¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

La tristeza de eva

ShareburgShareburg Anónimo s.XI
editado septiembre 2009 en Narrativa
Mi primer relato escrito, espero criticas sobre todo para aprender de los posibles errores, tamnien admito alagos eh xdd


Año 2100

Era una habitación espaciosa y bastante ordenada, el primer rayo de sol entraba por la ventana iluminando el cuarto entero, la cama de matrimonio era bastante amplia, Adán y Eva dormían, aun así estaban bastante alejados el uno del otro, en el medio de la cama había hueco suficiente para que sus dos hijos durmiesen con ellos aquellas noches de tormenta que tanto miedo les daba. Se podía oír el zumbido de Roberto, el robot despertador que cada mañana puntualmente les despertaba.

-Buenos días Adán, Son las 6:00 de la mañana del 18 de octubre del año 2100, es hora de levantarse.* que eficaz era

De mala manera pudo abrir los ojos a la vez que bostezaba para luego quitarse las legañas

-Por dios, podrías alguna vez ser menos puntual, no se, despertarme a las 6:15, así tendría una excusa para llegar tarde.* no pudo evitar reírse levemente a la vez que se levantaba y dirigía al baño.

El ruido de la ducha y los cantos de su marido despertaron a Eva, lo cual enfurecía bastante, de por si, ella no tenia hora ni trabajo razón suficiente para no tener que levantarse tan temprano.

- por dios ya esta pavaroti rebuznando.
-Buenos días Eva, son las 6: 07 del 18 de octubre del.....
- si si, Roberto se en que día estamos, por lo menos aun puedo ser dueña de mis pensamientos.

Eva se sentía día tras día mas triste, para ella la alta tecnología de la época era un recorte de libertad. Aborrecía demasiado a Roberto.

-puedes irte Roberto, organiza la cocina, manda a esos entupidos electrodomésticos y robots que vayan limpiando la cocina.

Acto seguido se tumbo en la cama mirando al techo, solo podía suspirar y lamentarse, en el fondo se podía escuchar como Roberto organizaba la cocina y mandaba a otros pequeños robots tareas como barrer y fregar los platos. Cerró los ojos y se sumió en sueños de nuevo.

-Ábrete sésamo, y sésamo se abrió.

-Buenos días, que camisa, y corbata elegirá hoy. Le pregunto el armario inteligente nada mas abrirse.

Era una voz de mujer, variaba según el usuario, para Eva seria una voz de hombre maduro e inteligente. Al terminar de vestirse dio la orden de que proyectase en el espejo el noticiario, en ese momento se emitía el tiempo. Una atractiva mujer con el pelo corto y unos ojos azules daba el parte diario

-El país esta en alerta, una fuerte tormenta se dirige a la zona 3, se prevé que más de la mitad de las ciudades sufran alguna que otra pérdida importante. El gobierno llevara a cabo....

-esto pinta demasiado mal. Esperemos que no sea nada grave-.

Pensó preocupado mientras apagaba la retrasmisión

. Una vez acabado de vestirse le dio un beso a Eva en la frente

- te quiero mi vida

Ella se hizo la dormida, pero ese beso era cuanto necesitaba para levantarse con fuerzas y esperas a que llegase su marido del trabajo para poder abrazarlo. Miro por la ventana para asegurarse que el tiempo era perfecto, pero el cielo empezaba a oscurecer.


-Buenos días Eva, son las 8:00, con una temperatura exterior de 10 grados

- muchas gracias, ya me levanto, despierta a Rigoberto y Ana es hora de desayunar.

-Ya están despiertos, y el desayuno en la mesa. Eso enfureció bastante a Eva, un simple robot tenia mas poder de liderazgo sobre sus hijos que ella mismo.

-Vete a la mierda un rato.* no pudo contener la rabia le tiro la almohada con tan mala puntería que fue a parar contra el armario.

- "irme a la mierda", orden no computable, ¿desea alguna otra cosa?

