Cuentan que una vez,todos los vicios y todas las virtudes se reunieron,en un pueblo cualquiera,para jugar al escondite.
Quedaron a las seis, y diez minutos antes,ya se veía subir,por las calles del pueblo que daban a la plaza,a la mayoría de ellos: la vanidad,acicalándose y mirándose en todos los escaparates;la bondad,sonriendo a todo el mundo;el orgullo,sacando pecho;la puntualidad,mentiendoles prisa...
Bueno,pués a las seis en punto,ya estaban todos allí.Todos no.A las seis y cinco,tosiendo y sudando,llega la de siempre:la impuntualidad.
Lo primero era discutir quién se la quedaba,que no era poco.Nunca quería nadie ser el primero que cuenta y busca.A todos les gustaba esconderse.
Al final,la de siempre,la locura,que nunca se sabe bien lo que vá a hacer dijo:
- Bueeeeeeno,ya me la quedo yo,que le vamos a hacer.
La locura,empezó a contar:1,2,3....24,25...
La codicia,rápidamente se metió en el bolso de una señora enjoyada,que leía una revista en un banco.La bondad,al bolsillo del quiosquero,que siempre estaba dando golosinas a los niños...
... 61,62,63....79,80,81...
La vanidad,se pegó a la estátua del centro de la plaza.La violencia,como no,se metió en la cartuchera del guardia,que con muy malas pulgas,vigilaba el follón que se estaba montando allí.
...95,96...
Ya estaban todos escondidos.Bueno,menos la envidia y el amor,que desesperados, no encontraban ningún sitio para meterse.La envidia saltóal final rápidamente a la copa de un árbol.
El amor,después de ver que todos los sitios buenos estaban ocupados,no tuvo más remedio que saltar a un zarzal y taparse con zarzas.
- ! 99,100 !!!! Espero que estéis todos escondidos,porque voy a buscaros !!! - gritó la locura.
Empezó a encontrar a todos: ehh,por la gula,qué está en la confitería;por la puntualidad,que se metió en el reloj del ayuntamiento;por la inteligencia,que se ha metido en la librería.
Uno a uno,fueron saliendo todos,tristes, enfadados,según su manera de ser.Solamente quedaban por aparecer la envidia y el amor.
La locura empezó a dar vueltas por la plaza,vueltas a la estátua,vueltas al quiosco y acabó dando vueltas sobre si misma.
De repente,aburrida,miró al cielo y vió a la envidia reírse desde la copa del árbol y,gritando,dijo :
- ! Por la envidia,que está en lo alto del árbol !!!
La envidia,a regañadientes,con una mala cara que no os podéis imaginar,bajó del árbol hablando entre dientes,imitando a la locura : por la envidia,por la envidia...y el amor ¿ qué ?,que está entre las zarzas.
La locura la oyó y aunque sabía que era una actitud un poco tramposa,no se pudo resistir y se acercó al zarzal,mirando por encima con cuidado.Pero no vió al amor,porque el amor no siempre se ve a simple vista.
Intentó apartar las zarzas,para mirar más adentro y se pinchó.Es normal,a veces la gente a la que amamos nos hacen daño.
Por último,sacó una pequeña navaja de su bolsillo.Pensó,que pinchando un poco aquí y un poco allá,pincharía levemente al amor y lo descubriría.
Pero ya sabemos todos como és la locura.Empezó despacito,pero se excitó porque no lo encontraba,se emocionó y al final,daba unos pinchazos que no veas !!
Se oyó un grito terrible y de entre las zarzas,salió el amor con un profundo corte en la cara,que le cruzaba los ojos,que ya nunca podría abrir.
Y ésta,sin duda,és la razón por la que desde entonces,el amor és ciego,y la locura siempre vá con él.
Comentarios
.
Una hermosa fabula a escrito usted.
"La violencia,como no,se metió en la cartuchera del guardia,que con muy malas pulgas,vigilaba el follón que se estaba montando allí."
Lo que no no me creo es que el amor sea ciego.Podemos vendarnos los ojos, pero siempre termina por caer la venda.
Un abrazo
Cito a Nietzsche:
mas en la locura siempre hay algo de razón."
Felicitaciones