armas,otras escudos y amuletos para el mal de ojo y la brujería,otras en cambio vendían todo tipos de especias,flores aromáticas y planta para la curación de diversas enfermedades,también estaban muy de moda los brebajes del dulce Cupido que por otra parte a nadie hacía daño y algunos comerciantes se ganaban algún dinero dándoles a cuaquier aldeano una oportunidad de confiar en si mismo y lanzarse a la chica de sus sueños(aunque muy pocas veces daba sus frutos). Por otro lado se vendían animales para crianza como cerdos,gallinas,avestruces y cosas por el estilo. Todo era multicolor y se notaba alegría y bienestar en toda la gente que por allí deambulaba.
La hora estaba cerca y ya no había marcha atrás. Se puso una túnica de terciopelo azul que tenía hacía muchos años y que según dicen perteneció a su madre,la cual la llevo durante mucho tiempo. Entonces la princesa cogió unos harapos,un collar de perlas que tenía en uno de sus joyeros y una bolsa de cuero marrón que parecía pesar mucho para su reducido tamaño y lo metió todo en bolso de color negro.
La princesa bajó las escaleras para dirigirse a la parte trasera del castillo y allí coger uno asno que previamente le había dejado amarrado su amiga Gertrudis,la encargada del establo. Entonces salió a la plaza y se dirigió a la parte de atrás del castillo y allí se encontraba el asno como era de esperar. Había dejado comida y agua para que hiciera un camino cómodo y no diera problemas de última hora. Sara sacó de su bolso los harapos llenos de agujeros y manchas y se cambió de ropajes. A continuación guardo su túnica en el bolso y se montó en el asno al cual le dijo en voz baja y al oido -llevame donde esta el gran roble de detrás de la colina,allí nos esperan ¡¡¡vamos no podemos perder tiempo!!! dijo Sara y el asno comprendiendo lo que Sara le quiso decir emprendió su camino saliendo a la plaza del castillo y a continuación cruzando el gran portón de la muralla que con un silencio perpetuo parecía querer gritar su gran secreto para así poder retenerla a su paso por la entrada. Nadie sospechó nada y menos aún vió nada. La princesa estaba yá un poco menos nerviosa que minutos antes y aunque tenia un poco de miedo,al instante se le venía a la cabeza su querido Ivancito que.... de repente,desaparecían todos los miedos y sonreía nuevamente. Llevaban andando ya unos veinte minutos y quedaba menos para llegar al lugar citado. Sara miraba hacia atrás pudiendo ver entre las hojas de los árboles,toda la luz que se reflejaba en el cielo provocado por la incesante luz que salía de la plaza del castillo, pues era tan fuerte que apenas podían divisarse las estrellas por encima del castillo. Podían verse los fuegos artificiales que lanzaban en honor a las fiestas del castillo y a toda su gente pero con un profundo y apenado esfuerzo Sara volvió a girar la cabeza hacia el camino, que ya llegaba a vislumbrar la antorcha que portaba Shira en la mano para poder ver algo en la oscuridad.
-¿Eres tu Shira?,no llego a verte bien dijo Sarita.
-Si soy yó -contestaba Shira con la cara medio anaranjada por el reflejo de la llama en su rostro. Llegue hará media hora mas o menos,pero tranquila,no he tenido ningún contratiempo. Todo esta en orden princesita.
-Eso está bien,que no empecemos teniendo problemas -dijo Sarita. Pues entonces amarremos a estos pobres animales al árbol y marchémonos de aquí cuanto antes. Tenemos que recoger algunas cosas y la noche parece que se esté cerrando.
-Como usted diga princesa,pero perdone mi ignorancia pues cada vez que hace usted algo me deja al margen y sin información de a donde vamos o cual será el siguiente paso a seguir. Y ya de paso ¿hacia donde nos dirigimos ahora princesa?¿ya que no estoy enterada de nada.?
-Lo siento mucho Shira pero por seguridad y por comodidad para las dos te he mantenido al margen para que así las pudiéramos atender nuestras obligaciones y tu en tu caso a tu marido. Eso a sido el motivo por el que te he mantenido así al margen. Te pido disculpas Shira, ya no volverá a pasar mas te lo prometo.
-Muchas gracias por su sinceridad princesa y por como me ha tratado siempre en todos estos años de convivencia al lado suya y bajo su reinado.
-Gracias a tí Shira por hacerme siempre tanta compañía y aconsejarme en los momentos mas difíciles de mi vida. Muchas gracias querida amiga. Y ya dejémonos de sinceridades y vayamos al grano. Este es el plan,deje dicho a Gertrúdis que me preparara los caballos Niebla y Flecha un poco mas retirado de donde nos encontramos ahora en dirección norte por si acaso alguien nos hubiera seguido y pudiera avisar a la guardia. Pues aunque soy la princesa no puedo salir así como así del palacio cuanto más sin decir nada y dejando de lado mi castillo y mis obligaciones como princesa y futura reina. Vayamos por aquel sendero de allí delante,ese nos llevara hasta el lugar.
