aqui les dejo la continuacion de la historia de Kalgrim, espero que sea de su agrado
Octava aventura: refuerzos
Por suerte, Kalgrim y sus dos compañeros llegaron a la ciudad amurallada justo antes de que los Mijuuna pudieran irrumpir en la torre central, en cuya planta más alta se encontraban los aposentos de la familia real. Los tres entraron por la brecha creada anteriormente para luego separarse en medio del caos. Las casas ardían, los guardianes caían como moscas, los ciudadanos eran masacrados por una fuerza que no podían comprender y por si fuera poco, un ser se dedicaba a despedazar a los miembros de la tribu y también a los guardianes indiscriminadamente.
El vagabundo fue directo a la torre central junto a Shaky, luego los dos se quedaron ahí para proteger el edificio mientras que Sektis se dirigió a buscar a aquella persona con la que ansiaba pelear, un hombre ciego cuya presencia le hace parecer inofensivo, lamentablemente sería muy difícil entre toda esa muchedumbre.
-Al menos hay insectos para calentar los músculos- dijo.
Algunos miembros de la tribu intentaron atacar a Sektis, pero este les cercenaba con sus espadas en forma de hoja con una facilidad abrumadora, o al menos hasta que una de sus espadas fue detenida en su trayectoria al cuello de alguien.
-No creas que soy tan débil como mis compañeros- dijo un Mijuuna armado con dos dagas, una de las cuales había bloqueado el ataque.
Y con una rapidez sobrehumana, el hombre intentó atacar a Sektis, quien pudo esquivar la estocada por muy poco, luego dijo:
-¿Anuláis mi poder?
Su contrincante sonrió a la vez que sus tatuajes tribales comenzaban a brillar.
-Veo que lo has entendido.
Un instante después, el sonido del metal chocando retumbó cuando el criminal pudo bloquear una de las dagas del Mijuuna. Los dos eran muy habilidosos, rápidos, eran los dos tan buenos que inclusive podían luchar entre sí a la vez que bloqueaban los ataques de otras personas dentro de esa refriega y estando Sektis carente de poder.
Pero el tatuado hombre cometió el primer error intentando dar una estocada con sus dos dagas a la vez, este movimiento fue aprovechado por su oponente para cortarle las muñecas con una espada carmesí. El sonido de las dagas cayendo al suelo fue seguido por el de un hombre que caía de rodillas, sin poder mover los brazos, este alzó la vista para ver a su temible contrincante sonreír con una oscuridad en los ojos, luego su cuerpo se estremeció al escuchar por parte de su adversario:
-Así que sólo podéis privarme de habilidades si aferráis esas dagas… cuan patético.
Esto fue lo último que escuchó el Mijuuna antes de ver como una espada en forma de hoja era clavada en su corazón.
Kalgrim dejó a cargo de la protección de la torre a su compañera Shaky, no sabía si se dirigía a la batalla por deseos de lucha o para ayudar a la gente de esa ciudad amurallada, pero esa cuestión se convirtió en el menor de sus problemas cuando casi le clavan una lanza.
-¿Por qué no has muerto?- preguntó una mujer con numerosos tatuajes tribales.
Comentarios
Vamos a ver, algunas cosillas.
El vagabundo fue directo a la torre central junto a Shaky, luego los dos se quedaron ahí para proteger el edificio mientras que Sektis se dirigió a buscar a aquella persona con la que ansiaba pelear, un hombre ciego cuya presencia le hace parecer inofensivo.
Vale, en este párrafo se pueden ver los errores que más te deslucen. En primer lugar, sigues llamando al pobre Kalgrim "vagabundo". ¿Por qué? Ya sabemos que es algún tipo de mago bastante poderoso. Tenía sentido cuando no lo sabíamos, pero ahora me parece que se queda corto. Prueba a usar su nombre, y si se repite mucho, usa otra expresión, pero lo primero es usar el nombre. Ten en cuenta que tanto al hermano como a la muerte los llamas por sus nombres y se supone que son personajes secundarios.
Lo segundo es simplemente redacción: yo pondría "Mientras Sektis se dirigía..."
El tercer subrayado corresponde a lo del hombre ciego, Si no recuerdo mal, éste personaje ya apareció en el capítulo anterior. Creo que un lector medio podría recordarlo de un capítulo para otro, no hace falta que des tantos datos.
Las espadas. Una vez que las presentaste ya puedes nombrarlas como espadas. Sólo si quieres resaltar alguna de sus características es necesario describirlas otra vez. Y si prefieres no llamarlas simplemente espadas por lo que sea (las razones de artista no se explican) también podrías ponerles un nombre. Si has leído "Eric de Melniboné" recordarás que casi siempre se usaba el nombre de la espada (horriblemente traducido, por cierto).
Por último, unan cosa general que irás viendo conforme vayas escribiendo: habrá cosas nuevas y cosas que ya habrán aparecido antes. Calcula cuándo aparecierony considera si el lector puede recordarlo nítidamente. Por ejemplo, lo del ciego, que se citó en el capítulo anterior, seguro que lo recuerdan. Ahoa, si ese mismo personaje apareciera en el capítulo 20, quizá tendrías que hacer una pequeña aclaración de su procedencia (suponiendo que no haya aparecido desde entonces).
Espero haberte sido de ayuda. Sigo leyendo.