Caminaba despacio, siempre llegaba demasiado pronto a las citas y la espera acrecentaba sus nervios y mataba su naturalidad. Esta vez no se ataría a guiones, su repertorio ya había consumido las posibilidades, ahora sólo le quedaba una carta. Se sentó en la mesa más apartada, y dándole vueltas a la cucharilla esperó a que una gabardina verde entrara por la puerta.
- Perdone, pero creo que se ha equivocado.
- Disculpe señorita, la he confundido…
¿Cuantas gabardinas verdes quedaban por entrar? Había derramado parte del café en el plato, decidí acabarlo rápidamente, pero el reflejo verde en el cristal de la mesa me sobresaltó, era la misma chica de antes. Tímidamente se sentó a mi lado con su taza de té a medio acabar.
- He caminado media hora para llegar hasta aquí y tengo mucho frío.
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- ¿Quieres que nos vayamos a otro sitio?
Permanecimos agarrados a la barra del autobús robándonos las miradas mientras tratábamos de explorar el mapa de nuestros rostros. Tiraste de mi brazo indicando el fin del trayecto, y siguiéndote acabé perdido en una vieja escuela de teatro sin embargo tú avanzabas con una sorprendente seguridad.
- ¡Alicia!
Me sentí extraño gritando su nombre.
- ¡Avanza sin miedo!
- Seré la mujer que quieras.
Tendí mis manos hacía ella y por un momento pensé que saldría corriendo desapareciendo tras el viejo telón.
"La acerqué a mi y la besé con la ansiedad de quién teme una prematura despedida. El ruido de la máscara rota bajo el pie de Alicia nos devolvió a aquel escenario. Estaba rota en tres pedazos, la cavidad de un ojo y medio, la eterna sonrisa y la nariz perfecta. Se agachó a recogerla y aproveche para tenderla sobre el escenario apretando levemente sus brazos contra el suelo. Sus ojos estaban cerrados... "
Me encanta cuando dices rota en tres pedazos, la cavidad de un ojo y medio, la eterna sonrisa y la nariz perfecta.
Oiga señorita Poli, si sabes escribir frases como ésta no entiendo porque no sigues y sumas.
Sobre el tren que me recomendaste, me da coraje que me señalen en rojo las palabras que tengo que leer, como si los ojos no fueran capaces de ir solo y encontrar el mensaje.
Un beso grande, y si que sabes escribir cuando te pones.¡Qué lo sepas!
enhorabuena,me gusta mucho lo que escribes.