Fría
a pesar del calor que bullía en la acera
así descubrí su imagen,
como un guardia, vigilando una celda,
sin conciencia,
porque el reo lloraba, el dolor de la espera,
¡y qué más dá!
cuando se elige un traje
se han de cumplir las reglas.
Hay obciones que hacen, del Ser
pura bajeza,
destierran sentimientos
la cuestión es, respetar la condena.