CFR: no se si entendí :P... se supone que reencarnaste al caballero en el cuerpo de la ardilla? (perdon... soy medio tonta Un_n)
- No te preocupes... no me haré heridas de las que debas preocuparte... *acaricié su cabeza con ternura*
Sonreí y comesé a ronronear mientras Al acariciaba mi cabeza, luego vi que Mialë estaba acercándose al cadáver del caballero y no pude entenderlo, pero me sonrprendí mucho cuando ví lo que hizo, no podía creerlo.
Llevaba un buen rato esperando y mi paciencia tiene sus límites, así que decidí aventurarme yo solo a la guarida kobold, mientras iba por el pasillo busqué posibles trampas, cualquier kobold que no se sintiera seguro podría haber puesto alguna sin el consentimiento de su dueño, me sincronicé con el entorno, seguí el viento, seguía su recorrido normal, aprovechando que estaba solo usé mi sentido del oído buscando cosas que “no” escuchara. Me parecía muy extraño que hubiera candelabros en las paredes y entonces lo recordé, busque corriendo y encontré planchas de presión… “Los candelabros abrasadores de Blackstone”… he escuchado historias, pero nunca lo había visto con mis propios ojos, dejé atrás las planchas y seguí mi camino.
CFR: Por si pasáis por aquí, al pisar la plancha de presión los candelabros echan un chorro de fuego letal.
Llegué hasta la sala de las 3 puertas, cogí un leño que había en una esquina junto con más trozos, seguramente se estarían preparando para el duro invierno, y lo puse atorando la puerta donde debían salir los kobolds. Después miré la puerta del medio, se supone que si la abro el techo caerá… busqué en la cerradura mirando si el mecanismo que había para que el techo se desplomara estaba allí, ¡y estaba! era un hilo muy fino que estaba conectado con una cuchilla, al abrir la puerta se cortaría el hilo y haría explotar el techo, saqué la cuchilla con cuidado y abrí rezando por no haberme equivocado… aparentemente lo he conseguido, ningún sonido extraño, ningún sospechoso “clic”, nada. Y continué por el pasillo.
Vaya espectáculo el que se ha montado. A cada segundo que pasaba dudaba más si debía estar ahí. Debería estar sola recorriendo un sendero que me llevara a una ciudad para vender la medalla... Tres puertas... ¿No sería más sencillo salir por donde entramos? El pícaro se fue... Parece que prefiere ir a su aire.
-¿Sólo dos pueden llegar al final? Conmigo no contéis, no peleo-comenté-. ¿No podemos volver por donde entramos?
-¿Sólo dos pueden llegar al final? Conmigo no contéis, no peleo. ¿No podemos volver por donde entramos?
-¿Arya, cierto? creo que volver por donde vinimos es igual de peligroso que avanzar. El hechicero está enterado de nuestros planes, lo que es obvio, así que si intentamos escapar seguro tendremos problemas...
O esta chica tiene mucho miedo, o simplemente no quiere involucrarse más...
- De todas formas nadie te obliga a pelear... si quiere puedes venir conmigo a buscar a los aldeanos... así nos iremos en cuanto regresen los demás sin siquiera derramar una gota de sangre... *sonreí, esperando que se relajara un poco*
- Mialë... por favor auda a Kirara a recuperar a su hermano...
Miró de reojo al hematomante. Todavía no podía despegar la sensación de Sang de los ojos y palabras de Alexander. La muerte era el castigo más leve que esta escoria podría haber merecido... ahora, en el cuerpo de un animal salvaje, comprenderá todo el mal que le ha hecho al mundo, sufriendo su propia maldad en carne propia -Miró a Kirara- cuando lo desees, puedo comandarle que diga la localización de tu hermano, chica gato... pero primero vamos a tener que hablar -concluyó volviendo la vista a la ardilla que torpemente despertaba. <¿Qué hacemos con el caballero, mi dama?> Sencillo... -miró a la ardilla unos segundos. Luego, ésta, se subió al hombro de Mialë y allí se sentó (*). La druida cerró los ojos y tanteó el aire hasta encontrar el lomo de Addul, posándose sobre él para recobrar el equilibrio. Finalmente los abrió y miró a Elrad- listo... ¿continuamos?
