Me decías que al amanecer te bastaba la verdad de mis pupilas, perdidas en la noche anterior, pero sinceras como las historias que desde hace tanto tiempo el levante arrastra.
Tú si que escapaste al sur para no volver, yo ahora sueño con verme allí de viejecita rodeada de cajas de libros y descubriendo nuevos sabores arrancados de tierras marroquíes. Ahora que sólo creo en la virgen de los marineros me entra esa tristeza agradable y me castigo recordando que un verano más no veré su carita blanca entre la cal y esa luz que casi duele. Regálale un clavelito por mí, arroja mis enfados a la mar que ya me pesan demasiado y no olvides que a pesar de todo sigo siendo la misma.
Un beso marineros…
Comentarios
Un placer encontrarte.
P.S. Por cierto me voy a vivir a Cadiz este año, quedas invitada!!!
Besos
Amador