Insensible (CAPITULO 1 & 2)

LawlietLawliet Gonzalo de Berceo s.XIII
editado diciembre 2012 en Negra
Antes de presentaros el primer y segundo capitulo quiero dejar algo claro. Es mi primer proyecto literario a gran escala, quiero decir, largo. Suelo dedicarme a relatos cortos, frases, poemas... Espero que les guste y si es asi esperen al proximo capitulo para el 30/12/2012


Capitulo 1 - No Puedes Cambiar Nada

El sonido del último casquillo caer contra el suelo provocó un silencio absoluto que puso fin a todo aquello. Las voces dejaron de escupir sangre de rabia con mi nombre. James, repetían una y otra vez, pero se disiparon con sutileza en el viento de la tormenta.

Si queremos que esto tenga sentido tendremos que remontarnos tiempo atrás. Cuando empezó todo.

Estaba en una ciudad de clima frio. Hacía tiempo que no veía el sol. Los días estaban cubiertos por una manta de grises nubes que dejaban la ciudad iluminada de un color más que deprimente. Los edificios eran grandes rocas grises que brillaban a la luz de las farolas de la noche. La lluvia dejaba tras de sí unas calles húmedas que incitaban a quedarse en casa. Yo la tenía. Tenía un lugar en el que resguardarme. Un lugar en el que miraba a través de la ventana mientras bailaba un vaso de Whisky y no veía nada más que una ciudad repugnante que solo le importaba ella misma. Como si la madre que te dio la vida nunca recordara el día de tu cumpleaños. Intentaba no acumular esa clase de odio. Era absurdo. Al fin y al cabo por mucho que reflexionara sobre aquella ciudad nada iba a cambiar las cosas. Un hombre no puede cambiar nada, de hecho, dudo que nadie pueda cambiar algo. Las horas eran muerte en mi cabeza. Caía la luz temprano y yo la acompañaba.

Despertaba cada mañana con la cabeza molida. Sentía que mi cráneo era al menos dos tallas más pequeño que mi cerebro. Supongo que la imagen que ahora mismo se figuran de mi no comprende ninguna amistad. Bueno, dejando a un lado la botella tenía un amigo, mi único amigo en esta ciudad de locos. Mi amigo Matt. A pesar de mi estado, me salvo la vida. Cuando estaba en lo más alto de una azotea, mirando al negro horizonte que se fundía con la ciudad a lo lejos, con los pulmones llenos de alquitrán y los ojos llenos de lagrimas, a un paso del final, apareció y me agarró la mano. Me dijo que no merecía tener un desenlace tan trágico y yo le conteste que no había nada más trágico que vivir como yo lo hacía. El me miro a los ojos y pude ver dolor. Fue como verme en el mismo espejo que se burlaba de mi cada mañana en el baño de mi casa. Entonces supe que si había alguien que pudiera comprenderme seria él. Y aquí empezó todo. Fuimos a un bar que había a la vuelta de la esquina y le conté mi historia.

Trabajaba en el cuerpo. Intentaba limpiar esta ciudad o al menos el rincón que tenía asignado. Lo hacía bien. Era bueno en lo mío. Fue mi honradez lo que me volvió un objetivo. Los demás tenían un precio. Yo no. Yo no quería dinero. Realmente estaba con este uniforme por una causa social. No quería gloria, ni medallas o condecoraciones. Nunca busque ser un héroe. Tenía a más de la mitad de los criminales entre rejas o bajo vigilancia. Entonces fueron a por mí. Lograron falsificar pruebas a través de otros policías que tenían su placa en venta al mejor postor. Pusieron al departamento en mi contra y yo no pude hacer nada. Como ya he dicho, un hombre no puede cambiar nada. Todo intento acabo siendo un papel arrugado en la papelera del despacho de algún juez. Me incriminaban de asesinar a una mujer y a su hija. Había pruebas irrefutables. Sangre, huellas, pelo… Toda clase de detalles que hacían cualquier coartada inútil. Conocían mi rutina. Sabían que nadie podría corroborar mi inocencia. Sabían que por las noches, después de patrullar, bajaba al sótano de mi casa y me sumergía en la restauración de un Gran Torino del 72. Tenían cronometrados todos mis movimientos. Imágenes polaroid en una gran pared que mostraban mi coreografía fotograma por fotograma. El sueño de cualquier paranoico. 20 años de condena que acabaron en 15 por buena conducta.

