Ese sentimiento de desprecio hacia otros, sin motivo, al cual todos acabamos sucumbiendo queramos o no. De quien ninguno se libra, ni por ser querido, ni por ser perdonado.
Esa oscuridad pasiva dentro de nosotros que espera el momento para salir, que como una valvula de presión te alivia en los peores momentos.
Incorruptible para el Amor, el cual hace que se le sume la Ira aumentando su deseo de salir. No queremos que salga...¿O si?, por que sabemos que nos hace más fuertes, aunque a la vez mas vulnerables.
No es que te quiera, es que te odio menos que a los demas.
Comentarios
Lo que escribes aquí me parece una reflexión que mejor estaría en "Filosofía,creencias,etc.", de "Gran Biblioteca", pues no es una narración.
Saludos.
Muchas gracias, lo tendré en cuenta.