Hola Marcelo, siento haberme pasado con el número de palabras, lo he acortado pero ya no sé de dónde hacerlo más... Espero tus ideas y correciones. Gracias. Niebla.
DESDE MI RINCON
El primer día que entré en el bar me caí de bruces contra el suelo. No reparé en que se ubicaba en una cuesta, por lo que se encontraba unos centímetros más bajo que la calle empedrada de fuera… Recuerdo que mi repentina caída acabó con las voces de varias personas e incluso con el sonido atrayente de la máquina tragaperras.
Cuando me levantaron, decidí sentarme en la mesa del fondo, la de la esquina. Seis pasos interminables en los que sentía ora miradas de curiosidad, ora de lástima, clavándose en mi nuca…
Permanecía sentado en la mesa de aquella primera vez. El olor a fritanga que emanaba de la cocina y que acababa con el del mar al atravesar la puerta, confundía sensaciones de hambre y repudio en mi estómago. Cogí mi whisky y lo llevé a la nariz para calmar esa sensación de grasa que se colaba por todos los poros de mi piel.
El sonido de una guitarra mal afinada que alguien tocaba afuera, se colaba por las rendijas de la ventana. Había dos voces que me resultaban familiares en aquel ambiente, pero aquella noche parecían más irascibles que de costumbre y no me dejaban escuchar el sonido de fuera.
Yo seguía escribiendo notas en mi viejo cuaderno, pero esa extraña conversación hacía que los miles de tachones que cada noche me atormentaban por la escasez de mis ideas, se convirtieran en millones. Me producía ansiedad e incluso cierto temor al futuro inmediato.
No escuchaba la conversación, el ensordecedor sonido de la violencia hacía que no hubiera conversación que escuchar… Alguna nota de la vieja guitarra se colaba de vez en cuando, pero rapidamente se disipaba en aquella tensa atmósfera.
El golpe en una mesa ajena a la mía hizo que la regularidad de mi último tachón se viera atravesada por la fuerza con la que apreté en bolígrafo en ese susto esperado.
El sonido de una silla al retirarse rápidamente de la mesa mezclado con el estruendo de un vaso al acabar contra el suelo, hizo acabar con un silencio que se acababa de apoderar de aquel lugar.
Por un momento, el silencio volvió a retornar a esas cuatro paredes. De repente, escuché cómo una mano llena de rabia acababa en una cara ajena.
Todo se volvió confuso después. Muchos sonidos se agolpaban en mi cabeza: más puños cargados de ira eran el inicio de quejidos de dolor; mesas que caían al suelo con el correspondiente estruendo de los objetos que hacía un momento adornaban sobre ellas… Notaba cómo, cada vez que caía una mesa, había algo que me salpicaba al pantalón. Me toqué: eran las bebidas que acababan desparramadas por el suelo.
Mientras, continuaban los golpes intercalados con insultos de todo tipo y con los mismos quejidos que, no entendía bien por qué, pero desde que descubrí mi uso de razón siempre habían tornado, en unas décimas de segundo, del dolor a la rabia y la ira humanas.
Oí las teclas de un teléfono. –Hay una pelea en mi bar-. Ya no había golpes, ni sillas, ni mesas que se caen… Sólo gemidos y respiraciones rápidas y superficiales, las provocadas por la tensión de hacía un momento. –Qué barbaridad, qué animales…- eran algunos comentarios que pude escuchar desde mi asiento.
Ahora las notas de la guitarra sonaban con menos intensidad pero con más tristeza.
Volví a mi cuaderno. El bolígrafo permanecía en el mismo agujero del que yo intentaba salir… En ese final que nunca acaba…
Comentarios
El texto da la impresión de un parto con forceps. Hay muchas confusiones y desajustes. Te señalo sólo algunos.
"No reparé en que se ubicaba en una cuesta..." Será porque el narrador es ciego.
"Cuando me levantaron, decidí sentarme en la mesa del fondo, la de la esquina" ¿No era ciego y, esta, su primera visita al bar?
"Seis pasos interminables en los que sentía ora miradas de curiosidad, ora de lástima, clavándose en mi nuca…" Lo mismo.
