En este cine nunca hay palomitas, las manos están ocupadas en otros asuntos. Los protagonistas adoptan mil posiciones distintas, parecen figuras sacadas de una lámpara de lava. Ella parece disfrutar, no hace más que gemir y aullar como una loca mientras mira a la cámara, quiere calentar al público, es un buen momento pues los miércoles siempre viene mucha gente.
Al fondo hay un tipo con gabardina y gafas de sol. Debe de ser uno de esos individuos que se avergüenzan de venir a este tipo de lugares, educado y reprimido al mismo tiempo, un buen trabajo. Esto debe ser como el puto Disneyland para él, se comporta como el crío que le hubiera gustado ser, ve unos pechos y se parte el culo, creo que ahora se está masturbando, posiblemente pensando en una de esas crías que vio salir del colegio esta mañana y que le recuerdan a Ana, Isabel, Nuria etc.…Su recreo con x pintadas en rojo.
En la primera fila esta el veterano, sabe como se llaman los dos actores, incluso sabe como llama el actor a su pene en la intimidad. No le gusta su vida y no le gusta acordarse de que tiene una, así que solo piensa en ello de 8 a 9 de la mañana cuando el cine está cerrado y le entran ganas de suicidarse, pero el cine siempre abre a tiempo. Es un buen cine
Nunca pudo llegar a acostarse con una chica, para él todas son unas zorras calienta pollas que solo buscan músculos. Darle un intento a pensar en si mismo seria exponerse, conocer a gente seria exponerse, con Martha Grane a quien le están dando por culo ahora mismo no se expone, se cumple su teoría. Todas son unas zorras y Martha le guiña un ojo.
En la fila de en medio hay una chica, no es una mujer aunque ella opine lo contrario. Se mete cocaína por la nariz y lo esnifa con una mezcla de ansiedad, sudor y miedo, sabe que va a acabar con ella un día de estos, sabe que sus órganos le piden pausa y se nota que no ha comido en días, los huesos se marcan en ella como finas líneas que aclaran que tras la pálida piel hay un esqueleto. Quizá también haya un corazón que se enamoro de algún idiota alguna vez, ahora solo hay polvo blanco en un cine porno, y le parece cojonudo.
Cerca de la chica hay un anciano, con seis décadas a su espalda como poco y la vaga sensación de que el mundo ha cambiado demasiado deprisa. Sus arrugas le cruzan la frente y da la apariencia de que esta cabreado con todo el mundo, mira con desaprobación a la mítica pantalla blanca, pero su mano temblorosa y flacucha no deja de moverse.
Habla de un mundo en el que la gente se conocía por las calles, saludos y recuerdos para la familia en cada esquina, sin necesidad de que hubiera un compromiso para ser amable. Olía a pescado y a paella, arroz de la huerta que llegaba a la ciudad en grandes camiones con cubiertas de madera. La coca cola no estaba de moda, el tenia una mujer y era feliz, ahora es viudo. Se llama Gervasio, Antonio o algo por el estilo, ¿nuevo en la ciudad?, podría ser.
Yo estoy en algún lado del cine, mirando cómo se corre Arthur no sequé, soy escritor, bueno por ahora me están editando un par de relatos en algunas revistas. Mi agente dice que pronto podré lanzar una novela y aquí siempre me inspiro, les daré una nueva vida a toda esta gente. Los haré felices, o los matare según vayan avanzando por el cine. Ojala hubieran palomitas.
Comentarios
Gracias Anamar, precisamente esa era la idea, que fuera simple pero efectivo. No me gusta recargar los textos y suelo huir de las florituras, me alegra que te pareciera original
Gracias por leer Nando, me parece que la fuerza del relato esta en su fuerza y su simplicidad, el caso es que fuera una narracion original en la medida de lo posible
Gracias Bohr, lo del aire periodistico me ha pillado por sorpresa xD, espero que los siguientes textos sean igual de agiles
Gracias a todos los que lo habeis leido y los que lo hagais