Primer poema que escribo. Espero les agrade. Ojalá me aconsejen los poetas experimentados
Vi caer,
si,
Cientos de castillos.
Y su sombra,
fallecer bajo el peso del tiempo.
Pero ahora,
¿Es ese sonido mi final?
¿Es aquel paso,
Oh desdichado paso,
El que anuncia mi retiro?
¿Es ese quebranto,
el que anuncia mi caída?
Preferiría pensar en tiempos mejores,
en palabras de odio,
en resoplidos de cansancio,
en la actividad obligada del desaliento,
y detener.
Detener mi lento descenso hacia las aguas.
Aquellas profundas y mansas aguas.
En este momento
me tengo que enfrentar,
oxidado,
a los pormenores de existir,
a la gracia de la vida.
Quizás que escudo,
en su momento,
me defendió de todo esto.
Hoy me encuentro solo.
Me gustaría elevarme iracundo
Sobre los resplandores fugaces.
Y caer lánguido sobre una llanura
De huesos y muerte.
Me gustaría sentir la tormenta en mis ojos,
y resoplar luego ante la marea baja.
Me gustaría llorar por la melancolía
Y deprimirme por la renovada soledad.
Me gustaría ser lágrima,
resistiendo en nuestro abismo.
Me gustaría ser desconsuelo,
acompañando nuestra decepción.
Me gustaría ser un grito,
furioso y nostálgico.
Me gustaría ser tu paso,
tan lejano y perpetuo.
Me gustaría ser un sueño,
así de presente y celestial.
Me gustaría ser tus ojos
alejados entre la multitud.
Me gustaría ser la verdad
tan injusta y lejana.
Me gustaría ser libre,
como nunca lo he sido.
Me gustaría ser la desdicha,
eterna compañera.
Me gustaría no ser,
para solo descansar.
Me gustaría estar alejado
de la odiosa tiranía de vivir.
Sin dejar de lado…
La leve dicha de existir
Comentarios
Sólo me ha parecido, que bien se podría haber divido en dos poemas distintos, a partir de "me gustaría sentir la tormenta...".
Muchas gracias por comentar, Shaianti