La influencia del Psicoanális de Freud en el arte es indudable, muy especialmente en la pintura y la poesía y en concreto su obra mater "la Interpretación de los sueños" y sus estudios y aseveraciones sobre el inconsciente. Les invito a observar este cuadro con atención y dejar una frase que les sugiera; por suerte nadie va a ejercer de psicoanalista, si acaso nosotros mismos, con o sin diván. -"dinamizando el foro"-
Espero que les guste!!
Besos y abrazos
Dorchy
Empiezo por probar yo la propia medicina, a mi me sugiere: Tempus fugit... carpe diem forever dear friends... sweet my love!!
Si me diera la vuelta, si dirigiera la vista al pasado, cosa que no suelo hacer por una extraño esguince cerebral que me lo impide, me sugeriría esta canción:
Miremos sólo lo imprescindible y necesario hacia ese pequeña y precisa maquinita que sirve para medir el tiempo. Vive el momento.
Esa es mi reflexión posterior, pero lo primero que me sugiere el cuadro es el angustioso paso del tiempo y lo supeditados que estamos a él.
Además del paso del tiempo, me sugiere dos cosas más a la vez; contradictorias.
La distorsión de los relojes me sugiere la distorsión subjetiva del paso de las horas, y el que estén tumbados o en diferentes posiciones el estaticismo de la inexistencia del futuro o el pasado; la reconstrucción del presente.
Nuestros recuerdos se deforman al distorsionarse con el paso del tiempo y tres son los relojes que marcan esas etapas de la vida (pasado, presente y futuro). El cuarto intemporal e indeformable, el que aparece cerrado, es el que se nos revelará una vez hallamos muerto.
Dalí… genial!! Para mí lo representado induce a una ausencia del tiempo. Pasado, presente y futuro confluyen en el mismo espacio onírico. La memoria que tenemos del pasado es desvirtuada por elementos que aparecen en el día a día; el futuro se nos revela de manera intuitiva (ejem ejem) y el presente es el “yo” que en ese mismo instante siente y obtiene nuevas experiencias, aunque sean oníricas… o pudiera ser que el presente en lo onírico (y quién sabe si en la realidad) realmente no existiese?
Esa pintura de Dalí me sugiere la obsolescencia del tiempo humano, ese reloj, como invensión humana para cuantificar el devenir, es obsoleto, esta derretido porque no sirve, cuelga de un árbol porque no atrapa el tiempo de la naturaleza, yace sobre un cubo porque no atrapa el tiempo de lo humano.
Eso como sugerencia.
Ahora bien, pienso que Dalí, como artista, es un charlatán inofensivo y casi benévolo. Su técnica es admirable dentro de lo que un neófito como yo puede admirar como oficio de realismo ¿o foto-realismo? No lo sé. Pero los conceptos subyacentes en sus pinturas son demasiado literales de lo que uno esperaría en universos de inmateria, o abstractos, mejor dicho. Por ejemplo, sus mundos oníricos con estilizados elefantes marchantes son lo que uno esperaría en un delirio básico de "locura controlada" o "locura abstracta". El problema con algunas pinturas de Dalí es que no me sugieren sorpresas, no me asombra, no me pone nervioso. Me muestra simplemente lo que quiero ver, muy bien pintado y algo rupturista pero siempre lo que yo intuyo que "debe ser". Nunca lo que "podría llegar a ser". Otro ejemplo, casi de ficción, si se busca omitir las leyes de la causalidad o de cardinalidad, entonces Dalí, en su composición, te cambia el arriba por el abajo, la izquierda por la derecha, o te muestra (porque no sugiere, no insinúa) reflejos distantes, juegos de limitado alcance, una figura disonante con su entorno mediato, etc, etc.
Con Dalí no completo un acto de búsqueda, porque nunca se inicia, es una postal, bonita en su propia esterilidad. No me hace trabajar el hámster dentro de la rueda que llevo en mi cabeza.
La vida es como un enorme queso camembert en el cuál navegamos. Las manecillas del reloj se adaptan al derretimiento natural del queso temporal, que cuelga en todo y lo domina todo. Hay tiempos relojes y quesos que son invadidos por las hormigas amnésicas, mientras los locos están ahí colgados en la cabeza informe de Dalí, aparte de la temporalidad común. Pero por supuesto, todos podemos voltear a mirar la gran piedra pegada del cielo.
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Empiezo por probar yo la propia medicina, a mi me sugiere: Tempus fugit... carpe diem forever dear friends... sweet my love!!
Si me diera la vuelta, si dirigiera la vista al pasado, cosa que no suelo hacer por una extraño esguince cerebral que me lo impide, me sugeriría esta canción:
Esa es mi reflexión posterior, pero lo primero que me sugiere el cuadro es el angustioso paso del tiempo y lo supeditados que estamos a él.
Un saludo
La distorsión de los relojes me sugiere la distorsión subjetiva del paso de las horas, y el que estén tumbados o en diferentes posiciones el estaticismo de la inexistencia del futuro o el pasado; la reconstrucción del presente.
Eso como sugerencia.
Ahora bien, pienso que Dalí, como artista, es un charlatán inofensivo y casi benévolo. Su técnica es admirable dentro de lo que un neófito como yo puede admirar como oficio de realismo ¿o foto-realismo? No lo sé. Pero los conceptos subyacentes en sus pinturas son demasiado literales de lo que uno esperaría en universos de inmateria, o abstractos, mejor dicho. Por ejemplo, sus mundos oníricos con estilizados elefantes marchantes son lo que uno esperaría en un delirio básico de "locura controlada" o "locura abstracta". El problema con algunas pinturas de Dalí es que no me sugieren sorpresas, no me asombra, no me pone nervioso. Me muestra simplemente lo que quiero ver, muy bien pintado y algo rupturista pero siempre lo que yo intuyo que "debe ser". Nunca lo que "podría llegar a ser". Otro ejemplo, casi de ficción, si se busca omitir las leyes de la causalidad o de cardinalidad, entonces Dalí, en su composición, te cambia el arriba por el abajo, la izquierda por la derecha, o te muestra (porque no sugiere, no insinúa) reflejos distantes, juegos de limitado alcance, una figura disonante con su entorno mediato, etc, etc.
Con Dalí no completo un acto de búsqueda, porque nunca se inicia, es una postal, bonita en su propia esterilidad. No me hace trabajar el hámster dentro de la rueda que llevo en mi cabeza.
Dalí, visualmente inmejorable, conceptualmente flojo.
Saludos