¿Te has comprado hace poco otro ordenador? Si es así, enhorabuena, pero tras la adquisición del nuevo PC siempre surge la misma duda, ¿qué hago con el viejo?
Tú miras tu nuevo ordenador y te deshaces. Tan limpito, tan ágil, tan rápido y rabioso ... tan nuevito, en fin. Después, tus ojos tropiezan con tu antiguo ordenador y el ánimo se te cae al suelo: habéis pasado muchas horas juntos y ahora tú vas a darle la patada. Joder, ¿qué hacemos con ese viejo trasto?
Lo más probable es que se te haya pasado por la cabeza tirarlo a la basura y listo. Pero nooooooooooo, Bohr te aconseja que no lo hagas porque hay opciones más inteligentes que ésa.
Podrías decidirte, por ejemplo, a reciclarlo. Sí, sí, esa máquina vieja y pesada todavía puede serte muy útil. Es probable que te pelees muchas veces en casa con algún miembro de tu familia por utilizar el ordenador. Si reciclamos el ordenador evitaremos muchas amargas discusiones sobre quién debe utilizarlo. Puede que el viejo PC ya no sea tan eficaz para reproducir vídeos o para echar una partidilla al
Call of Duty, pero seguro que todavía es útil para realizar tareas de ofimática, para navegar por la red o para leer el correo.
Claro, pensarás, "pero es que mi ordenador es una castaña: lento, limitado y plagado de fallos". Bueno, pues empecemos de cero, bórralo todo. Sí, todo porque, total, si pensabas tirar el PC a la basura no te importará "cargártelo" del todo. Formatea el ordenador e instálale cualquier distribución Linux (
Ubuntu,
Fedora, ...). Piensa que normalmente los sistemas operativos Windows absorben la mayor parte de los recursos de tu ordenador, cosa que no sucede con Linux. De hecho, puedes instalar y hacer funcionar con comodidad este sistema operativo en ordenadores fabricados hace diez años.

Después, ya puedes instalar todos los programas que necesites, pero siempre buscando software libre, mucho menos exigentes con las máqinas que el software de pago. Así, en lugar del Internet Explorer le puedes instalar
Mozilla Firefox para navegar por la red. También puedes instalarle un paquete ofimático gratuito, como el
Open Office.
De esta manera has convertido un ordenador lento y anticuado en una estación de trabajo perfectamente actualizada y lista para ayudarte. Mejor esto que tirarla a la basura, ¿no?
Comentarios
Lo que hemos hecho ha sido lo siguiente: teníamos ya dos pc's así que el más reviejo se lo hemos regalado a una amiga que no tenía ninguno y apenas lo necesita para internet y documentos de texto. El otro ha quedado para uso y disfrute de mi hija -principalmente- y algunos usos nuestros. Es decir, más o menos lo que tú has dicho.
Creo que es un buen consejo. Además, nos gustaría haber dejado un ordenador sólo para trabajo y el otro para internet pero en nuestro caso no es fácil ya que a veces usamos los dos ordenadores -y el portátil- a la vez.
Te tomo la palabra, serrana. No veas lo pesado que me pienso poner con el temita.
Presenta muchas ventajas que hacen frente a Windows, sin embargo, los SO (sistemas operativos) de software libre a día de hoy tan sólo ocupan un 5% de uso frente al otro 95% (siempre valores aproximados) del software privado.
En mi caso, más de una vez he relevado algún ordenador, y el que queda obsoleto se convierte automáticamente en un páramo informático: borro toda la fuente de datos que antes había contenido para darle oxígeno y comenzar de cero. Así, queda relegado a funciones más... "ligeras", que completa con gran eficiencia.
En alguna ocasión también he regalado la vieja máquina.
Con el vitalismo por delante, claro que sí.
Muy bueno tu consejo, Bohr.