Y ahí estaba yo. 15 años más tarde. Toda una vida perdida y el alma cansada. No es que la cárcel fuera el agujero y tras 15 años acabara saliendo de él. No. Es que yo estaba más abajo del agujero. El agujero era un techo muy alto. Ahora podía ver algo de luz ahí arriba, pero no sabía si era luz o las luces de un coche directo a mí. Y como una vez en el agujero no puedes hacer nada para salir decidí sentarme y aprovechar la oscuridad para beber en calma y más tarde acabar con todo. Eso nos lleva hasta la azotea.

Pensaba que aquella historia dejaría a Matt sin habla, pero lo que salía de su boca eran palabras de esperanza. Quería regalarme arena para mi reloj, pero yo no estaba interesado en ella. Sin embargo, lograba evadirme. Era el único que podía hacerme olvidar por un instante todo mi pasado. Me contó que perdió a sus padres al ser muy joven. Que vio como los ejecutaban a sangre fría. Vio como su vida se hacía añicos en apenas unos segundos. Pero salió adelante.

Solíamos quedar por las tardes en un bar cerca de mi casa. El tomaba té y yo café. No me gustaba beber en público y menos delante de Matt. Me hablaba de su familia, de su mujer y sus dos hijos, y eso me hacia recordar que, de no haber sido por todo lo sucedido, yo podría haber tenido una. Matt creía en mi inocencia. No es que estuviera preocupado por mi imagen. Cuando eres un ex presidiario condenado por el asesinato de una madre y su hija y tu cara aparece en todos los periódicos de la ciudad, nadie cree en tu inocencia y tus compañeros de profesión te dan la espalda te acabas olvidando de guardar las apariencias. Pero si había alguien que quisiera que me creyera era él.


Capitulo 2 – La Llamada

Una noche, recibí una llamada de Matt a las 2 de la mañana. No era normal. Descolgué y lo único que podía distinguirse era una respiración pesada y viento golpeando el micrófono. La llamada terminó con unos sonidos muy distorsionados que parecía ser disparos. Algo no iba bien respecto a todo aquello. No era capaz de asimilarlo. Intentaba no pensar en la posibilidad de que Matt hubiera sido asesinado.

No sabía qué hacer o a donde ir. Su teléfono no tenía señal. El único sitio que podría resultarme útil era su casa, pero nunca había estado allí. No sé si su familia me conocerá, pero era mi deber. Era como volver al cuerpo. Como si un viejo comediante hiciera una última aparición antes de jubilarse. Cogí mi pistola y fui directo a la casa de Matt. El coche cortaba la nieve que caía con intensidad. La gente corría hacia sus casas.

Próximo a la residencia de Matt decidí un último y desesperado intento llamándole. Daba señal. Alguien descolgó, pero lo mismo que antes. Gemidos y quejas de dolor, sin embargo ahora pude distinguir a Matt hablando. Decía que él no era el que buscaban, que” Las Gabardinas” se habían equivocado, pedía ver a alguien cuyo nombre no lograba distinguir. La señal se cortó. Matt estaba metido en algo realmente extraño. ¿Gabardinas? No comprendía nada.

Fui unas manzanas a pie hasta su casa. La puerta estaba en el suelo. Una lámpara rota en el salón. La televisión emitiendo una continúa estática. La luz del baño parpadeando débilmente. No había que ser un ingeniero de la NASA para saber que estaba en el escenario de un crimen. La cosa era saber si se trataba de un robo o de un asesinato. Me mentía a mi mismo pensando en que podría caber la posibilidad de que fuera lo primero. Cuando llegue a la cocina pude ver un rastro de sangre en el suelo. Lo seguí y me llevo hasta una habitación que parecia ser la de los niños. Y entonces lo vi.

Una mujer yacía en el suelo junto a dos niños. Sus rostros estaban ocultos por una sabana. La mujer tenía un anillo en la mano. La esposa de Matt, no cabía duda. El bastardo que los asesinó no tuvo el valor de matar mirándoles a la cara. Maldito cobarde. La pintura azul celeste de la habitacion estaba salpicada de sangre. Mi pistola se agitaba nerviosa bajo mi chaqueta. Tenía que encontrar a Matt y contarle todo esto si es que no era ya demasiado tarde. Buscaba una pista. Un reguero de pan que poder seguir. Sobre la tele había una nota bajo un titulo con relieve impreso sobre papel caro. La carta citaba a Matt en un laboratorio de las afueras de la ciudad hace 3 horas. Quizás estuviera allí, quizás no, pero tampoco tenia nada mejor. Todo lo que parecia ser una salida acaba siendo una alta pared de ladrillos. Tenia que marcharme.