-NO joder, desaparece de mi vista.

Con un gesto de cabeza invito a marcharse al molesto robot, de un manotazo apartó la sábana, tenia un cuerpo atractivo de complexión atlética cubierto por un camisón blanco de lino que le llagaba hasta las rodillas. Se vistió de mala gana, enfurecida también con el armario decidió que algún día apagaría todos los aparatos electrónicos de la casa y volverían a vivir como la gente de hace 100 años.

el desayuno estaba servido sobre la mesa , Ana y Rigoberto peleaban como de costumbre , este siempre la pellizcaba y ella lloraba buscando el cariño de su madre, la radio anunciaba que un ciclón se aproximaba y recomendaba que nadie saliese de casa .estaba decidida a llevar a los niños al autobús para poder estar sola un par de horas .

-¿Mama, es peligroso un ciclón? pregunto ana mientras masticaba
- si, demasiado, y no hables con la boca llena, es de mala educación
- lo ves, te dije que eso la enfurecía, so tonta-.

Rigoberto asesto una palmada en la espalda cuando su hermana se llevaba el tazón a la boca para finiquitar la poca leche que quedaba, eso hizo que el tazón se partiese en mil cachos. Eva no sabía si cabrearse con Rigoberto o agradecerle que intentase educar de mala manera su hermana,

- Yo lo recojo, así hago algo de ejercicio* dijo mientras se sentía contenta por tener que recoger el desperdicio, pero era tarde, dos coches diminutos semejantes a un camión de basura, llegaron antes con efectiva rapidez, recogieron todos los cachos desperdigados por el suelo frustrando así el intento de Eva.

-condenados robots, de que sirve tener tanta tecnología, para vivir así, que se extinga la raza humana y vivan solo los robots.
- Yo los veo muy graciosos, además me ayudan a hacer los deberes. Opino Ana mientras veía como su madre le daba la espalda. Los niños fueron vestidos por el armario y peinados rápidamente en el aseo, de nuevo en la cocina, les esperaba con el almuerzo, bajaron a la parada del autobús. El viento soplaba cada vez con más fuerza pero como cada mañana, pedro el último chofer humano de la ciudad les recibía con una sonrisa en la cara.

-Vaya, vaya, aquí esta la flor mas preciosa de la ciudad.
- creo que te dice a ti mama.

No pudieron evitar reírse por la observación de Ana. Pero eso hizo enrojecer a pedro

- vaya día hace, mas vale que te refugies bien Eva, la tormenta se prevé demasiado fuerte.

- si, esta tormenta parece que no es como las de siempre, esta es mucho peor...

- no te preocupes, protege bien la casa o saldrá volando, a las 6 estarán aquí tus angelitos. Señalo a Rigoberto a la vez que le guiñaba el ojo.

- perfecto, aquí estaré, venid niños

les acaricio la cabeza y les dio un beso en la frente con una palmada en el culo les invito a que subieran de nuevo.


Una vez en su casa, el silencio reinaba por todos lados, no podía entender como una casa con tantos aparatos electrónicos podía estar en completo silencio. Se acerco al ordenador para echar un vistazo al parte metereologico. Nada había cambiado, una gran tormenta se acercaba, acabaría seguramente con muchas vidas.

se tomo 2 pastillas tranquilizantes, que le había recomendado su ciberMedico. con eso se aseguraria entrar en un estado de tranquilidad que no podria incomodarla nada ni nadie, ella no se fiaba del efecto del medicamento , ¿como podia alguien a traves de un ordenador medicarla?

-Libertad,¿ que es la libertad? ¿ no tener hijos ? ¿ no tener que trabajar? ¿ninguna responsabilidad?. eso es lo que la humanidad a deseado durante siglos y al fin cuando se a conseguido resulta que no concibo esto como pura libertad.

