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Veinte años después

Chus-AChus-A Gonzalo de Berceo s.XIII
editado marzo 2010 en Narrativa
Pues nada. Celebrado los 100 mensajes que cumplo en este foro y aprovechando que ya me he ganado la "simpatía" de algunos os dejo este relato que publiqué hace algunos años.

Espero que os guste, claro,, pero cualquier observación en sentido contrario será bien atendida

Todo normal en la Agencia Central de Ocupación. Afuera la gente quemando cigarrillos y adentro el manso hervir de alientos perdidos que deambulan con formularios en las manos en busca de una ventanilla que los atienda. Las colas en los dispensadores de número para la tanda y también en los asientos de plástico, rigurosamente dispuestos en forma de grada verde que cada día se llena para la tediosa espera y don Antonio, hombre ya maduro y con pocas posibilidades de encontrar trabajo, sentado entre la joven y futurible administrativa y el otro señor calvo, también con las mismas posibilidades que don Antonio, pero los tres acariciando el numerito de color amarillo. Y como las esperas son siempre así, las culpas salen a buscar un bocado que llevarse a la boca: que con el anterior gobierno estábamos mejor, o que quizá más de lo mismo, pero puede que sí o que más bien todo lo contrario, porque quien nos garantiza al fin y al cabo que todo esto vaya a cambiar algún día si están hechos todos de la misma pasta y buscan lo mismo. Y don Antonio tiene el cuatrocientos treinta y dos y parece que ya acaba por fin, sí, y se está levantando el joven del traje oscuro a rayas y maletín que tenía el cuatrocientos treinta y uno. Se diría que parece malhumorado al cruzar con don Antonio, de cincuenta y dos años, tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese.
Revisa el expediente y comenta que se encargó notificar al administrado que pasara por la oficina ya que estuvo dos veces durante el pasado año sin mayor fortuna, mientras don Antonio acaricia el billetito y el subsidio de desempleo está a punto de finalizar, por eso sería bueno ir aclarando las cosas y sin paños calientes, sobre todo sin paños calientes. El trabajo en el sector de la hostelería que usted solicita o servir mesas, poner cafés o echar una mano con los platos de la cocina es un asunto complicado porque se precisa sobre todo gente joven y aunque don Antonio se muestra interesado y ha venido bien vestido y afeitado lo que más se busca son perfiles, perfiles e incluso las titulaciones, especialmente para los hoteles y los chiringuitos de playa, así que mejor hay que olvidarlos, además hay que entenderlo, que no somos nosotros los que las exigimos, son los propios empresarios, y estos siempre prefieren a un universitario o a un emigrante por los cuales, además, se bonifica su contratación y ya ve, no hay termino medio y créame que lo siento.
Por eso se le invitó a levantarse y pasar a una habitación más apropiada para tratar el asunto, cerrar una puerta y hablar francamente. ¿Un café? Hablar francamente no es otra cosa que insistir en que la situación es difícil y que debe comprender que a su edad no resulta fácil para nadie, mientras don Antonio continúa en silencio haciéndose aun más pequeño dentro de su chaqueta acariciando entre los dedos la esperanza de color amarillo, y el funcionario diciendo que a pesar de todo los tiempos han cambiado, nos guste o no, y en algunas cosas para mal, es cierto, pero para otras a mejor y ya verá como al final podremos encontrar algo adecuado para usted y tengo yo razón. Como se sabe, la tecnología actual nos proporciona buenas bases de datos y por fortuna ahora disponemos de mucha información, a veces mucha más de la que precisamos. No nos engañemos, señor Antonio, las posibilidades de encontrar el trabajo que usted busca son nulas, pero tenemos constancia y buenas referencias de la carrera, por así llamarla, que usted comenzó en Marsella, Lion y posteriormente en otros países hace ya veinte años y no me mire con esa cara que como le dije aquí lo sabemos todo, cosas de la tecnología y el progreso, ya le dije. Y a pesar de que usted no tenga títulos oficiales deducimos de su expediente que no se le darían del todo mal por entonces las lenguas porque esos trabajos fuera y dentro del país requerían ese tipo de habilidades, y de eso queríamos hablar, es decir, si estaría dispuesto a volver a realizar aquellas responsabilidades o quizá ya las tenga olvidadas con el pasar de tantos años. Y don Antonio que quiere trabajar y llevar el sustento a su buena y querida familia empieza a creer que por fin es posible ejercer una profesión adecuada a sus capacidades, porque a sus cincuenta y dos años se siente joven cuando se recuerda realizando aquellos trabajos de entonces y quizá sea cierto que las cosas hayan cambiado, igual por culpa o gracias a este gobierno o el anterior, que más da. Le acepto ese café y le cuento.