Mientras conducía bajo la tormenta me di cuenta de lo rápido que cambian las cosas. Todas las ambiciones de un hombre se esfuman cuando pierdes lo que tienes. Resurgir de las cenizas como un ave fénix es algo muy bonito para los cuentos, pero en la vida real, quien cae sencillamente cae. Una vez en el agujero es una espiral de depresión. Yo lo aprendí hace tiempo. Es un esfuerzo inútil intentar olvidar, intentar empezar de cero. Deprisa James, Deprisa. La nieve era diamante sobre terciopelo negro en el asfalto.

Comentarios

  • InriInri Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2012
    Bueno, voy a empezar por el primer capítulo, me gustaría resaltar el comienzo, la primera frase:

    "El sonido del último casquillo caer contra el suelo provocó un silencio absoluto que puso fin a todo aquello. Las voces dejaron de escupir sangre de rabia con mi nombre. James, repetían una y otra vez, pero se disiparon con sutileza en el viento de la tormenta. "

    Si no fuese por ese pequeño detalle que te marco sería un muy buen comienzo, es ágil, incita a seguir leyendo, recalcas las palabras negativas y expresas emociones, me ha gustado, nada que ver con el principio del otro cuento.

    Pero luego escribes: "Si queremos que esto tenga sentido tendremos que remontarnos tiempo atrás. Cuando empezó todo." Me recuerda a estas películas que antes de que ocurra nada ya te estás diciendo tres meses antes... Antes de qué? Tampoco es que me haya enterado de que va la historia con la primera frase. Quiero decir que empiezas a un nivel bastante alto y luego te cuesta mantenerlo, es normal, el principio de la historia, repito, es bastante bueno.

    "Tenía un lugar en el que resguardarme. Un lugar en el que miraba a través de la ventana" Ahí mezclas tiempos verbales, desde mi punto de vista choca bastante y me hace perder el hilo, son pequeños detalles que simplemente te digo porque me han chocado, sin más.

    "Y ahí estaba yo. 15 años más tarde. Toda una vida perdida y el alma cansada. No es que la cárcel fuera el agujero y tras 15 años acabara saliendo de él. No. Es que yo estaba más abajo del agujero. El agujero era un techo muy alto. Ahora podía ver algo de luz ahí arriba, pero no sabía si era luz o las luces de un coche directo a mí. Y como una vez en el agujero no puedes hacer nada para salir decidí sentarme y aprovechar la oscuridad para beber en calma y más tarde acabar con todo. Eso nos lleva hasta la azotea. "

    Esta parte me choca, porque primero me sitúas 15 años más tarde, y después me cuentas lo que ha ocurrido en esos 15 años, me nombras la cárcel y me sitúas de nuevo atrás, luego me empiezo a perder y no llego a entender nada. es un poco confusa esa parte.

    "Solíamos quedar por las tardes en un bar cerca de mi casa. El tomaba té y yo café. No me gustaba beber en público y menos delante de Matt. Me hablaba de su familia, de su mujer y sus dos hijos, y eso me hacia recordar que, de no haber sido por todo lo sucedido, yo podría haber tenido una. Matt creía en mi inocencia. No es que estuviera preocupado por mi imagen. Cuando eres un ex presidiario condenado por el asesinato de una madre y su hija y tu cara aparece en todos los periódicos de la ciudad, nadie cree en tu inocencia y tus compañeros de profesión te dan la espalda te acabas olvidando de guardar las apariencias. Pero si había alguien que quisiera que me creyera era él."

    Aquí el personaje resulta contradictorio, desde el principio nos lo vendes como un alcohólico, y dejas entrever que no le gusta beber en público, osea, que se avergüenza de ser alcohólico, sin embargo luego dices que no le importa su imagen o su apariencia, como si lo que la gente pensase de él no le importase, peor imagen de él no podían tener. Por lo que el principio pierde significado.


