Sí, y es la respuesta,
Lo sabes mejor que el recreo
Que entre mis manos y el deseo
Buscan abrir una puerta
En ese espejo duro y cruel
Que late con brillos de plata,
Mil nombres tendrá tu piel
Mil hogueras
En tus labios escarlata
En laberintos se pierden hadas y duendes
Engañados quizá por la miel y los latidos,
Queremos el mar que de cantos ha perdido
A Ulises,
Marineros manchados de lujurias ardientes
Así es, zarpó mi nave,
No diré que me cuesta alejarme,
Día uno,
Ya dolor en mi cuerpo no cabe;
Precioso amor mío
Claro que voy a extrañarte ...
Comentarios
Me gusta mucho el último párrafo.