Pues sí, México, Cuba, Rusia, Malasia, Japón... Viajó bastante, y varias veces a países del este en transición hacia el capitalismo, aunque también en Europa, como ya sabe el funcionario, sí claro, todo eso empezó antes de casarse, pero continuó igualmente después con su pareja ya al corriente de todo, lo cual siempre facilita las cosas. Sin cotizaciones, sin cursos de reciclaje y por cuenta propia, adquirió la capacidad de mezclarse entre la gente, el olor de las frituras y el asfalto, porque pasar desapercibido es siempre fundamental, como cuando se tuvo que encargar del senador, o del corredor de apuestas chino, al principio con el prudente temor, claro, y la escapada siempre asegurada, por eso las más de las veces solía hacerlo desde largas distancias, puede que apostado en algún tejado. Pero uno descubre con el tiempo que la mejor manera es hacerlo en los lugares públicos y pequeños como cafés, lavabos de los teatros o ascensores, por eso consta en el expediente de don Antonio ese largo periodo de investigación con las substancias, siempre tan eficaces y mucho más manejables, ocultas en el puño cerrado o en un bolsillo, tan discretas y fácilmente desechables, sin la obligación de estudiar las escapatorias de un edificio entero, sus escaleras de incendio y sus calles colindantes, o sin el engorro de tener que controlar los movimientos de las contravigilancias, evitando también cargar con pesadas maletas que contienen aparejos comprometedores en su interior o depender de un vehículo, por eso mejor siempre sólo y todo en un bolsillo y de ahí a cualquier papelera o alcantarilla y créame que soy muy fino y eficaz en ese sentido. A veces basta con viajar en metro, se toma asiento y se entornan los párpados para relajarse y concentrarse en el plan hasta llegar al lugar indicado y volver a sentarse al lado de la persona en cuestión; verter el contenido en la bebida o la jabonera del lavabo y dependiendo de la variante utilizada, a veces el simple apretón de manos, haciéndose pasar por un amigo confundido o un cliente y disculpe si me equivoqué de persona; entonces diez minutos y listo, a veces, incluso menos, según convenga.
Y el funcionario, tan eficiente, para entonces ya ha sacado un pequeño estuche que contiene el material de trabajo que don Antonio observa y recuerda perfectamente a la vez que sigue explicando, que ciertos síntomas como las convulsiones, los espumarajos y algunos tediosos rituales agonizantes se pueden ahorrar con este o este otro botecito y como si allí mismo estuviera examinándose se esfuerza en mostrar todo su valor añadido como profesional y cuenta que este otro acelera el paro cardiaco pero la ampollita azul funciona especialmente bien para paralizar y dejar sentado e indefenso en la taza del váter, por ejemplo. Y el funcionario ya ha empezado a imprimir los papeles para la contratación donde consta la suma mensual más la bonificación por objetivos que tan bien le va a venir y al final y todos salimos ganando, eso sí, atienda bien, porque como es de rigor según la ley siempre se aplica un periodo de prueba, que en su caso será saldado una vez cumpla con su primer trabajo, que atendiendo a sus capacidades, estamos seguros de que no va a tener ningún problema, a partir de ahí, como podrá comprobar el contrato es indefinido y aunque ya sabe que en los tiempos que corren esa palabra no significa demasiado, imagino que a usted y a su familia les hará felices saber que gozarán de esa estabilidad siempre y cuando su prestación laboral sea la que se espera de usted, así que firme aquí, aquí y aquí y cuando acabe puede usted empezar ahora mismo y el sueldo a final de mes le estará esperando.
Como ya está todo hablado y firmado don Antonio recibe allí mismo las instrucciones, recoge su estuche básico de trabajo que de ahora en adelante deberá ir completando porque al salir, al final del pasillo, más allá de las gradas verdes, deberá encontrar el despacho del director de la oficina que lo estará esperando sin él saberlo y con quien se estrenará por primera vez después de veinte años; veinte años y don Antonio se siente feliz, feliz y nervioso como el que acude por primera vez a su nuevo puesto laboral, pensando cómo le irá el día, recordando el beso en la frente que le dio su mujer antes de salir para darle suerte y el número cuatrocientos treinta dos que guarda y acaricia en el bolsillo de la chaqueta, junto al frasquito de color blanco y el preparativo, momentos antes de abrir la puerta y estrecharle la mano.

