Cualquier correligionario de los que acudían cada día como monjes al perenne rezo monacal a aquel bareto octogenario y de apesadumbrada opacidad sepia que da tanta solera a los cafetines rancios de estuco a base de humo ,grasa y pintura barata de las de droguería antigua, hubiera dicho de el ,que era como el santo jonás, engullido por las fauces de aquel antro.
Aquel no era su hogar por que el nunca perteneció a ninguno, no sabría el motivo por el que decidió escapar con tan solo 10 años del orfanato ,no sabría decir si fueron las constantes palizas ,aquellos comistrajos tupidos por un cobertor de gusanos y alguna rubia americana que ocasionalmente surgía del interior de la escupidera que hacia las veces de marmita ,como si fuese un resucitado que en aterradora eclosión aparece supurando desde las mismas entrañas de la tierra o sencillamente era aquel hedor a zotal mezclado con la lejía que se usaba para remover toda aquella inmundicia mugrienta y batida por fregonas alopécicas empeñadas en amontonarla en los rodapiés de aquellos interminables pasillos.
Diríase que el tacto del aserrín le embriagaba mas que aquellas preocupantes dosis de alcohol que consumía de la misma forma que el desahuciado consume morfina para poder morir placidamente y no sucumbir a la desidia del apabullante dolor provocado por la metástasis; el olvido , si , esa maldita metástasis del alma , el olvido es la antesala de la nada se le oyó decir alguna vez , en la abstracta languidez de su mirada podía percibirse esa convicción que entristece y doblega al visionario, sabía que la eternidad no era mas que la tenacidad de la memoria ,pues hasta los átomos recordaban cual era su sitio en el universo y a el cada día le costaba mas recordar cual era su escondrijo en aquel Gaf de almas excluidas.
Nadie lo ponía como ejemplo de nada bueno…ni malo , pues su historia era tan surrealista a los ojos de aquellos que creían saber algo de el ,que el simple hecho de buscar alguna lógica que explicase como había terminado de aquella forma ,exigía reconocer que somos unos miserables cuando nos vemos circunscritos al ámbito de la defensa propia y que a veces perdonar ,no es mas que desertar de la realidad , el ser humano es extraordinariamente capaz de destrozar vidas perdonándolas , y a él , a Jonás
Lo perdonaron con tanta saña y tanto rencor que ni siquiera le quedo el refugio de las lágrimas.
-Jonás, Jonás , ya vienen a buscarle.
-¿Nos conocemos de algo señorita?
“susurro”-Ay abuelo , otra vez has vuelto a manchar los pantalones,!que peste por Dios¡,¿Pero es que ya ni siquiera te acuerdas de ir al baño?
Ya no podemos estar mas pendientes de ti , esto lo vamos a solucionar de una vez por todas.
_Disculpe señorita , no nos han presentado…
-¡Cállate ya de una vez abuelo y camina¡ por Dios ,que peste…que vergüenza.”susurrando entre dientes”-no te mueres ya de una vez…
-«Agarradme y tiradme al mar, y el mar se os calmará, pues sé que es por mi culpa por lo que os ha sobrevenido esta gran borrasca.»