Bajo el sol cruel y distante tropiezo con los gestos que nunca quise regalar, bajo esa incansable luz se dibuja una pistola en mi sombra apuntada sobre las paredes blancas que voy arrastrando con el periódico en la mano. Espero impaciente a que la luna esconda sus armas bajo las manchas incoloras de mi preciado pantalón corto. La espera merece la pena y, finalmente, deshace las facciones de mi rostro, ahora uniforme, ahora más rostro que nunca. Se ilumina el blanco de mis ojos donde mis pupilas desacomplejadas marcan el grado de violencia bajo un manto estrellado sin derecho a replica. Me peino en el espejo, empiezo a sudar la colonia de mi abuelo y se cuela por mi ventana el humo generacional y místico de los primeros disparos silenciosos de jóvenes clavados en un precioso duelo que contagia. Van arrancando cruces en sus cuellos y en el mío, a través del tabique nasal dejan una marca hindú entre ceja y ceja que hará sentir a más de uno víctima cuando amanezca. Y aunque no queremos ser pasado, como dijo el cowboy, tener fe es un lujo que no nos podemos permitir. Pero ahora todos somos muertos armados y contentos, animales salvajes con trazos de búhos acostumbrados a fingir cuando alguna zorra se va de caza. Queremos más y más sangre que alise la superficie de los portales después un amargo rapto a nuestra aburrida naturaleza. Todo surge de la pólvora cortada a un ritmo frenético y de las balas, de los zumbidos que alteran la corriente formando olas donde los chicos flotan placidamente en un nuevo aire. Nos ponemos a bailar como si nos disparará desde el cielo Billy “The Kid” con una mueca de soberbia que desata esa seductora sonrisa, tan torcida y tan paleta.
Billy no se cansó de ser Kid, Billy supo engañar al sol y jamás supo diferenciar el grisáceo humo de su veterano revolver con el polvo de una tierra seca y devastada. Somos “Billykids” actitud, y así es como funciona mi lejano Oeste del siglo XXI.
Comentarios
Espero no molestarte, es una simple opinión que intenta ser constructiva. Si quieres tomarte venganza, tengo varios textos colgados en el apartado de Narrativa, échales un vistazo si te apetece.
Un saludo.
P.D. Leyendo tus textos me parece que hay un buen talento, pero tienes que encauzarlo, contenerlo, para que el talento te sirva a tí y no al revés.
En cuanto a ti, Odmaldi, es posible que no esté muy claro lo que quiero decir ya que, entre otras cosas el termino "apuntado" cuando hablo de una pistola puede confundir. "Una pistola en mi sombra REFLEJADA sobre las paredes blancas que voy arrastrando con el periódico en la mano". El periódico representa el día a día, la rutina, la cotidianidad soleada que esconde impregnada en las paredes blancas una pistola. La pistola es igual al periódico pero en la oscuridad, la cotidianidad a su manera. Una especie de Ying y yang, de bien y mal o de ángel y demonio. Venga un saludo a los dos. Nos leemos
un saludo.