Comentarios

  • ArawnaArawna Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Ya tocaba leer algo tuyo aqui :)

    Solo he visto un par de errores menores en el primer parrafo, pero el texto me ha gustado en general, especialmente el cambio que hay, que convierte a don Antonio en alguien mucho mas interesante de lo que pensabamos al principio.

    Lo escribiste hace años, pero le va muy bien a los tiempos que corren, en los que hay que aceptar lo que te ofrezcan porque no hay otra cosa. Yo ahora mismo estoy en el paro y ya veremos que pasa cuando se me acabe el subsidio el mes que viene... Espero encontrar algo mas convencional que lo de don Antonio XD


    Un saludo,

    Arawna
  • AljamodAljamod Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    Chus:
    Primero van algunas cosillas que he detectado, o por lo menos, que he creído detectar.

    "...Se diría que parece malhumorado al cruzar con don Antonio, de cincuenta y dos años, tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese..."

    Creo, a mi modesto entender, que el final de esta oración no ha quedado bien coordinado. Se trataría de una prosa conversada y apurada, como corresponde creo a casi cualquier oficina donde se atiende público, pero pienso que finalizándola algo así como "... le atiende y le invita a sentarse..." quedaría mejor.

    "...mientras don Antonio acaricia el billetito y el subsidio de desempleo está a punto de finalizar..."

    Esta oración me ha parecido que también no ha quedado del todo bien. La acción de acariciar el billetito, y por otro lado, el hecho de que el subsidio esté a punto de terminar, transcurren en diferente tiempo. No sé explicarlo bien, pero seguro entenderás a qué me refiero, aunque puede que me equivoque.

    "...El trabajo en el sector de la hostelería que usted solicita o servir mesas, poner cafés o echar una mano con los platos de la cocina es un asunto complicado porque se precisa sobre todo gente joven..."

    Aquí creo que te has comido una coma luego de la palabra "solicita", la cual, siempre a mi modestísimo entender, mejoraría la oración.

    Por lo demás, me ha gustado el cambio de rumbo, si bien algo se intuía cuando escribes "Por eso se le invitó a levantarse y pasar a una habitación más apropiada para tratar el asunto, cerrar una puerta y hablar francamente. ¿Un café?"

    Saludos
  • AnamarAnamar Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    Todo normal en la Agencia Central de Ocupación. Afuera la gente quemando cigarrillos y adentro el manso hervir de alientos perdidos 1 que deambulan con formularios en las manos en busca de una ventanilla que los atienda.

