Ya no esperaba nada de ti.
Y ahora me pides que vuelva a creer.
Recurres al corazón y a los viejos...
Recuerdos.
Qué escaso es el signo, y cruel son tus curvas de esquinas hirientes.
Qué tonta y tonto que fui, al creerte.
Cuando no crees, no amas.
No confiar es una manifestacion que no tiene marcha atras, no se recupera...por lo menos asi -yo lo siento.
Confiar como amar es todo o nada.
Creer en la persona que amas es creer en Dios.
-sintetico pero muy claramente explicado-lo que se pierde, perdido esta.
un abrazo,
De acuerdo, cuando no crees no amas, pero... cuando amas puedes llegar a creer demasiado, a ciegas y luego arrepentirte cuando el dolor ya es inevitable ¿verdad Febade?
De acuerdo, cuando no crees no amas, pero... cuando amas puedes llegar a creer demasiado, a ciegas y luego arrepentirte cuando el dolor ya es inevitable ¿verdad Febade?
Sí Helena, desgraciadamente es así. Lo único que nos queda es aprender de ese dolor.
Tengo una amiga que desde hace mucho tiempo no ha tenido una relación estable por miedo a creer, a tener fe en la persona amada (y por lo tanto a sufrir)
Yo también tengo miedo, perdí el rumbo, creí ver en mi pareja, en su comportamiento, en nuestra relación, en su visión de las cosas, en su cariño, en sus caricias... la creencia del amor verdadero, como Proust ensalcé nuestro idilio a lo más alto adornandolo en un marco de pasión y entrega.
Hoy en día me he vuelto más exigente (exigente no es la palabra, digamos mejor, selectivo) y espero pacientemente a encontrar el amor, a volver a creer. Un saludo
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No confiar es una manifestacion que no tiene marcha atras, no se recupera...por lo menos asi -yo lo siento.
Confiar como amar es todo o nada.
Creer en la persona que amas es creer en Dios.
-sintetico pero muy claramente explicado-lo que se pierde, perdido esta.
un abrazo,
Sí Helena, desgraciadamente es así. Lo único que nos queda es aprender de ese dolor.
Tengo una amiga que desde hace mucho tiempo no ha tenido una relación estable por miedo a creer, a tener fe en la persona amada (y por lo tanto a sufrir)
Yo también tengo miedo, perdí el rumbo, creí ver en mi pareja, en su comportamiento, en nuestra relación, en su visión de las cosas, en su cariño, en sus caricias... la creencia del amor verdadero, como Proust ensalcé nuestro idilio a lo más alto adornandolo en un marco de pasión y entrega.
Hoy en día me he vuelto más exigente (exigente no es la palabra, digamos mejor, selectivo) y espero pacientemente a encontrar el amor, a volver a creer. Un saludo