Miles de personas intentan entrar ilegalmente cada año en Europa desde el norte de África, generalmente a bordo de precarias embarcaciones.
El trecho de mar entre Libia, Malta y Sicilia se ha convertido en una fosa común.
Y el resultado.., ya conocemos las noticias.., lamentables victimas, muertos y heridos.
Con la crisis nos estamos olvidando de los paises del 3r.mundo.., se brinda suficiente ayuda?..
La esperanza de encontrar una nueva vida en europa.., convierte la desea inmigración ilegal en el camino al infierno.
Pobreza o muerte..esa es la opción?
Comentarios
La humanidad es como la liga de fútbol, para que haya un campeón los demás tienen que perder. ¿O no te has dado cuenta que el llamado primer mundo no ha dejado de pisarle el pescuezo al resto?. Si piensas que para que nosotros estemos aquí, manteniendo nuestro sistema de vida, deben morir gente en el mundo, se te quitan las ganas de todo. Trata de imaginar qué ocurriría si TODO el planeta viviera como se vive en el primer mundo....
Guerra total. ¿Qué planeta iba a aguantar eso?.
La forma de salir de una crisis es la guerra..
Es triste..pero llevas toda la razón.
Estoy totalmente de acuerdo con todas vuestras opiniones.
Nosotros no nos olvidamos del tercer mundo sino que hay intereses por medio para que exista.
Por culpa de la crisis se tumban cientos de millones de euros de ayuda al desarrollo prometida y no se dice nada. Los Objetivos del Milenio de 2015 y la promesa de alcanzar el 0,7% del PIB para ayuda al desarrollo se esfuma en agua de borrajas y nadie dice nada.
Hablemos también de las características de esas ayudas: alimentos, que, muchas veces, no se reparten convenientemente, muriéndose de asco en los aeropuertos, lo que, por otra parte, impide a esos países tener un sector productivo propio, dado que la ayuda primaria ya les llega, tarde y poco, pero llega. La ayuda debería fundamentarse en escuelas, hospitales, medicinas, pozos de agua y, sobre todo, educación en agricultura y explotación de materias primas de manera sostenible. En definitiva, poner los medios para que puedan competir de igual a igual en los mercados internacionales.
Se ningunea a los países del Tercer Mundo en las cumbres de la Organización Mundial del Comercio, se les exige liberalismo económico cuando esos mismos países que lo exigen impulsan medidas proteccionistas a sus productos, vendiendo por debajo del precio de coste y hundiendo en la miseria a pequeños productores de países en vías de desarrollo, que no pueden competir en igualdad de condiciones en el mercado internacional. ¿Qué pasó con el maíz en México, que se vio obligado a importarlo de EE.UU. merced al Tratado de Libre Comercio entre países de América del Norte, disparando los precios de este producto básico de la dieta de los mexicanos y condenando a la hambruna a millones de ciudadanos?
Se ningunea a los países del Tercer Mundo exigiéndoles que no contaminen cuando esos mismos países que se lo exigen han conseguido un desarrollo económico bestial desde la Revolución Industrial precisamente porque ellos han sido los primeros en contaminar.
Y la rueda continúa girando y aquí no pasa nada...
Yo, perdida en mi infantil ignorancia, creo que un mundo en el que todos tienen un mínimo es posible. ¿Guerra? Si la hay es porque la gente no piensa como yo o cualquier otra persona con sentido común. ¿Guerra para qué? ¿Por qué?
Ya me encargué de escribir una manifestación a la paz. La leeré el día de la paz frente a cientos de personas. Ahora sólo hay que esperar a que les llegue el mensaje.
Totalmente de acuerdo.
Últimamente estoy leyendo bastantes artículos, entrevistas en las que personas muy implicadas en el trabajo diario e "in situ" en países castigados por la hambruna y la corrupción empiezan a alzar voces pidiendo que desaparezca de ayuda humanitaria a éstos países. Denuncian que gran parte de esta ayuda está siendo monopolizada por poderes locales y que no llegan a la población. Sin embargo tienen una enorme capacidad de efecto llamada y las gentes abandonan los campos acudiendo a las grandes ciudades que son incapaces de ofrecer unos mínimos de salubridad, de condiciones de vida dignas. Y están consiguiendo acabar con las fuentes de vida naturales de aquelos países; la agricultura , la ganadería y la pesca.
Es necesaria una revisión de la ayuda que se presta a países empobrecidos e invertir en las fuentes autóctonas de economía naturales e históricas.
Un debate muy interesante que echa por tierra muchas acciones que se están llevando a cabo, no por la mala fe de los cooperantes y donantes, sino por el desconocimiento de la necesidad de inversión de cara al futuro.
http://www.ecoosfera.com/2010/09/ayuda-internacional-es-contraproducente-para-africa/
También es interesante mencionar la importancia de los movimientos indigenistas surgidos en centro y sudamérica. Una voz a teenr en cuenta.