    Y don Antonio tiene el cuatrocientos treinta y dos y parece que ya acaba 2 por fin, sí, y se está levantando el joven del traje oscuro a rayas y maletín que tenía el cuatrocientos treinta y uno. Se diría que parece malhumorado al cruzar con don Antonio, de cincuenta y dos años, tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese 3.
    Revisa el expediente y comenta que se encargó notificar al administrado que pasara por la oficina ya que estuvo dos veces durante el pasado año sin mayor fortuna, mientras don Antonio acaricia el billetito 4 y el subsidio de desempleo está a punto de finalizar, por eso sería bueno ir aclarando las cosas y sin paños calientes, sobre todo sin paños calientes.
    especialmente para los hoteles y los chiringuitos de playa, así que mejor hay que olvidarlos,5 además hay que entenderlo, que no somos nosotros los que las exigimos, son los propios empresarios, y estos siempre prefieren a un universitario o a un emigrante por los cuales, además, se bonifica su contratación y ya ve, no hay termino medio y créame que lo siento.
    Por eso se le invitó a levantarse y pasar a una habitación más apropiada para tratar el asunto, cerrar una puerta 6 y hablar francamente.
    . Como se sabe, la tecnología actual nos proporciona buenas bases de datos y por fortuna ahora disponemos de mucha información, a veces mucha más de la que precisamos. No nos engañemos, señor Antonio, las posibilidades de encontrar el trabajo que usted busca son nulas, pero tenemos constancia y buenas referencias de la carrera, por así llamarla, que usted comenzó en Marsella, Lion y posteriormente en otros países hace ya veinte años y 7 no me mire con esa cara que como le dije aquí lo sabemos todo, cosas de la tecnología y el progreso, ya le dije. Y a pesar de que usted no tenga títulos oficiales deducimos de su expediente que no se le darían del todo mal por entonces las lenguas porque esos trabajos fuera y dentro del país requerían ese tipo de habilidades, y de eso queríamos hablar, es decir, si estaría dispuesto a volver a realizar aquellas responsabilidades o quizá ya las tenga olvidadas con el pasar de tantos años. Y don Antonio que quiere trabajar y llevar el sustento a su buena y querida familia empieza a creer que por fin es posible ejercer una profesión adecuada a sus capacidades, porque a sus cincuenta y dos años se siente joven cuando se recuerda realizando aquellos trabajos de entonces y 7 quizá sea cierto que las cosas hayan cambiado, igual por culpa o gracias a este gobierno o el anterior, que más da. Le acepto ese café y le cuento.
    Pues sí, México, Cuba, Rusia, Malasia, Japón... Viajó bastante, y varias veces a países del este en transición hacia el capitalismo, aunque también en Europa, como ya sabe el funcionario, sí claro, todo eso empezó antes de casarse, pero continuó igualmente después con su pareja ya al corriente de todo, lo cual siempre facilita las cosas. Sin cotizaciones, sin cursos de reciclaje y por cuenta propia, adquirió la capacidad de mezclarse entre la gente, el olor de las frituras y el asfalto, porque pasar desapercibido es siempre fundamental,5 como cuando se tuvo que encargar del senador, o del corredor de apuestas chino, al principio con el prudente temor, claro, y la escapada siempre asegurada, por eso las más de las veces solía hacerlo desde largas distancias, puede que apostado en algún tejado. Pero uno descubre con el tiempo que la mejor manera es hacerlo en los lugares públicos y pequeños como cafés, lavabos de los teatros o ascensores,5 por eso consta en el expediente de don Antonio ese largo periodo de investigación con las substancias, siempre tan eficaces y mucho más manejables, ocultas en el puño cerrado o en un bolsillo, tan discretas y fácilmente desechables, sin la obligación de estudiar las escapatorias de un edificio entero, sus escaleras de incendio y sus calles colindantes, o sin el engorro de tener que controlar los movimientos de las contravigilancias, evitando también cargar con pesadas maletas que contienen aparejos comprometedores en su interior o depender de un vehículo,5 por eso mejor siempre sólo y todo en un bolsillo y de ahí a cualquier papelera o alcantarilla y7 créame que soy muy fino y eficaz en ese sentido. A veces basta con viajar en metro, se toma asiento y se entornan los párpados para relajarse y concentrarse en el plan hasta llegar al lugar indicado y7 volver a sentarse al lado de la persona en cuestión; verter el contenido en la bebida o la jabonera del lavabo y dependiendo de la variante 8 utilizada, a veces el simple apretón de manos, haciéndose pasar por un amigo confundido o un cliente y7 disculpe si me equivoqué de persona; entonces diez minutos y listo, a veces, incluso menos, según convenga.
    Y el funcionario, tan eficiente, para entonces ya ha sacado un pequeño estuche que contiene el material de trabajo que don Antonio observa y recuerda perfectamente a la vez que sigue explicando, que ciertos síntomas como las convulsiones, los espumarajos y algunos tediosos rituales agonizantes se pueden ahorrar con este o este otro botecito y7 como si allí mismo estuviera examinándose se esfuerza en mostrar todo su valor añadido como profesional y cuenta que este otro acelera el paro cardiaco pero la ampollita azul funciona especialmente bien para paralizar y dejar sentado e indefenso en la taza del váter, por ejemplo. Y el funcionario ya ha empezado a imprimir los papeles para la contratación donde consta la suma mensual más la bonificación por objetivos que tan bien le va a venir y al final y9 todos salimos ganando, eso sí, atienda bien, porque como es de rigor según la ley siempre se aplica un periodo de prueba, que en su caso será saldado una vez cumpla con su primer trabajo, que atendiendo a sus capacidades, estamos seguros de que no va a tener ningún problema,5 a partir de ahí, como podrá comprobar el contrato es indefinido y aunque ya sabe que en los tiempos que corren esa palabra no significa demasiado, imagino que a usted y a su familia les hará felices saber que gozarán de esa estabilidad siempre y cuando su prestación laboral sea la que se espera de usted, así que firme aquí, aquí y aquí y cuando acabe puede usted empezar ahora mismo10 y el sueldo a final de mes le estará esperando11.
    Como ya está todo hablado y firmado don Antonio recibe allí mismo las instrucciones, recoge su estuche básico de trabajo que 12 de ahora en adelante deberá ir completando porque 12 al salir al final del pasillo, más allá de las gradas verdes, deberá encontrar el despacho del director de la oficina que lo estará esperando sin él saberlo 13 y con quien se estrenará por primera vez después de veinte años; veinte años y don Antonio se siente feliz, feliz y nervioso como el que acude por primera vez a su nuevo puesto laboral, pensando cómo le irá el día, recordando el beso en la frente que le dio su mujer antes de salir para darle suerte y7 el número cuatrocientos treinta dos que guarda y acaricia en el bolsillo de la chaqueta, junto al frasquito de color blanco y el preparativo14, momentos antes de abrir la puerta y estrecharle la mano.[/quote]

    Hola, Chus!:)

    Debe de ser muy viejo, o será que otros te los curraste más, porque de este estilo he leído cosas tuyas mucho más redondas.
    Ojo, que sí está bien, y original también, pero ahí te dejo las cosas que a mí no me cuadran. Si cambias alguna, igual será que sé leer, aunque la idea no es ésa. Ya que tú te tomas la molestia con otros, qué menos que merecer lo mismo. Ahora, ya de entrada insisto en que traigas aquí algo de lo último.

