En un mar de cristal,
perdidos,
naufragan,
los recuerdos que ya no estan,
y su luz
que alguna vez avivaron
los deseos,
se fue oscureciendo
al son de un triste cuento,
que al oir la fantasia,
se ahogaba con sus lagrimas de percal.-
Curioso duende,
del mil años
o tal ves mas,
deja ya de bordar
con las agujas de la nostalgia
los remiendos del alma.-
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