Habitamos en un mundo donde los que “roban”, si son influyentes y tienen “amigos” en lo más alto del poder, no les ocurre absolutamente nada.
Donde mientras que unos mueren por sobrealimentación, otros lo hacen por hambre.
Donde mientras que unos malgastan el agua en campos de golf, otros mueren de sed.
Donde mientras que unos derrochan el dinero en lujos y vicios, otros no llegan a fin de mes.
Un mundo justo, imparcial y honesto, es imposible, porque esta sociedad es hipócrita, la verdad está hipotecada, el egoísmo es el protagonista principal, y el mundo está gobernado por la mentira, por esas personas que hoy te abrazan y mañana te matan.
Por esos que presumen de tener carrera y buenos modales y con tal de conservar su pose, no lo dudan a la hora de ensuciar el nombre del prójimo con embustes sin el menor escrúpulo y de la forma más pusilánime.
Por esos que se dedican hacer juicios a los demás en su ausencia, quitándoles así su derecho a defenderse y tachándoles de algo que posiblemente esté muy lejos de ser.
Por esas personas "inmorales" que dan consejos "morales" y presumen de una ética que no tienen y critican a los demás sus faltas de respeto y de responsabilidad mientras esconcen sus propias faltas.
Por esos grandes embusteros que viven en su propia mentira, para quienes mentir es una necesidad imprescindible y se justifican afirmando que es una ley de supervivencia.
Por las malas personas y sobre todo, por las que permiten la maldad.
En esta sociedad no hay espacio para la verdad porque reina la mentira sobre un trono de oro, y a veces una sola mentira prevalece sobre cien verdades.
En esta sociedad se le arrebata la razón a quien dice la verdad humildemente para otorgársela a otro que miente descaradamente; se castiga al inocente dejando impune al culpable.
Honestidad, Respeto, educación, derechos, justicia, solidaridad, igualdad…
Todo es sólo una vana presunción.
Comentarios
Respecto a la hipocresía, hay que reconocer que todos lo somos, la mayoría vamos sobrados para vivir y no colaboramos mucho, es tan simple como reconocerlo, lo de la igualdad muy pocos lo defenderían en su sentido estricto, pero un mínimo de solidaridad sí hace falta. Hace poco se calculó que con el 0'7% de aporte se acababa el hambre en el mundo (estamos pagando un 21% de IVA para enriquecer a nuestros políticos), y sin embargo no veo que nadie se quejara al retirar la ayuda del 0'7.
En lo que sí estoy de acuerdo es en que damos poder a la gente mala y que los buenos no hacen nada por evitarlo. Pero qué esperar de esta sociedad impasiva, que entroniza a un preadolescente como Justin Bieber y sin embargo muere Gandhi y ya nadie se acuerda de él.
Un saludo, gracias por hacernos reflexionar con tus palabras!