El viento se restriega por las calles
amasando volumenes de hojas
en un desatado pañuelo de frío.
El zinc silba su miedo
en los deshilachados techos
entregándose a escándalos
de infantes y papeles .
Aquellos viejos caen en terribles conversaciones
sumidos en los corazones de madera
solazados de ayeres y en amigos,
encadenados en óperas maduras.
y yo, como molusco
en una pecera de sábanas.