(*)Hechizar Animal
//CFR: si si, nekita, existe un hechizo para "traspasar" el alma de una persona muerta a un animal. Generalmente se usa cuando ya no hay más pergaminos de resurrección :P hasta que el cuerpo es llevado a una iglesia y revivido. Luego se trasporta el "alma" y de esta manera, no se rompen, inecesariamente, hojas de personajes :P//
-Si, continuemos- dije cortante. La verdad era que ni siquiera escuché lo que me preguntó Miale. Estaba muy preocupado por lo que "el otro" había hecho. ¿De qué sería capaz? ¿Qué podría hacerle a mis compañeros mientras duermen?
Solo lo necesario para llegar al templo.
Decidí seguir a mis compañeros de cerca y rescatar a los aldeanos.
- cuando lo desees, puedo comandarle que diga la localización de tu hermano, chica gato... pero primero vamos a tener que hablar
El echizo que había usado Mialë sin duda era excepcional. Me quedé observando a la ardilla como anonadada mientras subía al hombro de Mialë.
- Si está bien... *luego de una pausa* hablar...?
Con el máximo sigilo posible, crucé el pasillo que conducía hacia una gran sala, eché un vistazo y divisé al hechicero, muy atareado leyendo un gran libro algo gastado y polvoriento, seguí mirando para ver la gran sala, era una especie de biblioteca y la única luz que había era una vela encendida que estaba usando el hechicero, el resto se veía a duras penas.
Escondido en la oscuridad, entré en la biblioteca, estaba buscando un punto desde el que tener la máxima ventaja posible si tenía que luchar contra el hechicero, pero entonces, me encontré una puerta que estaba muy escondida, eché un vistazo, era la habitación del hechicero, podría llevarme el tesoro sin necesidad de luchar.
Dentro, no parecía gran cosa, tenía una simple cama en la que dormir y poco más, pero lo que más me llamó la atención fue una pared, en el que se podía leer “Estoy en problemas pero no en la luz. Vivo en la oscuridad pero no en el despecho. ¿Qué soy?” y justo debajo, un alfabeto completo…
-¿Arya, cierto? creo que volver por donde vinimos es igual de peligroso que avanzar. El hechicero está enterado de nuestros planes, lo que es obvio, así que si intentamos escapar seguro tendremos problemas...
- De todas formas nadie te obliga a pelear... si quiere puedes venir conmigo a buscar a los aldeanos... así nos iremos en cuanto regresen los demás sin siquiera derramar una gota de sangre... *sonreí, esperando que se relajara un poco*
-Iré. Si están encerrados puedo ayudar, pero en caso de pelea me mantendré al margen. No tengo armas. Cuando pueda robaré una katana...
-Se fue hace rato... Pero creo que no os fijasteis
Maldita sea... ese impulsivo... seguro está tras algún tesoro... los carteles pueden exagerar, pero no creo que mientan...
- Mialë, debes ir por Dreinn y procurar que no maten al hermano de Kirara por su culpa... *dije con un indisimulado desprecio por el pícaro* Nosotros nos haremos cargo de los aldeanos... creo que Elrad podría ayudarte mucho, al parecer, su sed de pelea va en aumento...*Miré de reojo al monje* y no lo hace tan mal para ser alguién sin sanidad mental...
*Me giré hacia Arya*
- Deberíamos partir ahora... ¿no lo crees? creo que Kirara y Mialë tienen alguna conversación pendiente, y Van se quedará con ella... nosotros podemos adelantarnos y averiguar cómo está el escenario más adelante...
Después de analizar la pared, pensé en que ahí podría estar el tesoro, es normal que si domina la magia pueda servirse de artilugios mágicos para poder tener más seguro sus cosas preciadas… pero ahora la pregunta era como resolver el acertijo y además, ¿cuánto tiempo me queda hasta que el hechicero note algo o simplemente, entre en su habitación?