    Llámame vaga, pero me lo he organizado para mi comodidad (buf! a base de citas no lo tengo para mañana)

    1- El concepto muy bueno, pero quieres decir "desalientos", o "seres desalentados"... o algo así, y no acaba de cuajar.
    2- Vago. Mejor "la espera ya acaba" o de cualquier otra manera, porque él no acaba nada.
    3- La "frase" entera entró como un pegote.
    4- No creo que forme parte del discurso del funcionario, pero así está puesto.
    5- Son comas que quizá merecerían punto o punto y coma.
    6- Chirría, aunque lo invitase también a cerrar una puerta.
    7- Conjunciones a les que les vendría bien entrar precedidas por una coma.
    8- Aquí imagino que quedaría mejor otra palabra.
    9- La "y" de más, creo.
    10- Fea frase
    11- No suena mejor desordenada.
    12- Quizá mejor con una coma. (Aun así casi me sobra, pero bueno)
    13- El que no lo sabe es el otro
    14- También cambiaría la palabra.

    En cuestión de preferencias y de estilo, sí que no me meto. Cada cual hace sus elecciones. A mí me gusta, pero le quitaría alguna que otra brizna paja.;)

    A ver cuándo subo yo algo...:D
  • serranaserrana Juan Boscán s.XVI
    editado marzo 2010
    Me gusta la idea. Pero en cuanto a la forma creo que adolece de un exceso de palabras.
    Bien lo dijo Anamar, es cuestion de estilos, de preferencias.
    Y mis preferencias son menos palabras e ir directo al grano.
    De todos modos, me parece muy loable que hayas puesto el relato.
    Me parece valeroso el exponerse. Y mas en tu caso con el tipo de criticas que sueles hacer.
    Un saludo afectuoso.
  • Chus-AChus-A Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Bienvenidos a la fiesta de estos 100 mensajes de cumpleaños.

    Y estoy encantado porque veo que venís cargados de regalos. Me gusta mucho leer vuestras observaciones, de verdad. Las tengo en cuenta y busco aquello que me pueda servir. Aunque el relato en su momento me dio una buena alegría, porque ya fue seleccionado para publicar en recopilatorio colectivo me sigue interesando la opinión del lector.
    Hasta ahora lo que más abunda tal y como sospeché es la sorpresa y casi queja debida a la mezcla de voces que se entrecruzan en una misma frase como en ésta:
    Se diría que parece malhumorado al cruzar con don Antonio, de cincuenta y dos años, tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese.

    Y en este sentido va a ser el único en el que haré una pequeña defensa, porque de hecho todo el texto va en esta línea de forma consciente y fue totalmente deliberado. A mí me encantaría decir que es mi estilo propio y personal, pero me temo que no he inventado nada. Ya lo hicieron así otros antes que yo. Son formas de narrar en que las que se entrecruzan los estilos de narración. Me apetecía hacerlo así. Ser narrador omniscente e introducir y alternar la voz de diálogo de otro personaje en la misma frase. O cambiar al siguiente párrafo para volver a variar el ángulo en cualquier momento de la narración sin depender de las consabidas comillas, guiones y seguido o guiones y a parte. No hay reglas en este sentido siempre y cuando se conozcan las reglas uno puede arriesgar y jugar con ellas y de paso con el lector (si a éste le apetece) y mientras el resultado se entienda. Y a mí, entenderse, me parece que se entiende. Otra cosa es que sorprenda o resulte extraño. Yo os lo he puesto tal y como se publicó.


    Serrana, Aljamond , Anamar y Arawna ... Gracias por venir a comentar.
    Pillaros un trocico de pastel, anda. El cava está frío. Que no decaiga.
    Y si amanece, nos vamos.

    Saludos!
  • AnamarAnamar Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    Chus-A escribió : »
    Bienvenidos a la fiesta de estos 100 mensajes de cumpleaños.

    Y estoy encantado porque veo que venís cargados de regalos. Me gusta mucho leer vuestras observaciones, de verdad. Las tengo en cuenta y busco aquello que me pueda servir. Hasta ahora lo que más abunda tal y como sospeché es la sorpresa ante la forma escrita y en general esa mezcla de voces que se entrecruzan en una misma frase como en ésta:
    Se diría que parece malhumorado al cruzar con don Antonio, de cincuenta y dos años, tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese.

    Y en este sentido va a ser el único en el que haré una pequeña defensa, porque de hecho todo el texto va en esta línea de forma consciente y obviamente fue totalmente deliberado. A mí me encantaría decir que es mi estilo propio y personal, pero me temo que no he inventado nada. Ya lo hicieron así otros antes que yo. Son formas de narrar en que las que se entrecruzan los estilos de narración. Me apetecía hacerlo así. Ser narrador omniscente e introducir la voz de diálogo de otro personaje en la misma frase. O cambiar al siguiente párrafo para volver a variar el ángulo en cualquier momento de la narración sin depender de las consabidas comillas, guiones y seguido o guiones y a parte. No hay reglas en este sentido siempre y cuando se conozcan las reglas uno puede arriesgar y jugar con ellas y de paso con el lector (si a éste le apetece) y mientras el resultado se entienda. Y a mí, entenderse, me parece que se entiende. Otra cosa es que sorprenda o resulte extraño.


