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El negro agujero de mi habitación, arriba.

revuerevue Fernando de Rojas s.XV
editado marzo 2009 en Ciencia Ficción
Advierto de antemano, que no entiendo ni conozco demasiado las artes de la ciencia y el caos. Pero ayer, 10 de septiembre de 2008, viví una experiencia un tanto confusa que podría crear una nueva teoría. Ya había leído y escuchado en muchos otros lugares lo del famoso acelerador de partículas. El Big-Bang. La materia. Protones. Neutrones. Electrones. Quarks. Pulgas. Y escarabajos. ¡Y los ciempiés! ¡Cómo odio a los ciempiés!

Muchos se atrevieron incluso a citar aquello del fin del mundo. ¡Buah! ¡Bobadas! Decía con mi destornillador alzado, como un científico resguardado en la seguridad de una trinchera llamada ‘el día después’. Si quieren ver el concepto cercano a lo que es el fin del mundo, puede que hasta se sientan identificados conmigo: Les invito a mi casa: Hogar, dulce hogar. Vean a mis vecinos, tan maleducados y superiores, a mi suegra, tan metomentodo, mi jardín, repleto de malas hierbas que quito y crecen y crecen, a los jodidos políticos, a la guerra, al hambre, a las injusticias, los precios, yo tan quejica, a mi perro… bueno, mi perro, salvo que se orina en casa de vez en cuando, es casi perfecto. Mi vida, su vida, nuestra vida: ¡Eso sí que es el fin del mundo!

El caso es que estaba envuelto en una tarea encomendada por mi esposa. Cambiaba desde uno de los dormitorios, en la planta alta de la casa, un enchufe. Astuto de mí, olvidé desconectar el fusible correspondiente y con la toma de tierra en la mano, un cable verde, otro marrón, sólo recuerdo: ¡Big, Bang, Bung!... y salí despedido hacia atrás. Menudo calambrazo… ¡Coño!

Atolondrado, miré los bordes del enchufe que estaban ennegrecidos, por algo parecido al hollín. Rasqué mi nariz. Me acerqué gateando a arreglarlo, habiendo gritado primero a mi mujer para que desconectara el fusible. ¡Desconectado! gritó desde abajo. ¿Seguro?, contesté. ¡Sí!, me replicó y yo, objeté: Pero, ¿estás completamente segura? ¡Que sí, joder!, gritó ella. Vale, vale, si tú lo dices, dije en voz baja.

Pasé despacio un trapo. Pero un pequeño punto negro en la pared, se resistía. Era como una pulga diminuta que resaltaba en el hermoso e impoluto blanco del enchufe. Froté, froté y froté y no desapareció. Muy probablemente, mi mujer no se daría cuenta de ello. Pero, dadas sus manías del orden, sopesé que acabaría por hacerlo. De pronto, entró:

— Eres un auténtico chapuzas. No tienes remedio.
— Claro, como tú eres doña perfecta… ¿verdad?
— No quiero discutir contigo. No.
— Ni yo. Pero me descalificas y luego te vas de rositas diciendo que no quieres discutir.
— No te entiendo, mi madre va a tener razón y todo. ¡Me tienes harta! ¡HARTA!

Dio media vuelta y corrió dolida escaleras abajo. Sus rabietas injustificadas, me llevaban al histerismo y más cuando su madre se metía por medio. Maldiciéndola, acerqué el destornillador para rascar la mancha y… ¡Voilà! ¡Adiós, destornillador! Un momento, tuve que preguntarme. ¿Dónde narices se ha ido el destornillador? En busca de una pregunta lógica, como si tuviera sentido, pregunté rascándome la sien: Cariño, ¿seguro… seguro que desconectaste el fusible? Y la oí subir por las escaleras velozmente.

— Tú me odias, ¿verdad?
— ¡No!
— ¿Entonces por qué no confías en mí cuando te digo que lo desconecté?
— Cariño, es que no encuentro el destornillador y… la pared― decidí no seguir. ¡No podía decir que la pared de su casa tenía un hambre atroz!
— ¿Qué?
— Nada.
— ¿Nada?
— ¡Nada, joder!
— Bien, vale. Muy bien.
— ¿Muy bien? Uy… cuando dices eso, mala cosa.
— Pues sí. Creo que tú y yo…― no acabó la frase. Salió llorando escaleras abajo.

