Recién llegada, de esta anterior noche:
El calor de mi piel te cubre
siento que tengo suerte, que
he ganado una partida a la felicidad
y me ha hecho dueña de ella.
Te agarro con fuerza
pero sé que no te irás
doy gracias a todo aquello
que un día formó parte
de que ahora estés aquí.
Hasta el gesto más pequeño
produce en mi un deseo
de tenerte por siempre
y de que el tiempo sea eterno
Mis dedos corretean por tu espalda
sintiendo tu suavidad en cada yema
sintiendo que cada paso elimina una pena
donde, en su lugar, deposita una sonrisa.
Quizás algún día te pierdo
y la oscuridad invade el hueco
que ahora tienes dentro de mi
pero hasta entonces te observaré
todas las noches, mientras duermes
como he hecho cada día
desde que me enamoré.
Y si desapareces, si mi cuerpo
debe olvidar tu tacto,
quedarás grabado en cada estrela
que señalabamos, en cada estrella
donde, debajo, nos besábamos.
En cada rincón donde tú fuiste mi luz
para iluminarme, para sentirte
aún estando lejos de mí.
Porque no hay marca más profunda
que la tuya
Porque tus labios y tu sonrisa
merecen mucho más
que una poesía.
Comentarios