El aburrimiento es un lujo, una saciedad, un agotamiento indigesto. Una renuncia a la actividad tan insidiosa en estos días. Hastiada de actividad, clausurada la curiosidad, la aburrición quiere un pepto bismol.
Loas al hiperactivo, al proactivo, …
El inodoro, no solo es excusado sino excusa para el último refugio de la intimidad en casa hacinada.
No soy estreñida, pero es el único lugar donde aparentemente se me da un momento de calma por derecho y excensión de presencia, por eso me tardo y …