Crucé mis piernas y apoyé mis brazos en el parqué. Debía pensar. El diminuto agujero era ahora un poco más grande. Los cables pelados se retorcieron y fueron derritiéndose hacia el agujero. De pronto, se difuminaron y desapareció entero. No había enchufe. ¡Mierda!

El agujero tenía el tamaño de un botón. Acerqué el martillo y como hace un torbellino de agua cuando se arremolina en el desagüe de la bañera, éste comenzó a entrar en él. Lo solté. ¡Desapareció!

Me di cuenta entonces de que tenía un problema. Recordé lo del acelerador de partículas y si podría estar relacionado. Bajé corriendo por las escaleras hasta el salón hacia la estantería.

— Cariño, ¿dónde están las enciclopedias que nos tocaron con el periódico?
— Qué pasa… ¿Vas a obviar nuestro problema? ¿ahora te da por culturizarte? ¡Jódete, coño!
— Tenemos un problema mucho más gordo, arriba.
— ¿Más importante que tú y yo? No hay amor, cariño, no hay amor.

No podía entretenerme con las tonterías que mi esposa decía. Al no encontrar la enciclopedia, cogí a toda prisa el ordenador y busqué en el nuevo dios ‘Google’ el remedio para el mal que padecía en la habitación. Inserté las palabras: Caos, agujero negro, solución. Pero no obtuve nada de nada. ¡Esta vez internet no iba a salvarnos!

Corrí hacia arriba y, al ver que el agujero tenía el tamaño de una pelota de baloncesto, cerré la puerta y bajé asustado a toda prisa de nuevo.

— O solucionamos esto, o pido el divorcio hoy. ¡El divorcio! He llamado a mi madre por teléfono, viene a buscarme, quiero que lo sepas. No pienso dormir contigo.

Al oír ‘teléfono’ se me ocurrió llamar al servicio de emergencias. Ellos debían saber lo que estaba a punto de suceder y tendrían un plan específico para esta situación.

— ¿Emergencias?
— Sí. Necesito que envíen un equipo especial.
— ¿La razón?
— ¿La razón? Creo… ― me armé de valor y lo dije― creo que hay un agujero negro en mi habitación.

Silencio.

— ¿Cómo?

Mi esposa gritaba y lloraba en el fondo de la conversación, mi perro ladraba, y también el timbre sonó. Se me hacía complejo escuchar a la mujer del otro lado.

— Escuche, creo que usted tiene un problema muy distinto. ¿La dirección, por favor, y su nombre?

Se lo indiqué. Dense prisa, por favor. Fue lo último que les dije. Fui a abrir la puerta. Mi suegra con semblante de hielo. Los vecinos, también.

— Valiente sinvergüenza estás hecho― me dijo mi suegra. ― ¿Qué habrás hecho a mi hija para que me llame empapada en lágrimas?
— Y una cosa, vecino, ¿podrías hacer menos ruido?
— ¿Queréis ver el motivo de tanto alboroto, suegra, vecinos?

La curiosidad encendió sus ojos. Les conduje al salón. Les hablé del enchufe y de lo que había pasado al darme un calambre, y del caos que se había apoderado de esa casa, del acelerador de partículas, y que el mundo racional en el que vivíamos corría un enorme peligro. Me miraron incrédulos y les invité a subir. Mi vecino, que fue el único que se animó a subir, le gustaba alardear delante de la gente sobre sus conocimientos científicos, y me soltó una parrafada inmunda sobre la materia y la antimateria y un largo etcétera.

Abrió la puerta despacio y enmudeció. Ya no ocupaba el tamaño de una pelota, ahora ocupaba toda la habitación. Y como tal, el agujero absorbió la puerta y a mi vecino al estar agarrado a su pomo. Bajé corriendo sin él. ¿Y mi marido? Preguntó su esposa. Yo sólo respondí: El agujero se lo ha comido…
La policía ya había llegado. Mi suegra, aprovechando la situación, se engrandeció y tuvo la oportunidad de poner a todo el mundo en mi contra.

