Inspirado en la locura, la sana y bella locura:
Te estoy llamando, con la dicha persuasiva de quienes no han sabido crecer, con la inocencia perdida de la niña distraida que vigilaba tus pasos a través de una puerta en la segunda habitación. Te estoy siguiendo, como me han enseñado el tiempo, que si no corro nunca me podré escapar, si no grito no sere escuchada, si no tiemblo no repararan en que estoy mal. Pero hoy con abril vencido bajo mas tobillos no hubiece podido permitirme verte marchar, por eso te estoy llamando, por eso estoy llorando, y por una vez me importa que piensen, que lo que siento no es real.
Recuerdas cuando perseguimos a las aves doradas que te visitaban en tus sueños? yo juré que si se iban bañaría tus sabanas de purpurina para que tus confusas ilusiones no dejaran de brillar, así de pequeña era, así de necia, y tu reías y me seguías el juego, pero tal vez fingias, tú no estabas loco, tú solo estabas triste. Yo siempre pensé, realmente creía, que si llegaba al limite del balcón se acababa el mundo, pero tu no, tu me hacías retrodecer y me decías que el limite estaba arriba, en el cielo azul que poco podía ver.
Yo decía que las ilusiones eran como el papel, eternas siempre y cuando llevaran una historia, y fue cuando me diste un cuadernillo que robaste de la sala de consultas y yo no escribi, procuré pintarte. No leía, procuraba verte, no vivía, porque te estaba soñando. No moría, porque tu vivias eterno en mis páginas, Y no sabía, no sabía nada, no importaba pensar porque tu estarías allí conmigo.
Eleanor Roots, 1952. Hospital Psiquiátrico L.A.
Comentarios
Sin embargo, puedo asegurar que es hermosísimo
Me ha recordado una frase de Nietzsche que cité al principio de mis relatos ("Tapices") que escribí sobre pacientes psiquiátricos hace algún tiempo:
mas en la locura siempre hay algo de razón."
Si que puede ser bella la locura. Y tambien mas cuerda de lo que se supone.
Felicitaciones.