    Serrana, Aljamond , Anamar y Arawna ... Gracias por venir a comentar.
    Pillaros un trocico de pastel, anda. El cava está frío. Que no decaiga.

    Saludos!

    Déjate de pastel y de fiestas, que ya te gustaría que te cayeran un montón de fieras desdentadas metiendo la pata para que tú pudieses destriparlas, jaja!
    Yo te estoy comentando con respeto -que si te lo pierdo por el camino ya te enterarás- y sabiendo que hay estilos. Particularmente éste es de los que me gustan. Otra cosa es que incluso aquí sigues necesitando puntuar y encontrar la palabra adecuada, o lo que sea.

    Y por descontado dudo que yo fuera a hacerlo mejor. Cometería fallos mucho peores con toda seguridad. Ya dije en alguna parte que cuando pueda subir algo, lo que espero es recibir comentarios de los que aprender, y me queda muuuucho por aprender.

    De lo único que citas, te concreto mejor qué parte no me pareció bien encolada:
    "...tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese."
    O tal vez quisiste escribir:
    "...tres hijos y un único y sólido matrimonio, citado ese día por el funcionario que ahora le atiende, y siéntese."
    A menos que fuese el matrimonio el que estaba citado.:confused:

    Una observación: Si el resto se entiende perfectamente porque está bien puntuado, es de esperar que esto esté bien puntuado para poder entenderlo perfectamente.

    Feliz fiesta!! :D
  • Chus-AChus-A Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Anamar escribió : »
    De lo único que citas, te concreto mejor qué parte no me pareció bien encolada:
    "...tres hijos y un único y sólido matrimonio citado ese día por el funcionario que ahora le atiende y siéntese."
    O tal vez quisiste escribir:
    "...tres hijos y un único y sólido matrimonio, citado ese día por el funcionario que ahora le atiende, y siéntese."
    A menos que fuese el matrimonio el que estaba citado.:confused:

    Pues va a ser verdad que le falta esa coma. Más razón que una santa.:confused:
    (Hay que ver cómo estáis poniendo el suelo)
  • AnamarAnamar Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    Ok! Sube más, anda!;)
  • AljamodAljamod Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    Y en este sentido va a ser el único en el que haré una pequeña defensa, porque de hecho todo el texto va en esta línea de forma consciente y fue totalmente deliberado. A mí me encantaría decir que es mi estilo propio y personal, pero me temo que no he inventado nada. Ya lo hicieron así otros antes que yo. Son formas de narrar en que las que se entrecruzan los estilos de narración. Me apetecía hacerlo así. Ser narrador omniscente e introducir y alternar la voz de diálogo de otro personaje en la misma frase...

    Pues sí hombre. Que está muy bien que lo hayas escrito en forma consciente y totalmente deliberada. Que está bien que digas que es tu estilo propio y personal aunque no has inventado nada. Lo afirmo. Está muy bien. No estoy siendo irónico.
    Pero entiende que más allá de alguna coma mal puesta, o de alguna frase enredada, también creo tener mi estilo propio y personal (al que has poco menos que ridiculizado), aunque no he inventado nada.
    En eso creo que no mides las cosas con la misma vara.
    Si te tomaras la molestia (no te estoy pidiendo sacrificio tan cruel) de leer todos los textos que he posteado, tal vez, y sólo tal vez, podrías llegar a advertir unas cuantas ideas en común, escritas en forma consciente y deliberada, unos cuantos círculos que unen a los textos entre sí.

    Del cava paso. Que anoche ya tuve lo mío.

    Saludos

  • ShaiantiShaianti Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2010
    "lo que más abunda tal y como sospeché es la sorpresa y casi queja debida a la mezcla de voces que se entrecruzan en una misma frase[........] me temo que no he inventado nada. Ya lo hicieron así otros antes que yo"

