Hoy he escuchado por casualidad mi himno, el de estados unidos, y me he encontrado a mi misma con la mano en el corazón y los ojos húmedos. Me ha dado por ponerlo aquí mas que nada por comentarlo, y porque, ¿Qué pasa cuando los españoles escuchamos nuestro himno? No nos ponemos así... Me es más íntimo, más familiar, el de mi antiguo hogar que el de ahora. Supongo que todo es cuestión de política y popularidad. Ahí les dejo un par de vídeos (Sobre todo observen al público; se emociona, cantamos todos a la vez... sólo cuando oímos nuestro himno ignoramos nuestras diferencias y actuamos como uno.)
http://www.youtube.com/watch?v=Ula-ZciwUnA
http://www.youtube.com/watch?v=_pC49AqKlgs
Comentarios
No veo estados unidos como mi país. Lo veo como mi casa. Eso es todo
De todas formas, te apoyo y te doy toda la razón: Está patas arriba...
De la manera en que tú lo vives me parece tan bonito como suena, Barton. Y lo que dice Odmaldi también se entiende, si uno se identifica con un símbolo, espera que lo que representa concuerde con la realidad, y tiene derecho a pedir que las cosas cambien si no es así.
Yo no estoy en contra de los símbolos, pero no me identifico con ninguno que sólo se circunscriba a una parte; lo que unen por un lado, lo separan por otro del resto: los americanos frente al resto, los españoles frente al resto... Ni siquiera me gusta la bandera gay, salvo cuando estén reivindicando la tolerancia y la inclusión de todos los grupos (que para eso es arcoirirs, y no por estética), pero no como símbolo distintivo, que es como más se usa.
Creo que antes el mundo era más grande, y que se nos ha hecho demasiado pequeño para seguir partiéndolo en trocitos. Tú misma lo estás conociendo de maneras diferentes, y tanto es posible que de mayor "tu casa" vuelva a ser Estados Unidos, como que vivas y críes a tus hijos en Japón, o dando vueltas por el mundo, o en una base australiana en la Luna. Cualquiera de esos lugares podría ser un hogar con el que te identificases, o todos, o ninguno.
Claro que esa es sólo mi opinión, y mientras no me impongan ninguna más allá de lo razonable (muuucho tendrían que imponérmela), no tengo problema con las banderas.
Saludos!
Sin embargo, Odmaldi vive todavía en EEUU, por lo que escuchar el himno la lleva a otro punto de vista carente de nostalgia. Es normal.
Es como cuando los españoles emigramos. En España quizás no hayamos bailado ni escuchado voluntariamente flamenco, pero cuando estamos en otro país podríamos llorar al escuchar a Camarón, aunque nunca nos haya gustado.
estoy totalmente de acuerdo contigo Texas,cuando uno está lejos de su tierra se ven las cosas bien distintas,es como si la realidad se distorsionara,no sé,de repente sientes cosas que en tu casa,con los tuyos,quizás nunca sentirías...en cuanto a lo del flamenco...a quien no se le pondrían los pelos de punta al escuchar a miles de kilómetros de su tierra "el emigrante" de Juanito Valderrama...:eek::D (que conste que a mi no me gusta,pero confieso que he llorado más de una vez en la distancia)
un beso.
Con la música sobre todo, pero hay un sinfín de cosas en las que uno se reconoce, que le dicen a uno que está en casa. No me gusta la canción, y Camarón tampoco (rumbitas y baile flamenco sí, por catalana que sea me chiflan), ni la sardana, ni la jota... pero seguro que me pondría mala de nostalgia, ni que fuera por un ratito, con cualquiera de esas cosas, porque si algo tienen es que son familiares.
jajjajajaja:D:D:D