Bajo la luz mortecina de una farola, rugía una garganta porteña al son decadente de un bandoneón, mientras bailaba balsámicamente el humo de un cigarro y ascendía sin rumbo hasta diluirse en el infinito grácil y sutil. Ella entró de puntapié desde la parte más oscura, confundiéndose las veces con sombra y luz, con sus largas piernas convertidas en marea, corriente de agua que él esperaba cabizbajo bajo un chambergo argentino.
Ella dejo fluir su figura hasta posar las manos a lo largo de su espalda, y en un movimiento soberbio él la estrechó a su cintura, ajustando el compás sobre el bailongo. El destino dio rienda suelta a los pasos cadentes y burlones, mientras ¨El choclo¨ resonaba en la garganta, llenos de furia, rabia, pasión y ausencia, jugueteando la inocencia y el deseo mutuamente.
Comentarios
un abracito,
bea
El ambiente está bien descrito -al menos ese es el tópico del tango- y el vocabulario también. Los argentinos podrán opinar mejor.
un abrazoo bea
un abrazo,
bea
Soy nuevo en el foro y argentino.
Me encontré con tu relato y me gustó mucho, destila aroma de 2x4.
Si "el choclo" te inspiró te sugiero Piazzola, es el sonido de Buenos Aires.
En mi blog, vas a escuchar algo del genial Astor www.agustincambiodehabitos.blogspot.com
Nos vemos
gracias por comentar el micro.
un abrazo, bea