En estos días tan propicios para las leyendas y misterios es mi deseo dejar una de esas historias que se cuentan por mi ciudad natal desde tiempo inmemorial, esperando sea de vuestro agrado…
La calle Almonas es una de esas tantas callejas cordobesas que por siempre quedarán aprisionadas en misterios y leyenda. La causa es una casa señorial, abandonada desde tiempo inmemorial por los terrores y espantos que suscitaba en el vecindario el misterioso y escalofriante personaje que, según decían y sigue afirmándose, habitaba entre sus muros: el duende Martín.
"Por motivos personalísimos y literarios he tomado la decisión eliminar mis textos, agradeciendo su interés a todos mis lectores, en especial a aquellos que dejaron sus comentarios, siempre gratos: Juancho, Jeno, Sinrima, Shaianti, Ariel, Dragón, Tigre, Fabrizzio, Amparo, Necrocrymi, Nefertiti y todos los demás... Gracias por alumbrar mis textos. Mis más cordiales saludos a todos."
Claudine
Comentarios
Me gustó mucho este escalofriante relato;):)
Se me antojó apropiada para estos días.
Bienvenido Bigsky!
Me alegra que vuevas a estar por aquí, mi querida Amparo.
Harry Haller, la ciudad sale al principio del relato, el asesinato se comete en uno de sus barrios más famosos. Esta historia, como tantas otras, es de ella, le pertenece, no sería la misma fuera del entramado laberíntico de sus eternas callejas. Un abrazo.
En Lima hasta principios del siglo veinte las calles de la ciudad antigua tenian nombres muy pintorescos.
De los que recuerdo: "Botoneros", "El huevo", "Ya parió", "Escribanos", "Espaderos", "Panteoncito" y otras mas.
Amas tu ciudad y la describes con cariño, pese al asunto de tu relato.
Un abrazo Claudine (bonito nombre)
Un saludo.
Curioso, yo vivo en el centro histórico, entre palacios antiquísimos, algunos moriscos, todos construidos sobre una necrópolis árabo-judía, antes romana, donde abundan las historias y las experiencias, hasta por los pasillos de mi antigua casa familiar...(Hablo de ello en mi escrito "Memento" que publiqué aquí hace ya tiempo). :eek::)
Efectívamente siento un amor especial a Córdoba y es tierra de innumerosas leyendas. Ésta la contaba mi madre cada vez que caminabamos juntas por la calle Almonas, aunque ella omitía los detalles escabrosos.
¿Vives en Córdoba Shaianti? ¿Has caminado por sus calles JP Silano? Pues si es así sabreis de sobra de los misterios que guarda...
Tienes razón Shaianti, me encanta adjetivar y tal vez abuse. Me gusta que lo resaltes, entre otras cosas porque muestra la atención que pones en la lectura. Gracias.
Juancho, tomé prestado mi seudónimo de la protagonista de la obra de una gran escritora, Collet, quizás aspirando a que se me pegue algo de su escritura, aunque estemos a años luz, pero de ilusiones se vive, je, je.
Un sincero abrazo para todos.
El tema es como muchos otros que tratan de los espíritus que habitan los caserones antiguos; eso no me sorprende. Lo que me fascina es tu forma de narrarla; me gusta mucho cómo escribes.
Un abrazo.
Sinrima
Me acordé de algunos escritos que hice cuando joven y algunas siembras de cuentos de este tipo y que debería revisar
Gracias!
Un verdadero placer.
Un abrazo
Ah Sinrima, como me alientas..., con lo que admiro tu escritura.
Tigre, yo misma lo dije, exceso de adjetivos ¿Por qué reducirlos cuando es tan rico el idioma?
Varios "mentes" también, cierto.
Me haceis reparar en cosas que se me pasan por alto. Como dije a Shaianti, me gusta vuestra visión crítica, pues denota atención en la lectura y son valoraciones muy valiosas y de interés para mí. Gracias por ello.
Un sincero abrazo a todos!
Imagino te refieres a Gabrielle Colette, y su primera obra "Claudine". No amo especialmente a esta escritora (ni considero haya tenido un "éxito" tan merecido en su época), aunque he tenido que leer en mis estudios gran parte de sus obras, pero reconozco que es precursora de la novela "feminista".
Gran ciudad Valencia. He tenido la dicha de estar muy ligada a ella y de ser fallera, todo un lujo.
Si, se llama "El mundo de Claudine" cinco libritos maravillosos. No es la temática lo que me gusta de Colette sino su prosa, muy rica y delicada. Me gusta su manera de narrar.