Observando el acertijo, me puse a pensar la respuesta… ¿Qué está en problemas y en la oscuridad, pero no en la luz ni en el despecho? Pensándolo detenidamente, yo estoy en la oscuridad y en problemas… quizás tenga que introducir mi nombre… no creo, supongo que tendré que pensarlo más detenidamente. Entonces empecé a recordar las enseñanzas de mi tío, desde muy pequeño me había enseñado a descubrir trampas e inutilizarlas, pero también me había dado una destreza mental para buscar respuestas que no fueran tan obvias, volví a mirar ambas palabras “problemas” y “oscuridad”… algo que esté en las dos, pero que no esté en “luz” ni en “despecho”, las comprobé letra por letra y comprobé que había dos que se repetian, “R” y “A”… ahora me encontraba en una gran duda, “R” o “A”… saqué mis dados y cerré los ojos, par “a”… impar “r”… y los lancé… 5, me dispuse a “pulsar” la R, cuando le di las letras empezaron a desaparecer como si hubieran sido escritas en una playa y fueran desapareciendo poco a poco con las olas, después, de la piedra salió un objeto rectangular, del tamaño de una jarra, ya tendré tiempo de inspeccionarla en otro momento, ahora lo importante es salir de aquí, me lo guarde y me dispuse a salir.
CFR: El dado lo tiré de verdad, tiré un d6 y salió 5 xD.
-Por mí bien, vayamos primero. *luego murmuró* no soi la unica k cree k el monje esta loco...
*le sonreí y le dije en voz baja*
- No, no lo eres... Elrad está bien tocado...
*Empecé a caminar hacia el pasillo donde se separaban las puertas, esperando que Arya se encontrara detrás de mí. Cuando llegué, noté que la puerta de hechicero estaba abierta [seguramente por el malditro de Dreinn, ese idiota...] y que la de los Kobolds estaba sellada con un trozo de madera. Casi no pude contener la risa al ver esa rústica forma de salvar el día*
- Entre tus habilidades, pasar desapercibida es algo natural, ¿no? podrías adelanterte un poco y decirme si hay kobolds dentro de la puerta de los aldeanos... si te ves en problemas, sólo grita e iré a buscarte... *sonreí*
-Pues, mas te vale estar atento, porque sabes que entraré sin armas...
Abrí la puerta y entré, cerrandola tras de mi. Había un largo pasillo algo iluminado por unas antorchas. Camine con cuidado de no hacer ruido. Enseguida los vi: había muchos kobolds y los aterrados campesinos estaban en una esquina, bien vigilados. Volví sobre mis pasos para avisar al wue me acompañaba antes. Golpeé un par de veces la puerta para que entrara
*Escuché unos golpes leves en la puerta. Abrí y ví a Arya y me dijo lo que había visto*
- Entrar puede ser peligroso... hacer que salgan es lo mejor, así el riesgo de que los aldeanos resulten atacados diminuye... pero contigo sin armas y conmigo sin mis habilidades, es muy difícil que podamos hacer algo... mejor nos devolvemos y le pedimos ayuda a los demás... seguro el paladín nos podrá ayudar...
Cuando me disponía a salir, descubrí que algo había cambiado, la silla en la que estaba el hechicero ahora estaba vacía… me saqué la daga y la usé de espejo para encontrar al hechicero sin salir de mi escondite, cuando lo vi, tracé mentalmente un nuevo recorrido, era más largo que el anterior pero merecía la pena si quería evitar un combate.
Mientras iba escondido observaba al hechicero, que estaba intentando encontrar otro libro que leer, seguí andando pero el suelo crujió, era una trampa sonora, ineficaz si lo que quieres es dañar a un intruso, pero eficaz para que todos sepan su localización, me paré de golpe, esperando que el hechicero no lo hubiera escuchado, pero entonces dijo –¿Quién anda ahí? –mientras volvía a colocar un libro en su sitio.