"Yo seguía escribiendo notas en mi viejo cuaderno" Con un boli que escribe en Braile.
"El golpe en una mesa ajena a la mía hizo que la regularidad de mi último tachón se viera atravesada por la fuerza con la que apreté en bolígrafo en ese susto esperado." Si lo esperaba, ¿por qué se asusta?
"...hizo acabar con un silencio que se acababa de apoderar de aquel lugar" ¿Qué?
"De repente, escuché cómo una mano llena de rabia acababa en una cara ajena" Es conjetura, el narrador no puede saberlo.
También hay repeticiones como "se colaba", que deberías revisar.
-“No reparé en que se ubicaba en una cuesta…”: claro, el narrador es ciego, no puede ver la cuesta pero… ¿no la puede “sentir”? Me ha quedado esa duda, así que la resolveré tan pronto como pueda.
-“Cuando me levantaron, decidí sentarme en la mesa del fondo, la de la esquina”: está recordando ese primer día; ahora ha pasado el tiempo y sabe perfectamente cúantas mesas hay y dónde se ubica cada una de ellas. Mi intención era esa, hacer ver que el bar forma parte de su vida diaria.
-“Seis pasos interminables en los que sentía ora miradas de curiosidad, ora de lástima, clavándose en mi nuca…”: creo que muchas personas hemos sentido esas miradas (u otras) clavadas sin necesidad de darnos la vuelta para verlas… y no tenemos ojos en la nuca…
-“El golpe en una mesa ajena a la mía hizo que la regularidad de mi último tachón se viera atravesada por la fuerza con la que apreté el bolígrafo en ese susto esperado”: ¿nunca te ha pasado que estás viendo una película de miedo y sabes que va a haber un susto y a pesar de eso, te asustas?
Con el resto, estoy de acuerdo contigo, sobre todo con lo del bolígrafo de Braile… gran metedura de pata que corregiré.
Espero que no te haya molestado que salga en defensa de esas frases, pero quería aclarar su intencionalidad. No obstante, si sigues pensando que debería corregirlas, lo haré, que para eso estoy aquí, para aprender. Gracias Marcelo.
-“Cuando me levantaron, decidí sentarme en la mesa del fondo, la de la esquina”: está recordando ese primer día; ahora ha pasado el tiempo y sabe perfectamente cúantas mesas hay y dónde se ubica cada una de ellas. Mi intención era esa, hacer ver que el bar forma parte de su vida diaria. Entonces convendría que dijera algo así: "me acercaron a una mesa, luego supe que se ubicaba cerca del fondo, en una esquina. Siempre que puedo, la ocupo."
-“Seis pasos interminables en los que sentía ora miradas de curiosidad, ora de lástima, clavándose en mi nuca…”: creo que muchas personas hemos sentido esas miradas (u otras) clavadas sin necesidad de darnos la vuelta para verlas… y no tenemos ojos en la nuca… Pero el narrador es ciego de nacimiento, para él esa sensación carece de sentido.
-“El golpe en una mesa ajena a la mía hizo que la regularidad de mi último tachón se viera atravesada por la fuerza con la que apreté el bolígrafo en ese susto esperado”: ¿nunca te ha pasado que estás viendo una película de miedo y sabes que va a haber un susto y a pesar de eso, te asustas? Yo me asusto viendo Bambi, así que no cuento como ejemplo. ¿El narrador esperaba que eso sucediera?
Con el resto, estoy de acuerdo contigo, sobre todo con lo del bolígrafo de Braile… gran metedura de pata que corregiré.
Espero que no te haya molestado que salga en defensa de esas frases, pero quería aclarar su intencionalidad. No obstante, si sigues pensando que debería corregirlas, lo haré, que para eso estoy aquí, para aprender.
Me parece excelente que defiendas las frases con argumentos, lo ilógico sería que trataras de imponerlas porque sí, lo cual no es tu caso. Tampoco creas que las considero infumables, sino que pueden mejorarse. Lo que pretendo es que encontremos (tú, yo, y cualquiera que desee terciar) las palabras más adecuadas, las más eficaces.
bueno, es mi opinión..
saludos!