Cual bella flor, hinchada de tanta vida, es como una rosa floreciente, totalmente abierta y cargada de rocío.
Su redondez evoca exactitud y perfección casi divina, en ella está latiendo vida… ¡bella y sublime es su heroica lucha!
Se ha roto ya la fuente, fuente de la existencia, bañando en agua a la vida misma; el carmín de sus entrañas se derrama, la flor trémula exhala aires de triunfo y el olor de su lucha victoriosa es discreto pero inconfundible, olor a humedad, sal y sangre invaden el ambiente, oh dulce perfume de la innominada existencia recién nacida, su llanto agudo es un canto hermoso, que recubre de gloria a la vida.
El primer orgasmo de nuestro espíritu es al nacer.
Comentarios
Buena frase final. Que bien has descrito el milagro de nuestro nacimiento, el milagro de la vida... Las Escrituras también comparan nuestra existencia a las efímeras flores. Muy hermoso!
salud.
El nacimiento de un milagro es algo dificil de describir, y has utilizado palabras tan bellas...una traduccion maravillosa de la vida.
un abrazo,