Azulea la penumbra
de la noche estival,
y entre un coro
de chicharras cantarinas
forcejean dos cuerpos,
tendidos.
Tal vez desnudos.
Pretenden atrapar en ese instante,
todo el amor que puedan otorgarse.
Que puedan compartir.
Que puedan entregarse.
Y entre besos, caricias, y amapolas,
creen morirse inflamados,
repletos de placer.
Comentarios
Me gusta este despeluque también;):p
Amparo, amparo... Tú siempre la primera en comentar... A ver, el "tal vez" está muy meditado pues ayuda a imaginar la escena en la penumbra de la noche. O eso creí al ponerlo. Siempre me haces dudar...
No me disgusta este, está bien hecho.Ya cada uno, que imagine lo que quiera, sin ropa o con ella.Pero Amparo, dí que sí mujer, es mejor insinuar que enseñar.El plato fuerte para...pues eso, que me van a censurar,