Razones para llorar las hay infinitas:
esa flor ha sido robada de un petalo
por el viento del mar entero; esa hormiga
anda sola cargando migajas en su debil torso,
esos solitarios espacios entre los dedos.
No me preguntes las razones de llorar,
las hay en todas partes; son esenciales
en mi funebre refugio: tus manos.
Una rosa descolorida va en la espalda
del viento deshojandose, despidiendose
de sus petalos y llorando al mismo tiempo.
Si deberas preguntar las razones de llorar,
tendred que contestar: tus sombras estan
aqui, pero no conmig.
Comentarios
Aunque hasta ahora me doy cuenta de los errores ortograficos que el poema tiene. haha.:D