Cuando grite el silencio,
cuando llore la alegría,
cuando perdone el rencor
y se acobarde la valentía.
Cuando la noche sea día
y la luna adormecida
se precipite nerviosa
y, de nuevo, se rinda.
Cuando el gato mate a la curiosidad
y sonría victoriosa la justicia.
Cuando la libertad domine el mundo,
cuando el bohemio viva.
Mientras tanto, ni el río
de la vida que abandona su cauce
logrará apartarme de tu fuego dulce que arde.