— Vamos a aclarar lo que está pasando, por favor.
— Sí. Pero deprisa. O desapareceremos.
— Señor. ¿Cuál es el problema, por qué tanta urgencia?
— Caos provocado por un agujero negro. En mi habitación. ¿Escuchó hablar del acelerador de partículas, ése?
— ¡Claro!
— Pues eso. Arriba.
Todos, menos yo, subieron.
— Estáis advertidos. No lo hagáis o…
— ¿O qué cariño? ¡Encima que intentamos creerte! Siempre te pones en contra mía y del resto.
— ¡Eres un sinvergüenza! ― volvió a gritarme la suegra.
— Subid, subid― dije.

No volví a oírles. Todos desaparecieron arriba, comidos por ese agujero. Y, debo decir que… ¡por fin hay paz y silencio! El agujero, parece contenerse desde ayer. Creo que algo tiene que ver con el caos. Mientras lo mantenga a raya, no crece. Incluso a veces, decrece. Lo cierto es que ya nadie me molesta y, quien lo haga o se atreva a contradecirme en algo, le invitaré a subir a la segunda planta. Hoy, por ejemplo, un vecino ha venido a preguntarme porqué no voy a las dichosas juntas: Yo le he contestado: Suba. Allí lo solucionaremos. Entre a la primera habitación. En seguida, en seguida me reúno con usted.

Comentarios

  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2008
    Quisiera moverlo a narrativa, ¿se puede? yo no sé... :confused::)
  • editado septiembre 2008
    Muy interesante, revue. Esa combinación entre la ciencia-ficción y la comedia me ha gustado bastante.
    "Inserté las palabras: Caos, agujero negro, solución." (genial). Espero ver más cosas tuyas por aquí. Un saludo.
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2008
    Gracias Vinuesa. Iré colgando más cosas. Yo también espero leer más cosas tuyas, como 11:43.

    Si te interesan las novelas, tengo dos colgadas en el apartado 'promociona tu obra'. de este foro y son:

    'La tomba del Ignoto' y 'el árbol de las lágrimas'

    Un abrazo.

    Por cierto, vamos a la par en mensajes publicados '37', jajaja:cool:
  • editado septiembre 2008
    Me he descargado tus novelas. Las iré leyendo y te comentaré mi opinión. ¿Tienes cuenta en el messenger? por si quieres hablar más pausademente. Un saludo
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2008
    Hola Vinuesa,

    Tengo cuenta de messenger pero no entro nunca. Te envío un privado con mi email, no es tan instantáneo como el messenger, pero podemos hablar por ahí.

    Un abrazo.:D
  • rocinanterocinante Garcilaso de la Vega XVI
    editado septiembre 2008
    Quisiera moverlo a narrativa, ¿se puede? yo no sé... :confused::)

    Hola, lo habías puesto en dos foros, en "Ciencia ficción" y en "narrativa" pero he creído que por el contenido del relato estaba mejor en Ciencia Ficción" aunque si tu quieres se queda en narrativa.
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2008
    Gracias Rocinante:

    Tienes razón, creo que aquí es donde debe estar... Gracias por tu tiempo.
  • chema-argentinachema-argentina Pedro Abad s.XII
    editado septiembre 2008
    tiene que seguir!!!!!, POR FAVOR!!! me encanto!!!, si, si quiero seguir leyendo.... buena la idea, simple facil de mezclar con lo cotideano, tambien un significado del caos humano..

    me gusta ( no entiendo mucho de criticas), por eso espero que llegue mi sensación de: quiero la parte 2!... jajaja

    salu2
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2008
    Muchas gracias Chema!!!!!!!!

    Bueno, eso de la segunda parte... ¡ahora no tengo tiempo! jajaja

    Lo hice por la "tontería" desatada a raíz del acelerador de partículas (que creo que ahora está roto)

    Saludos y gracias por tu comentario.
  • Taniss_25Taniss_25 Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2008
    Me apunto a la petición de la segunda parte.

    Si las paredes te dejan claro.

    Buen humor, me gusta tu estilo, se hace fácil de leer (y se hace corto al terminar, lo que es bueno, nos dejas con ganas de más)
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado diciembre 2008
    Pues muchísimas gracias Taniss por tus palabras, de verdad. :D

    Pero de momento (entre otras cosas falta de tiempoooo) no puedo escribir esa segunda parte que me pides. De todas formas, te invito a que leas dos de mis novelas en mi web, están allí colgadas para leer y se pueden descargar, espero que te gusten, 'el árbol de las lágrimas' va más por la linea narrativa de este relato.

