bueno ^^ espero les guste:(
CAPITULO I
ENCUENTRO
L
a lluvia mojaba intensamente mi rostro, la nostalgia estaba frente a mí, cada minuto era mortal
Estaba delirando frente a mi propio mundo, acompañada del silencio rendido, sumiso de la maldita vida empedernida que se apoderaba simplemente de mi alma. De pronto se paro frente a mí, acaricio mi frondoso cabello y se sentó junto a mí de una manera extraña doblo sus piernas, Fijo la mirada hacia el suelo y junto con ella su cabello negro profundo que tapo casi todo su rostro, sus ojos parecían delineados. Absorto en su propio mundo vestía con una polera color blanco que traslucía un poco su cuerpo y sus jeans azules gastados.
No dijo ni una sola palabra su alma trajo la sensación solemne que brindo a todo mi cuerpo incluyendo mi mente.
-soy ELE-dijo seriamente mirándome fijamente a los ojos. Quede atónita, estupefacta. Jamás lo había imaginado
-Aiko, soy Aiko –dije vacilando frente a su enorme belleza
Tomo suavemente de mi mano y la acaricio su rostro pareció acercarse y…
-Aiko!!! Levántate son casi las ocho-dijo mi madre muy enojada
-Otra vez soñando…. No porque desperté en la mejor parte… volveré a dormir-dije tapándome con la sabana
-levántate!!!-dijo mi madre destapándome bruscamente
Otra vez estaba soñando death note estaba dentro de mi Hideki junto conmigo no entendía como podía amar a un ser animado jamás estaría junto a mí. Me levante rápidamente Salí casi corriendo de mi casa olvide abrocharme los zapatos y caí de un tropezón en medio de toda la calle. Estaba tirada enfrente de la calle y vi unos zapatos enfrente de mi alce la mirada Comencé a pararme muy avergonzada sonroje como siempre lo hago frente a cualquier situación y un joven estaba frente a mi
-¿te ayudo? Dijo muy serio
-bueno gracias-dije desviando su mirada quede estupefacta era idéntico a ELE mi ele
-¿te sucede algo?
-no claro que no debo irme adiós -me escabullí hasta desaparecer completamente tenía cierta pericia en ese aspecto siempre salgo arrancando después de cualquier situación.
Me fue solitaria en la micro, un poco perturbada, pensando en aquel joven desconocido que me deleito vertiginosamente, sus ojos, su mirada y su voz tan varonil. Esperaba que esto no fuera un sueño otra vez como todas las mañanas todo era tan era tan solemne, un sentimiento perpetuo a mi primera vista.
Estaba en clases de historia escribiendo las actividades dadas por el profesor Marcelo galleguillos el siempre tan sutil siempre bien vestido y con la mayor paciencia para explicar a todos los alumnos, eminente sobresaliente con su personalidad tan acogedora. Son mis clases preferidas a pesar de ser una persona muy distraída.
Contemplaba cada cambio del salón una que otra raya por ahí mensajes, necedades escritas por maniacos que son tan cobardes que no son capaz de decir las cosas frente a frente. De pronto pude ver a Iván que estaba afuera de mi sala junto a charly.
Iván vestía con un traje muy fino de terno negro, zapatos perfectamente lustrados y una corbata roja que combinaba muy bien con sus cinturones. En cuanto a charly vestía con un poleron blanco con negros, el uniforme del colegio, zapatillas y unos guantes extravagantes que llaman la atención a cualquiera. Una mirada melancólica en sus ojos ¡siempre está ahí! La tristeza. Al verme me saludaron rápidamente.
Nissa estaba en la otra mesa junto a Naomi. y Juan estaba junto a mi asiéndome reír como todos los días con esa personalidad tan happy ¡nunca esta triste!
Juan es un amigo al que quiero demasiado no solo porque me hace reír si no porque él está ahí para escuchar cualquieras de mis tontas anécdotas.
Ale es mi solemne sicólogo tiene una paciencia semejante a la del profesor siempre tiene algo que decir al respecto aparte de ser un chico bastante inteligente y esteban su mejor amigo y amigo de todos nosotros el es un niño que delita a cualquiera sin escrúpulos siempre hace reír a todo el salón.
Aun así todavía estaba en mi mente aquel chico de la mañana no fui capaz ni de preguntarle el nombre solo el destino sabría si lo volvería a ver otra vez.
Ese día fue bastante largo perpetuo tenia la fiel esperanza que lo volvería a encontrar regreso a casa pero no, tampoco me lo encontré en las mañanas ¿Dónde estaría mi enamorado desconocido?
El fin de semana se vendría a vivir una familia a la casa que arrendábamos que en realidad era la misma donde vivía yo pero mi madre decidió arrendar en el espacio que nunca ocupábamos. La casa era muy amplia de hecho nunca la he recorrido por completo siempre me dirijo a la vieja biblioteca a desempolvar un libro y contemplar cada una de sus páginas todas las tardes.
Comentarios
Esta chévere la historia, esperaré la continuación.
Me hizo acordar cuando estudiaba que me levantaban muy temprano en la mañana y siempre mi mamá me despertaba cuando estaba en lo mejor del sueño, que perecita, daba ganas de seguir soñando.