La lluvia no cesa, y ahora, las mortíferas gotas de la vida rompen furiosamente contra mi espalda,mientras yo,abrumado ante tanto trabajo,no atino a inmutarme ante el hecho de que el agua me cala considerablemente. Pensaba,acusando cierta desgana,que tal vez,si algún afortunado de los que salvara esa noche pudiese dirigirme la palabra,bien agradecido estaría,sin duda,por verse de una vez libre y salvo,en el recóndito jardín del tiempo donde no pasan las horas, donde no existen relojes,donde no se inventan ni las unas ni los otros; ni se olvidan, ni te los hacen olvidar. Es noche mas que cerrada en la calle del agua. Me resguardo en la posada sucia de un portal y enchufo temblando un cigarrillo,es hora de ajustar mi beneficio. Primero,la pistola,fría,la munición;cada bala en su lugar. Me tiembla el pulso y los labios,cenizas sobre cuero,doy las últimas caladas. Ya estoy listo. Oculto la pistola en el bolsillo interior de la chaqueta mientras la lluvia cae,otra noche larga para ganarse el sustento,y tal vez...no sé,mejorar la reputación. Subo apresurado por la callejuela estrecha que concluye con el club social y la taberna de los iguales, seguramente no andaría muy lejos,rara vez me falla el olfato. El mundo se hace pequeño ante los ojos de quien a la cara lo mira ,que pequeño es el mundo,que pequeños mis ojos,que pequeños tus ojos...,que pequeño es mundo,que infinito el tiempo que dibuja tus ojos,que empaña los míos,que empaña mi mundo,que no deja ver. Está ciego. Lentamente mis dedos rozan la culata,ya viene. Se hace silencio,siento el frío muro contra mis hombros mientras un rayo me recorre el cuerpo,la pistola entre mis manos,preparada,expectante,alerta. Sólo una vez, solo un disparo,escucho sus pasos bajando briosos al encuentro de su propia muerte, tomo aire al tiempo que noto el bombear continuo de mi pecho acelerado según camina el tiempo,me giro rápidamente,un segundo eterno se suspende mientras la bala corta el aire,nos miramos: le miro,me mira,su fin camina despacio para llegar lentamente a su final,respiro, ya corre la sangre calle abajo,sus ojos aun están abiertos y yacen con él sobre el gris asfalto. Calle abajo: su sangre; en algún lugar,en algún jardín: su alma.
Comentarios
En mi caso, pese a lo sugerente de las imágenes que genera te diré que soy de los que no he entrado, aunque también debo admitir que la precisión con que los has construido es digna de mención.
Personalmente hubiera utilizado más puntos en vez de comas, puesto que genera un poco más de tensión en algunas frases, sobre todo cuando el texto se está acabando. Quizá los puntos le den un poco más de energía al final, porque, como ya dejas entrever qué es lo que va a ocurrir, sería bueno añadir una notita de tensión.
Un abrazo y felices fiestas,
Windumanoth
!FELICIDADES!
Un beso,
Miriam Fernández.