In caelum conscendam, super astra Dei exaltabo solium meum
Mi cielo es de un azul litúrgico y compacto
libre de cúmulos algodonados,
que se expande hasta ser vuelo.
Terco de luz y simetría ,
un reino abierto, infinito de alma,
que anhela desdibujarse de sustancia
después, o quizá antes, de un azul sin cielo
y sin orillas.
Desesperado por hallar
una mañana nívea como un lienzo
donde esbozar una plegaria jubilosa
congelando el hilo y la nostalgia
de un tiempo mudo
y cada vez más lento...
Viejo néctar de angelical pátina
que se licúa al compás de la belleza,
sumiéndose en sí misma
y con la mirada misma, clavada así
en la última pulsación de su marea.
Un trozo de anhelo, o sueño,
de infinita ingravidez corpórea,
plano en su perfil más definido
intangible como la dulzura de su aroma
y siempre nutrido de color bien ordenado.
Declamación de hermosas notas
al descubierto.
Perfecta evocación de óleo eterno
de pigmentos cerúleos y cobalto azul
que es azul porque es cielo…
Comentarios
Huc et huc totum caelum....
Alcanzar la belleza es vivir en estado de gracia...
.
espacios azules y etereos en los que a veces quisieramos quedarnos...
Interesante poema.
Felicitaciones.
Un gran saludo.