    Y ahora, mi crítica real es que es mucho mejor que el otro texto que he leído, pero se nota que no has escrito ningún texto largo. Ocupas el espacio correcto para situar al lector, comienzas bien, vas lento pero seguro, en algunas ocasiones utilizas de forma correcta el estilo pausado, aunque llegas a abusar un poco de él, lo que se puede hacer pesado y tedioso. Pero una vez acabas el principio parece que tienes prisa por terminar, y los acontecimiento realmente importantes ocurren todos juntos, sin detalles, de una manera caótica y apresurada que no me ha gustado. Es como si vieses que has pasado la primera página y te has cansado de escribir.
    Deberías profundizar en lo importante, seguir escribiendo de una forma detallada el meollo del asunto, no te limites a decir que tu amigo Matt te salvó, y cuenta como te ha salvado, describe esa situación de estar apunto de suicidarte, describe la presión en el pecho, la ansiedad, la depresión, la visión del mundo de un hombre destrozado, no importa si eso te lleva 20 páginas, es lo más importante del capítulo, no lo apures para contarnos otra cosa. Profundiza.
    Lo mismo ocurre con el periodo en la cárcel. no te limites a añadir un tras 15 años... Son 15 años, algo importante habrá ocurrido, no me digas que la cárcel era un agujero, cuéntame que pasó en ella y yo decidiré si es un agujero o no. Recuerda que es el principio de una novela negra, si tienes que describir como un maromo de dos metros te la metía por el culo hasta que sangrabas hazlo. Pero no me cuentes una historia, que de veras, es buena, saltándote lo más importante.

    Y repito, la historia es buena, o puede llegar a serlo, pero no tengas prisa por terminarla, vete despacio, cuéntame como el personaje se levanta de la cama, no te preocupes si te queda demasiado largo, tu mismo a esto lo llamas novela. si tiene que durar 200 páginas que dure. Yo la iré leyendo poco a poco.
    No he leído el segundo capítulo, primero te quería comentar este.
  • LawlietLawliet Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2012
    Inri escribió : »
    Bueno, voy a empezar por el primer capítulo, me gustaría resaltar el comienzo, la primera frase:

    "El sonido del último casquillo caer contra el suelo provocó un silencio absoluto que puso fin a todo aquello. Las voces dejaron de escupir sangre de rabia con mi nombre. James, repetían una y otra vez, pero se disiparon con sutileza en el viento de la tormenta. "

    Si no fuese por ese pequeño detalle que te marco sería un muy buen comienzo, es ágil, incita a seguir leyendo, recalcas las palabras negativas y expresas emociones, me ha gustado, nada que ver con el principio del otro cuento.

    Pero luego escribes: "Si queremos que esto tenga sentido tendremos que remontarnos tiempo atrás. Cuando empezó todo." Me recuerda a estas películas que antes de que ocurra nada ya te estás diciendo tres meses antes... Antes de qué? Tampoco es que me haya enterado de que va la historia con la primera frase. Quiero decir que empiezas a un nivel bastante alto y luego te cuesta mantenerlo, es normal, el principio de la historia, repito, es bastante bueno.

    "Tenía un lugar en el que resguardarme. Un lugar en el que miraba a través de la ventana" Ahí mezclas tiempos verbales, desde mi punto de vista choca bastante y me hace perder el hilo, son pequeños detalles que simplemente te digo porque me han chocado, sin más.

    "Y ahí estaba yo. 15 años más tarde. Toda una vida perdida y el alma cansada. No es que la cárcel fuera el agujero y tras 15 años acabara saliendo de él. No. Es que yo estaba más abajo del agujero. El agujero era un techo muy alto. Ahora podía ver algo de luz ahí arriba, pero no sabía si era luz o las luces de un coche directo a mí. Y como una vez en el agujero no puedes hacer nada para salir decidí sentarme y aprovechar la oscuridad para beber en calma y más tarde acabar con todo. Eso nos lleva hasta la azotea. "

    Esta parte me choca, porque primero me sitúas 15 años más tarde, y después me cuentas lo que ha ocurrido en esos 15 años, me nombras la cárcel y me sitúas de nuevo atrás, luego me empiezo a perder y no llego a entender nada. es un poco confusa esa parte.

    "Solíamos quedar por las tardes en un bar cerca de mi casa. El tomaba té y yo café. No me gustaba beber en público y menos delante de Matt. Me hablaba de su familia, de su mujer y sus dos hijos, y eso me hacia recordar que, de no haber sido por todo lo sucedido, yo podría haber tenido una. Matt creía en mi inocencia. No es que estuviera preocupado por mi imagen. Cuando eres un ex presidiario condenado por el asesinato de una madre y su hija y tu cara aparece en todos los periódicos de la ciudad, nadie cree en tu inocencia y tus compañeros de profesión te dan la espalda te acabas olvidando de guardar las apariencias. Pero si había alguien que quisiera que me creyera era él."