-De acuerdo princesa,¡¡¡a la aventuraaaa!!! gritó Shira de momento cuando a la misma vez agachó la cabeza y puso cara de arrepentimiento por haber gritado en medio de la oscuridad.
-No pasa nada Shira dijo la princesa mientras sonreía,pero a partir de ahora tendrás que ser mas precavida y sutil a la hora de mantener tu compostura y tu sangre fría,¿me entiendes?
-Claro que si mi querida amiga,dijo Shira mientras emprendía el camino hacia el sendero señalado por la princesa.

Las dos jóvenes se internaron en el sendero y una vez dentro pareció que se perdieran para siempre en la mas inmensa oscuridad de la noche. A cada paso se escuchaba algún que otro arbusto moverse y las dos se miraban de reojo como queriendo hacer el menos ruido posible para no llamar mas su atención. Se escuchaban las lechuzas y los búhos sobrevolar sus cabezas y empezaron a ponerse un poco mas nerviosas,pues se encontraban solas y ya muy retiradas del castillo sin nadie que pudiera prestarles auxilio si surgía algún problema. Sara lamentaba mucho haber apagado la antorcha de Shira pero era inevitable si querían mantenerse seguras de los ojos de la noche. Tan solo llevaban una antorcha apagada como arma si podía llamarse arma y ya en la lejanía se escuchaban los aullidos de los lobos como dando a entender que sabían que había carne débil y fresca por los alrededores para llevarse a la boca.
-Debemos apresurarnos Shira,cada vez estamos mas cerca del lugar al que vamos y allí nos esperan. Las dos jóvenes aceleraron su marcha y al poco tiempo llegaron al final del sendero por el que ya podían ver a sus dos queridos amigos Niebla y Flecha. Junto a ellos se encontraban las hermanas Grama y Élberet que vigilaban a los dos caballos y un bulto que yacía junto a ellas dos con una manta echada por encima que parecía albergar algún tipo de arma punzante.
-¡¡¡Hola mi querida princesa!!!-exclamo Grama,llevamos aquí bastante rato y habíamos llegando a pensar que os había pasado algo malo,pero veo que estais de una pieza,jajajajaja -reía a carcajadas Grama la hermana mas masculina de las dos,pues el trabajo del acero no era trabajo para mujeres pero ellas tenían mano para eso y mucho mas,aunque tanto tiempo de duro trabajo las había vuelto un poco mas brutas que lo que cabe de esperar en una chica.
-Aquí está todo lo que me pidío como habíamos acordado -dijo Grama mientras retiraba la manta.
-¡¡¡Guauuuu!!!,menudo armamento,casi podría decirse que fuéramos a una guerra. Jejejeje reía Shira.
-No es que pudiera decirse que fuéramos a una guerra Shira,es que es a donde vamos aunque no lo creas o lo encuentres algo gracioso -dijo Sara.
Y de repente la cara de Shira cambio de la risa a la confusión en menos que canta un gallo.-Lo siento dijo Shira,no era mi intención hacer la gracia.
-No pasa nada Shira,es bueno reirse de vez en cuando,aunque creo que ahora no es precisamente ese momento-dijo Sara mientras se miraban las hermanas una a otra y empezaban a reírse como posesas.
-Bueno estas son las armas que he conseguido,dos espadas forjadas con el mejor acero que pueda encontrarse en el reino de Verengalia y te aseguro que si tratas de encontrar algo similar a esto lo vas a tener muy crudo querida princesita,por otro lado también hay dos escudos forjados y tallados en las míticas tierras de Argot,el reino del fuego donde se dice que el acero se funde a temperaturas de miles de grados y luego se les de forma para que una vez estén terminadas se almacenen para luego llevarlas y bañarlas en la ya conocida Fuente de la Esperanza. Que cuenta la leyenda que un rey llego al pueblo todo ensangrentado y casi sin vida y dijo que por favor si querían salvar sus vidas y a su pueblo de la guerra contra las hordas de los Bastaros (Arpías aladas del inframundo) que por favor lo lanzaran al pozo del poblado para por fin poner a salvo a alguien que de verdad no merecía morir en esa guerra sin sentido que nada mas hacía provocar muerte y destrucción a los que no tenían culpa de nada. Y así lo hicieron,los envolvieron en un sudario y lo lanzaron al pozo para no volver a saber mas del ese legendario rey. Pues se dice que cada día del años en la fecha señalada la gente del pueblo bañan sus armas en honor al rey caído y que el arma bañada coge una dureza y una resistencia que no se consigue con ningún otro acero conocido en toda la tierra conocida.
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