    Pues es precisamente esta técnica narrativa lo que más me ha gustado del relato.
    Me ha sorprendido (en el buen sentido, no como a otros...), encontrar en tu relato niveles discursivos intradiegéticos a partir del simple cambio de la persona verbal. Chapeau.
    Como tú dices, ninguna novedad bajo el sol. Queda el hecho que haces uso de una técnica narrativa avanzada, no de fácil asimilación para el lector menos entrenado...
    Repito, para mi lo mejor.
  • MalubeMalube San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2010
    Leído. Coincido en muchas de las observaciones de Anamar, así que no las repetiré.
    Me gusta la técnica narrativa que has usado, hece el texto ágil y sorprendente. Pero es una técnica difícil, y requiere mucho cuidado en la puntuación para evitar incongruencias o confusiones en el sentido de las frases. Las comas son importantes, y me faltan algunas, aunque como siempre digo el tema de la puntuación es muy personal de cada uno. A mí alguna coma más me habría hecho la lectura más comprensible y rápida.
    El ejemplo concreto que puso Anamar es el que muestra más claramente a qué me refiero (el del solido matrimonio que parece que le han citado ese día cuando solo han citado a don Antonio). Lo que hace farragoso el texto, al menos para mí, no es la técnica utilizada, sino el desarrollo de la misma.
    Creo que la segunda mitad está mejor hilvanada que la primera, como si hubieras ido cogiendo carrerilla al escribirlo.
    No me he metido a hacer una corrección propiamente dicha porque Anamar creo que ha hecho una muy completa, y tampoco sé si es eso lo que esperas (y lleva su tiempo).
    En cuanto a la historia ha ido cobrando interés conforme avanzaba. El perfil de hombre gris de la primera parte no me concuerda mucho con lo que resulta ser, pero creo que está bien justificado con la explicación que se da de su capacidad para pasar desapercibido.
    También me resultó poco creíble que en una oficina de empleo tuvieran "antecedentes" de esas actividades y que no se pusieran en contacto con él por otros medios. Pero supongo que era necesario para la historia.
    No me he metido a hacer una corrección propiamente dicha porque Anamar creo que ha hecho una bastante completa, y tampoco sé si es eso lo que esperas (y lleva su tiempo). En conjunto es fresco y entretenido de leer, aunque algo farragoso.
  • Chus-AChus-A Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Shaianti escribió : »
    Pues es precisamente esta técnica narrativa lo que más me ha gustado del relato.
    Me ha sorprendido (en el buen sentido, no como a otros...), encontrar en tu relato niveles discursivos intradiegéticos a partir del simple cambio de la persona verbal. Chapeau.

    Pues muchas gracias, Shaianty, por tus apreciaciones y por la explicación del palabro que nombra la técnica empleada. (lo desconocía)
    Malube escribió : »
    Creo que la segunda mitad está mejor hilvanada que la primera, como si hubieras ido cogiendo carrerilla al escribirlo.

    En conjunto es fresco y entretenido de leer, aunque algo farragoso.

    Sólo una aclaración al respecto del tema más comentado. No tanto con el ánimo de justificar sino de compartir con vosotros...
    Sí, Malube, tienes toda la razón en cuanto a esas sensaciones. Sobre el tema de las comas,, el ritmo, lo farragoso, las repeticiones, iteraciones y otros juegos, que no siempre son bienvenidos .. :)
    Porque entiendo que la burocracia es tal cual tú misma dices: Farragosa, correosa, insistente, pesada... de ahí que la primera parte del relato sea tonalmente tan gris y plana y avance posteriormente a partir de la mitad (mal asunto si una trama no avanzase y no nos llevase a ningún lado, no?)

    Traté en la medida de lo posible de acercarme a ese ritmo que imprimian por ejemplo los hermanos Marx en la más famosa de las parodias del lenguaje administrativo: "Una noche en la Ópera" en el famoso fragmento que dice Groucho:

    - Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?
    - No, eso no está bien. Quisiera volver a oírlo.
    - Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.
    - Esta vez creo que suena mejor.
    - Si quiere se lo leo otra vez.
    - Tan solo la primera parte.
    - ¿Sobre la parte contratante de la primera parte?
    - No, solo la parte de la parte contratante de la primera parte.
    - Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.
    - Sí, es demasiado largo. ¿Qué es lo que nos queda ahora?
    - Dice ahora… la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte.
    - Eso si que no me gusta nada. Nunca segundas partes fueron buenas. Escuche: ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte?

    Gracias, Malube, de todos modos por el resto de comentarios! Tomo buena nota de vuestras impresiones.
  • MalubeMalube San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2010
    Chus-A escribió : »
    Pues muchas gracias, Shaianty, por tus apreciaciones y por la explicación del palabro que nombra la técnica empleada. (lo desconocía)



    Sólo una aclaración al respecto del tema más comentado. No tanto con el ánimo de justificar sino de compartir con vosotros...
    Sí, Malube, tienes toda la razón en cuanto a esas sensaciones. Sobre el tema de las comas,, el ritmo, lo farragoso, las repeticiones, iteraciones y otros juegos, que no siempre son bienvenidos .. :)
    Porque entiendo que la burocracia es tal cual tú misma dices: Farragosa, correosa, insistente, pesada... de ahí que la primera parte del relato sea tonalmente tan gris y plana y avance posteriormente a partir de la mitad (mal asunto si una trama no avanzase y no nos llevase a ningún lado, no?)