- hay pajaros con jaulas de oro, con abundante comida incluso con un compañero que canta a su lado, pero aun asi , estan en una jaula prisioneros de su destino

SIGUE ABAJO

Comentarios

  • ShareburgShareburg Anónimo s.XI
    editado septiembre 2009
    .De repente estallo un trueno que la desperto del sueño eso ya no la asustaba, con un resplandor en sus ojos, decidió levantarse y apagar cada uno de los aparatos que podrían llevarla a la jaula de oro que ella no deseaba, prefería la plata...

    Había empezado a llover, el viento golpeaba las ventanas y tardarían bien poco en romperse. Los relámpagos no cesaban, el resplandor iluminaba toda la habitación Se podía ver a todo detalle la casa sin luz alguna.

    - Ahora o nunca. Decidida iba desconectando uno a uno todo cuanto le había hecho la vida más fácil.

    -!!!TÚ¡¡¡, Señalo a Roberto mientras se apoderaba de un martillo, tu me quitaste el poder planchar cada día la ropa de mi marido y de mis hijos el poder peinarlos el poder vestirlos, el poder sentirme dueña de mi casa. Alzo el martillo y reventó una plancha.

    - tu, desgraciado, te crees tan seductor con esa voz... copio una silla y la empotro contra el armario

    -limpiar, limpiar, vamos, vamos limpiar, son las 9:00 del año 3000, limpiar, limpiar vamos deprisa, orden no computable*. Roberto se había vuelto loco, la fuerte carga eléctrica de los relámpagos se percibía en todos los aparatos electrónicos, las ventanas cedieron rompiéndose como mantequilla

    -maldita tormenta, ya no puedo ni destrozar a estos condenados aparatos *.se apoyo contra la pared y se dejo caer contra el suelo, llorando como una magdalena se llevo la cabeza y las manos a las rodillas acurrucándose deseando que la tormenta se la llevase volando. Solo podia pensar en sus hijos, y su marido, ¿morirían? , eso ya poco importaba, ella no era libre, con o sin hijos, era un pájaro sin alas.

    Con esfuerzo se levanto, tambaleándose por el efecto de los tranquilizantes se apoyo débilmente en la pared y dirigió la vista hacia la terraza, sonrió, quería volar, quería poder escalar cualquier montaña, y atravesar cualquier mar, quería ser libre.

    El fuerte viento dificultaba sus pasos pero había escasos metros desde la pared a la barandilla, se subió a ella con dificultad, inclino los pies inconscientemente contra la pared que daba soporte al conjunto de barandillas, buscaba estabilidad y seguridad, quizás morir no era la solución.

    Miró hacia abajo, una altura de unos 30 metros le daría una muerte segura estaba decidida, se lanzaría y ya nada podria detenerla, volaría por unos segundos y al final del camino econtraria la libertad que ansiaba. Se llevo las manos al corazón y notaba que latía como si estuviese enamorada de nuevo, con su débil cuerpo hacia amagos de abalanzarse y dejarse caer, pero a cada intento se aferraba mas a la barandilla, una fuerte ráfaga de viento la empujo al vació, por suerte pudo agarrarse evitando asi su inminente caída. El temporal cada vez era mas violento podia sentir como golpeaba su cuerpo con la fuerza de un fuerte puñetazo, las lagrimas empezaron a caer por su rostro, con voz desesperada pedía ayuda, pero todo esfuerzo era en vano, la fuerza de la naturaleza ahogaba sus palabras .

    El suicidio es la forma de morir tristemente solo, pero.... ¿si no tienes vida? Eso debió de pensar Eva cada día, a cada hora, cada minuto que vivía, la tristeza se apodero de ella sin verlo venir.

    - no, no, me niego, Roberto ayúdame por favor,no quiero morir de esta manera, que ¿será de mis niños?

    Notaba como el viento golpeaba en su cara, estaba volando, por un segundo.. tuvo alas. Todo se hizo oscuro, ningún robot la despertaria ya
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com