    Un saludoooooooooo
  • Taniss_25Taniss_25 Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Bien, pues prometo visitar tú web cual mosquetero, sea hoy o en el Apocalipsis. Aunque estoy como tú, sin tiempo. A ver si este mes puedo.
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2009
    Gracias Taniss, :D

    Estoy pensando en comprar tiempo, visto los niveles de especulación, sería una buena inversión. ¿No crees? ¿No hablaban de esto en el libro 'Momo'?

    Un abrazo
  • sgrojillosgrojillo Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2009
    jajajaja, qué idea más original, bien llevada y sobre todo divertida. La escena de "cariño y la enciclopedia" y la de la llamada, geniales!! Tienes un gran sentido del humor, no cabe duda ;)

    me uno al coro de voces que, no piden, si no exigen una segunda parte :D
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado enero 2009
    Pues mil gracias sgrojillo por tus amables comentarios, me alegran muuuuuuuuuucho. Jajaja

    Un saludo :D

    ¿Segunda parte? :confused:
  • kurnakurna Pedro Abad s.XII
    editado enero 2009
    Muy bueno, el sentido del humor justo y muy bien usado. Como decia el primer comentario sobretodo cuando se pone a buscar en el google .... me partía de risa.

    Y al final donde ya tiene totalmente controlado al agujero y se ve un protagonista super tranquilo resolviendo los problemas sin más mandandolos al agujero .... xDDDDDDD :D

    Hacia tiempo que un relato no me hacia sonreir así.

    Ya visité tu web y vi las dos novelas. Si encuentras parcelas de tiempo a buen precio, ahora que baja el Euribor :eek: quizás sea el momento de comprar unos cuantos miles de segundos y reservarlos hasta que suban más de valor.

    Saludos.
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado febrero 2009
    Hola Kurna, muchas gracias.

    Ya sabes que google es muy socorrido a veces, jajaja. Estaría bien disponer de un agujero negro para tirar desperdicios... juas juas :eek:

    Bueno, gracias por visitar mi web!
  • animefeiryanimefeiry Pedro Abad s.XII
    editado febrero 2009
    Waaaa lo disfrute bastante, Considerando mi afición por la física cuántica xD
    Hasta me diste ganas de tener mi propia bolsa con un hoyo negro jeje...

    Me gusto mucho la narrativa que manejas, y me dio mucha mucha risa... creo que tu personaje reacciona igual que yo a cuando me estreso jajaja...


    de verdad lo disfrute n.n


    nos estamos leyendo

    salu2
    feiry
  • Taniss_25Taniss_25 Pedro Abad s.XII
    editado marzo 2009
    He empezado a leer un poco el Árbol de las Lagrimas. Pero muy poco, justo empiezo el 2, "Sentimientos Escritos". Si que te lo curras en la web. Queda genial así presentado como un libro. Magnífico. ¿Como se hace eso? Me tienes que enseñar a pasar un relato a ese formato.

    Deberías editar el post y poner el LINK al relato en tú web "para leer más cómodo". Vaya, queda mucho mejor.

    Y sí, me iria bien releerme Momo. No solo por la moraleja del tiempo, que a veces cambiamos por medio euro como bobos, si no por la lección del saber escuchar como arma más importante.
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2009
    Hola Taniss!, oye, pues espero que "el árbol de las lágrimas" te guste o al menos te entretenga y no te defraude.

    Respecto a lo de la presentación es relativamente sencillo. Subes tus documentos-word o PDF, recomiendo el último- a esta página: www.scribd.com, (tienes que crear una cuenta) está genial, porque es sencillo, puedes leerlo online como un libro y si quieres lo descargas. Inténtalo y si tienes problemas o cualquier duda, estaré encantado de ayudarte para que manejes esta herramienta, que para mí ha sido todo un descubrimiento. ¡Es genial!

    Bueno, nos seguimos leyendo.

    Un abrazo Taniss
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2009
    Este es el link propuesto por nuestra compañera Tanniss25, donde podéis descargar el relato en formato PDF, por si os interesa:

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