    Traté en la medida de lo posible de acercarme a ese ritmo que imprimian por ejemplo los hermanos Marx en la más famosa de las parodias del lenguaje administrativo: "Una noche en la Ópera" en el famoso fragmento que dice Groucho:

    - Haga el favor de poner atención en la primera cláusula porque es muy importante. Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte. ¿Qué tal, está muy bien, eh?
    - No, eso no está bien. Quisiera volver a oírlo.
    - Dice que… la parte contratante de la primera parte será considerada como la parte contratante de la primera parte.
    - Esta vez creo que suena mejor.
    - Si quiere se lo leo otra vez.
    - Tan solo la primera parte.
    - ¿Sobre la parte contratante de la primera parte?
    - No, solo la parte de la parte contratante de la primera parte.
    - Oiga, ¿por qué hemos de pelearnos por una tontería como ésta? La cortamos.
    - Sí, es demasiado largo. ¿Qué es lo que nos queda ahora?
    - Dice ahora… la parte contratante de la segunda parte será considerada como la parte contratante de la segunda parte.
    - Eso si que no me gusta nada. Nunca segundas partes fueron buenas. Escuche: ¿por qué no hacemos que la primera parte de la segunda parte contratante sea la segunda parte de la primera parte?

    Gracias, Malube, de todos modos por el resto de comentarios! Tomo buena nota de vuestras impresiones.
    Buenísima película, y genial el diálogo que mantienen en el que, a pesar de lo absurdo, se entiende perfectamente y refleja muy bien el mundo burocrático. Ese sería el ejemplo perfecto.
    Hace un tiempo leí un libro, Las Congregadas del Vaso, de Miguel Ángel León Asuero, que en la narración de algunas partes que se refieren a algún personaje concreto, utiliza esa técnica narrativa. Mezcla distintas personas verbales y consigue imprimirle al personaje el ritmo cansino de los pasos de semana santa (el personaje pertenece a una congregación). La verdad es que el resultado me pareció genial.
  • Chus-AChus-A Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    Malube escribió : »
    Hace un tiempo leí un libro, Las Congregadas del Vaso, de Miguel Ángel León Asuero, que en la narración de algunas partes que se refieren a algún personaje concreto, utiliza esa técnica narrativa. Mezcla distintas personas verbales y consigue imprimirle al personaje el ritmo cansino de los pasos de semana santa (el personaje pertenece a una congregación). La verdad es que el resultado me pareció genial.

    Gracias por el apunte, Malube :) ... Veré si me hago con el libro.
    Aunque no suelo escribir los relatos así lo cierto es que me interesa mucho investigar esa linea de narración.
  • MalubeMalube San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2010
    Acaba de reeditarlo la Editorial Aladena, y creo que ya se ha empezado a distribuir. El que yo leí es de la primera edición con otra editorial, y me gustó mucho el ritmo del libro (y la trama). Tengo una reseña colgada en algunos foros, igual la traigo para acá.
    Solo espero que por ello no me tachen de spam :rolleyes:.
    He puesto la reseña: Las Congregadas del Vaso - Miguel A. León Asuero
  • isabel veigaisabel veiga Garcilaso de la Vega XVI
    editado marzo 2010
    Y ahora llego yo, al final de la fiesta y sin posibilidad de emborracharme porque habéis acabado con el cava, el champán y todas sus derivaciones :(

    El ritmo y los cambios los he entendido sin problema ya que me ha dado la impresión de querer contar la historia sin prisa pero sin pausa, que no de tiempo al lector a pensar sobre lo que está leyendo. Y es que cuando uno está en esa situación parece que de repente sale del despacho sin saber muy bien qué ha sucedido e intentando asimilarlo. Eso es lo que me ha pasado a mí.

    No sé cómo sería el texto original pero he echado en falta separación entre párrafos para facilitar la lectura y que no esté todo tan junto. Sin embargo, la ya famosa frase del "citado matrimonio" no me planteó dudas ya que entendí "citado" como "mencionado", quizás haciendo un juego de palabras.

    Triste situación lamentablemente todavía actual, pero no quisiera yo verme en una oficina del Inem en la que llevan el registro de los asesinos a sueldo :D
  • AnamarAnamar Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2010
    ¿Tú ves, Chus, la que se lía por una coma? -Su falta, en este caso...-
    :D:D:D
  • JNMJNM Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2010
    ¿Qué tal, Chus? Tuve la suerte de topar ya con este cuento en tu blog. Lo cierto es que me gusta mucho el estilo, la forma. Leo por ahí una crítica de que le sobran palabras. Yo pienso que el texto, su medida y estilo, se deben adaptar al fondo de lo que contamos y creo que en este caso has dado en el clavo, como dices la "burrocracia" es torpe, excesiva, marea y creo que el estilo de tu texto juega entre la confusión y la originalidad, entre el desorden de voces, de tiempo verbales, dando ese toque de caos que se vive en cualquier oficina administrativa.

    Hay un libro que te gustaría y que tiene que ver con el fondo de tu relato, se titular "Matar y guardar la ropa", es de Carlos Salem.

    Un saludo,
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