Quisiera ser león
para poder rugir
y no con frustración
tener que reprimir
mis ganas de gritar
y al fin poder decir
que ésto tiene que acabar.
Pero sólo soy un gato,
apenas si puedo arañar
y olvido todo al rato.
Quisiera ser gato en las tardes de invierno,
sentir el calor de las brasas en mi piel,
dormir soñando en cacerías eternas
en los rincones y caminos.
Sentir las caricias reconfortantes
y el consuelo de un amigo.
Pero sólo soy un pobre león
condenado a vivir con esta estampa.
En mis ojos no hay lágrimas,
moriré solo en la inmensa sabana.
¡Ah! cómo me gustaría...
que muy lejos navegaras,
en tu barca naufragaras
y en lejana isla desierta
(jamás sea descubierta)
para siempre te quedaras...
Siempre hay que tener en cuenta
que no basta declararse,
¿acaso el enamorarse
implica correspondencia?
pues me dice la experiencia,
que no cuesta equivocarse...
Poca sabiduría cuando hay mucha habladuría
dictadura de palabras necias infunden rebeldía
En el diván, sentado meditando tonterías
espero aquella rata que me haga compañía
nuevamente.
Pasé por aquí para ver
cuan rápido iba el tren.
Las paradas son forzosas,
necesarias, gozosas.
Espero encontrar en un andén
las palabras guardadas...
el pitido del tren.
Comentarios
Miedo al familiar silencio.
Yo, la desapercibida, la invisible.
Pero él me eligió a mí
de entre todas las estrellas.
Quisiera ser león
para poder rugir
y no con frustración
tener que reprimir
mis ganas de gritar
y al fin poder decir
que ésto tiene que acabar.
Pero sólo soy un gato,
apenas si puedo arañar
y olvido todo al rato.
sentir el calor de las brasas en mi piel,
dormir soñando en cacerías eternas
en los rincones y caminos.
Sentir las caricias reconfortantes
y el consuelo de un amigo.
Pero sólo soy un pobre león
condenado a vivir con esta estampa.
En mis ojos no hay lágrimas,
moriré solo en la inmensa sabana.
con su nimia actividad
y anodina inmensidad
me traen melancolía,
penas de esta vida mía
en su triste soledad.
para el puesto de Musa
Inspiradora,
una hada melodiosa
de paciencia infinita.
su tibieza mas no su calor
pues de un camión ya soy polizón.
A la rutina me sumerjo,
para saber que poco tiempo
en la escuela ya me queda.
Quiero al final
música ancestral
para yo así
poder descanzar.
afuera de mi ventana,
pero no brilla adentro
ni brillará mañana
(el cielo no tiene nubes
pero las tiene mi alma).
que muy lejos navegaras,
en tu barca naufragaras
y en lejana isla desierta
(jamás sea descubierta)
para siempre te quedaras...
El momento de volver;
Y ahora que el fin tengo tiempo
No se me ocurre qué hacer.
creo que nada logre,
pero hablar me hace bien
y soñar también
Necesito verle
para abrazarle eternamente,
su mirada me enloquece
y mi palpitar se estremece
que no basta declararse,
¿acaso el enamorarse
implica correspondencia?
pues me dice la experiencia,
que no cuesta equivocarse...
dictadura de palabras necias infunden rebeldía
En el diván, sentado meditando tonterías
espero aquella rata que me haga compañía
nuevamente.
son versos de cada mes,
tan solo de cuando en vez
hay alguno que aparece.
La poesía no merece
este trato descortés,
de los versos escasez
la sequía no decrece.
Que alguien publique un versito
(sin nada de protocolo)
en el pobre rinconcito:
"Los versos de cada día",
(unas palabras tan solo
y un poco de fantasía).
Jen-O
cuan rápido iba el tren.
Las paradas son forzosas,
necesarias, gozosas.
Espero encontrar en un andén
las palabras guardadas...
el pitido del tren.
Saludos!
bien lejos de mi agujero,
la fuerza de un tigre espero
porque me toca remar.
Rema, rema, marinero,
no importa que lo hagas mal:
lo importante es acertar
cada cuatro o cinco eneros.
La rima se quita el velo
mientras miro el horizonte.
Y es que el bicho de Caronte
nos ha tirado el anzuelo.
(Breve nota del autor:
disculpe usted mi torpeza
y mantenga la certeza
de que pudo ser peor.) :rolleyes: