Amor mío que tanto te escondes en mis pensamientos funestos,
cada día se vuelve peor con cada retroceso de mi alma en los viridios pastos
del suelo aurinegro que rodea mis pensamientos.
Cada luna que pasa pienso en el tiempo perdido
que la dama de sucio blanco no nos dejará recuperar
ni siquiera en otro mundo
ENTRE GRITOS, GEMIDOS, RUGIDOS,
m e A B R O P A S O h a s t a TI,
pues quiero que te quedes para siempre aquí
Mas siempre termino dándome cuenta
de que es un error sin enmienda
porque éste es un erróneo allí...
Y qué si estos pasos que doy
son erróneos...
nada tengo que perder, sólo tu compañía,
que escasa no es ni mucho menos
veneno para sueños despiertos e inciertos.
Gritos de dolor se cierran con este amor
platónico cuando la soledad me domina.
El alba dame esa esperanza
que me quita Realidad
al escribir en mi libreta
todo aquello que sueño es
no dejará de ser utópica meta
El corazón me late con fuerza cada
vez que tu nombre escucho.
Cada vez que eso me ocurre,
por estar a tu lado cada vez más
en silencio lucho.
No importa cuán grande sea la frustración
por saber que libro una batalla perdida.
Tu presencia inunda la sequía de mi ánima
por el desatino distraída.
Golpes de razón azotan mi consciencia
deseosa de reminiscencia
vestida de providencia
sufriendo con tu ausencia sin lágrimas ni
gritos que de ella brotar pudiesen.