    Aquí el personaje resulta contradictorio, desde el principio nos lo vendes como un alcohólico, y dejas entrever que no le gusta beber en público, osea, que se avergüenza de ser alcohólico, sin embargo luego dices que no le importa su imagen o su apariencia, como si lo que la gente pensase de él no le importase, peor imagen de él no podían tener. Por lo que el principio pierde significado.


    Y ahora, mi crítica real es que es mucho mejor que el otro texto que he leído, pero se nota que no has escrito ningún texto largo. Ocupas el espacio correcto para situar al lector, comienzas bien, vas lento pero seguro, en algunas ocasiones utilizas de forma correcta el estilo pausado, aunque llegas a abusar un poco de él, lo que se puede hacer pesado y tedioso. Pero una vez acabas el principio parece que tienes prisa por terminar, y los acontecimiento realmente importantes ocurren todos juntos, sin detalles, de una manera caótica y apresurada que no me ha gustado. Es como si vieses que has pasado la primera página y te has cansado de escribir.
    Deberías profundizar en lo importante, seguir escribiendo de una forma detallada el meollo del asunto, no te limites a decir que tu amigo Matt te salvó, y cuenta como te ha salvado, describe esa situación de estar apunto de suicidarte, describe la presión en el pecho, la ansiedad, la depresión, la visión del mundo de un hombre destrozado, no importa si eso te lleva 20 páginas, es lo más importante del capítulo, no lo apures para contarnos otra cosa. Profundiza.
    Lo mismo ocurre con el periodo en la cárcel. no te limites a añadir un tras 15 años... Son 15 años, algo importante habrá ocurrido, no me digas que la cárcel era un agujero, cuéntame que pasó en ella y yo decidiré si es un agujero o no. Recuerda que es el principio de una novela negra, si tienes que describir como un maromo de dos metros te la metía por el culo hasta que sangrabas hazlo. Pero no me cuentes una historia, que de veras, es buena, saltándote lo más importante.

    Y repito, la historia es buena, o puede llegar a serlo, pero no tengas prisa por terminarla, vete despacio, cuéntame como el personaje se levanta de la cama, no te preocupes si te queda demasiado largo, tu mismo a esto lo llamas novela. si tiene que durar 200 páginas que dure. Yo la iré leyendo poco a poco.
    No he leído el segundo capítulo, primero te quería comentar este.

    Voy por partes hehe. Lo de la parte alcoholica del personaje. No le importa su imagen, pero si delante de Matt. Lo del tiempo verbal. Precisamente en esa frase no veo el contraste "Yo -tenia- y luego -miraba-" creo que son totalmente compatibles. Quizas me equivoque. Respecto a lo de los 15 años de condena. Digamos que los quince años representa el "caer" por el agujero y una vez transcurrido ese tiempo ya estaba en el. Al ver que es inutil intentar salir, intenta suicidarse.

    PD: ME HE REIDO CON LO DEL MAROMO HAHAHA
  • LawlietLawliet Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2012
    Una cosa mas, igual me he pasado llamandolo novela. No creo que sea tan larga, ya veremos cuanto puedo estirar la goma sin que pierda elasticidad
  • InriInri Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2012
    Lawliet escribió : »
    Voy por partes hehe. Lo de la parte alcoholica del personaje. No le importa su imagen, pero si delante de Matt. Lo del tiempo verbal. Precisamente en esa frase no veo el contraste "Yo -tenia- y luego -miraba-" creo que son totalmente compatibles. Quizas me equivoque. Respecto a lo de los 15 años de condena. Digamos que los quince años representa el "caer" por el agujero y una vez transcurrido ese tiempo ya estaba en el. Al ver que es inutil intentar salir, intenta suicidarse.

    Pero no lo puedes nombrar. Todo esto de caer por el agujero y querer suicidarse no puede ser tan llano. Imagínate el sinfín de emociones que tiene tu personaje en ese momento, no puedes decir que algo representa algo, lo que tienes que hacer es representarlo.

