Fogata de olivo viejo
¿ Qué se siente en el tiempo que nunca acaba?
¡Hambre¡
Hambre voraz de amor y sueños,
del amor que deambula inerte
atravesando siglos o milenios.
Instintiva necesidad
de calor fértil y caricias sinceras.
Delirio silencioso,
errática y descontrolada búsqueda
o espera...
Pasión y quejumbre
traspasando relámpagos y truenos
y troncos y heridas de olivos viejos…
Hambre inmensa de fuego arrebolado
y regueros rojos enfurecidos de brasas
que hagan crepitar el cuerpo y el alma.
Hambre de lo múltiple y lo uno,
incomprensible dolencia , insaciable deseo…
Hambre feroz de luz que incendie nuestras miradas,
claror rojo siempre vibrante y loco
en el centro de los ojos.
Quebranto y arrojo en perfecta diapasón,
esperanza, sentimiento, anhelo...
magia y transgresión
¿ Qué se siente en el tiempo que nunca acaba?
¿Me preguntas qué es lo que se siente ?
No te preocupes de la liturgia , tú ya sabes todo eso…
Comentarios
A traves del fascinante desconcierto
desposeído de trastocados artificios
la efusión incontenible y volcánica de tus versos
por encima del límite sobrehumano
herido y enmudecido anhelo sediento
en la luz perfecta que estalla en tu silencio.
Verdad desnuda de quimeras e imposibles
asonancia conminatoria obligada e insaciable
superpuesta revelación y certidumbre
en tu mano fúlgida serpentea atronando
de tu palabra su magnético ímpetu.
.
P.S. siempre preferí estar seguro, muy seguro de lo que no sé, y voy sabiendo muy bien todo aquello que no sé: aunque los teléfonos silencien cuando no tartamudean...