"Acabo de encontrar tus viejas cartas en el compartimento secreto que sólo conocíamos tú y yo, ¿Te acuerdas? Sí, bajo el cajón que nadie puede tocar salvo yo.
Bueno... ¿Por dónde empezar? Estaban desordenadas. Sin embargo, he sabido situarlas.
Las primeras estaban llenas de cariño y garabatos hechos por mí, sonrientes, de colores. Las palabras casi no significaban nada. El olor a ti y a pólvora del ejército me traen buenos recuerdos. Tan buenos que debo hacer un esfuerzo por no aparentar estar feliz. Al menos delante de mi familia. Notarían que me pasa algo.
A medida que avanza el tiempo y las fechas se tornan más cercanas, los sobres más nuevos y nuestros corazones más unidos, las palabras empiezan a ser más significantes. Cada párrafo encierra una considerable cantidad de amor y miedo, casi intangible, pero presente en el texto. Miedo a ser separados, a ser olvidados.
La última está aquí, en mi mano. El mechero prende una pequeña llama que consume todas tus decisiones egoístas. Aunque no voy a negarlo: He salvado una parte del maldito papel. En ella pone 'Adiós'."
Comentarios
Tu texto crece con cada línea, el final es lo mejor, me engañaste, creí al principio que tu carta iba a resultar un tanto dulzona, gratamente me equivoqué.
Un gusto leerte,
Lilitu
P.D. Me alegro que los foristas de aquí cuiden mucho la sintaxis y ortografía de sus textos, es algo a lo que no estaba acostumbrada.
Y bueno, la verdad es que aquí perfeccionamos el uso de la lengua, no podría ser de otra manera (que cuidemos la ortografía y -al menos lo intento, aunque no me salga- la sintaxis).
Un saludo