    Imagínate un personaje que despierta resacoso, camina descalzo separando con el pié los restos de los botellines rotos de las noches anteriores. levanta la persiana siente el sol quemar sus retinas, le dan arcadas, camina hacia el baño donde vomita sobre los restos de orina y mierda ya que hace meses que no paga luz ni agua, camina hasta el bar sudoroso intenta comprar otra botella de alcohol, el bar no le fía o no deja robarle, y decide suicidarse. Todo esto contado bien, con sus emociones, con los pensamientos del personaje, con un estilo narrativo apropiado. Todo escrito punto por punto me hubiese hecho imaginar, incluso conectar con un personaje que está destrozado. Que no ve más salidas que el suicidio. Pero debes nombrar que se siente cuando una persona llega hasta ahí, y como se vive ese momento. Lo mismo ocurre con la cárcel, que sintió durante el juicio, como fue su primer día? que se siente cuando te acusan de todo eso? A donde me quieres llevar con tu historia?
    Como ves, en un minuto he descrito a un personaje decadente, que se ha rendido de tal forma que no le importa no poder tirar de la cadena siempre y cuando tengo una botella de alcohol en la mano. esa imagen debe ser sórdida si quieres que sea novela negra. Y esos sentimientos deben ser descritos minuciosamente, ese es el morbo y el meollo de la historia.

    Si no te sientes indentificado con la imagen alcohólica o desesperada, si te cuesta imaginar el que no haya agua o luz en tu casa quizás debas empezar por un estilo más acorde con tus sentimientos. Pero tienes que describir las emociones, sean cuales sean. Y siempre hacerlo mediante escenas.
    No puedes decir "Pablo estaba contento" Es mejor contar que "Pablo sonríe y silba mientras baja las escaleras bailando claqué" (esto último no es mío, y este consejo me lo han dado a mi hace un tiempo)
  • InriInri Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2012
    Lawliet escribió : »
    Una cosa mas, igual me he pasado llamandolo novela. No creo que sea tan larga, ya veremos cuanto puedo estirar la goma sin que pierda elasticidad

    Pero como ves yo te estoy dando un montó de espacio para escribir, sólo le que ocurre en la cárcel te da para una novela y bien larga. Desde que le acusan hasta que le sueltan, son 15 años, eso da para mucho.
    Luego el cuento de como un policía se convierte en un borracho decadente ya es otra novela. Son 200 páginas si quieres.
    Y a eso le tienes que sumar, la investigación policial. Que podría ser otra novela.
    Tienes tres novelas para escribir y sólo me he leido el capítulo uno. Si quieres alargarla puedes hacerlo hasta el infinito, esa goma no se va a romper tan fácilmente.
  • LawlietLawliet Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado diciembre 2012
    Inri escribió : »
    Pero no lo puedes nombrar. Todo esto de caer por el agujero y querer suicidarse no puede ser tan llano. Imagínate el sinfín de emociones que tiene tu personaje en ese momento, no puedes decir que algo representa algo, lo que tienes que hacer es representarlo.

    Imagínate un personaje que despierta resacoso, camina descalzo separando con el pié los restos de los botellines rotos de las noches anteriores. levanta la persiana siente el sol quemar sus retinas, le dan arcadas, camina hacia el baño donde vomita sobre los restos de orina y mierda ya que hace meses que no paga luz ni agua, camina hasta el bar sudoroso intenta comprar otra botella de alcohol, el bar no le fía o no deja robarle, y decide suicidarse. Todo esto contado bien, con sus emociones, con los pensamientos del personaje, con un estilo narrativo apropiado. Todo escrito punto por punto me hubiese hecho imaginar, incluso conectar con un personaje que está destrozado. Que no ve más salidas que el suicidio. Pero debes nombrar que se siente cuando una persona llega hasta ahí, y como se vive ese momento. Lo mismo ocurre con la cárcel, que sintió durante el juicio, como fue su primer día? que se siente cuando te acusan de todo eso? A donde me quieres llevar con tu historia?
    Como ves, en un minuto he descrito a un personaje decadente, que se ha rendido de tal forma que no le importa no poder tirar de la cadena siempre y cuando tengo una botella de alcohol en la mano. esa imagen debe ser sórdida si quieres que sea novela negra. Y esos sentimientos deben ser descritos minuciosamente, ese es el morbo y el meollo de la historia.

    Si no te sientes indentificado con la imagen alcohólica o desesperada, si te cuesta imaginar el que no haya agua o luz en tu casa quizás debas empezar por un estilo más acorde con tus sentimientos. Pero tienes que describir las emociones, sean cuales sean. Y siempre hacerlo mediante escenas.
    No puedes decir "Pablo estaba contento" Es mejor contar que "Pablo sonríe y silba mientras baja las escaleras bailando claqué" (esto último no es mío, y este consejo me lo han dado a mi hace un tiempo)
    He creado un capitulo provisional 1.1 (entre rejas) me ha gustado la idea. Cuando termine la historia sera un trabajo mucho mas elaborado gracias al foro. Gracias otra vez!
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