Había sido descubierto, ya todo estaba perdido, pero entonces una idea me recorrió la mente, era una locura, pero sería mejor que morir sin haberlo intentado, me preparé y dije como si me costara trabajo decirlo –Ser yo… Tephos –al ver que el hechicero dejaba su postura de ataque y se confiaba, dije –Acabar de llegar… yo comunicar –y esperé su respuesta.
El hechicero dijo –Ahm, vale –hizo una pausa para continuar diciendo –Mi hermano tarda en llegar, así que supongo que le habrán derrotado, tráeme a [se supone que dice el nombre del hermano de Kirara, pero no me lo sé =P], tengo que ajusticiarlo –el hechicero mostró una sonrisa muy severa.
Mientras me iba hacia la puerta dije –Yo obedecer –no me lo puedo creer, lo había conseguido, que poco acostumbrado a la oscuridad estaba ese hechicero, jeje. Entonces me encontré a unos cuantos del grupo –Ah, ¿ya habéis llegado? –les dije intentando mostrar indiferencia.
Off: xD esa es la impresión de mi personaje... jajajaj no la mía... :P
Al
–Ah, ¿ya habéis llegado? –
*Ví a Dreinn caminando desde el pasillo donde se encontraba el hechicero, una mirada de odio incontenido salió en dirección a Dreinn, pero él no me estaba mirando, así que no me importó mucho*
- ¿Encontraste lo que querías?
Decirle que he conseguido lo único que parecía de valor sería una imprudencia… ¡tendría que compartirla! Así que preferí mentirle, rascándome la cabeza le dije –No, me había perdido, casi no lo cuento, por este camino está el hechicero, mejor será ir por allí –dije mientras señalaba la puerta donde estaban los aldeanos prisioneros.
CFR: Ya sé que lo que quieres es interpretar lo que hace y piensa tu pj, pero es que no me explico que pensaba tu pj =P.
–No, me había perdido, casi no lo cuento, por este camino está el hechicero, mejor será ir por allí –
¿Por qué clase de aldeano me toma este tipo...? sabía exactamente dónde estaba la puerta del hechicero, y si logró entrar sin llamar la atención, es porque estaba decidido a hacerlo...
- Si, necesito algo de ayuda para rescatar a los aldeanos... dentro hay kobolds, por lo que entrar a buscarlos sería realmente malo... creo que hacer que salgan es una buena opción... *Miré su cinturón* por cierto... tienes dos cimitarras contigo... y Arya está desarmada... podrías prestarle una mientras ella encuentra algun arma... sólo será un momento... *sonreí*
Off: Al llegó y vió la tabla en la puerta, imaginó a los kobolds tratando de salir y se dió cuenta lo ridículos que se verían por tan sólo un trozo de madera... ¬¬
- Si, necesito algo de ayuda para rescatar a los aldeanos... dentro hay kobolds, por lo que entrar a buscarlos sería realmente malo... creo que hacer que salgan es una buena opción... *Miré su cinturón* por cierto... tienes dos cimitarras contigo... y Arya está desarmada... podrías prestarle una mientras ella encuentra algun arma... sólo será un momento... *sonreí*
¿Un momento? Teniendo en cuenta que los enemigos que nos encontremos serán kobolds y un hechicero, discrepo en que sea un momento… ¿Por qué no se la quitó al raptor mientras estaba moribundo?, ¿Por qué ha llegado desarmada sabiendo lo que se iba a encontrar? Miré una de mis cimitarras diciendo –No creo que sepa utilizarlas, será mejor que use otra cosa –me saqué la daga y se la entregué. –Por cierto, el hechicero me ha mandado que le traiga a [nombre del hermano de Kirara], ¿Sabéis dónde está? –dije bromeando.
Dreinn me entregó una daga e hice una mueca. Necesitaba robar una katana en cuanto saliera de esta.
–Por cierto, el hechicero me ha mandado que le traiga a [nombre del hermano de Kirara], ¿Sabéis dónde está? -bromeó
-Si supieramos dónde está sería todo más sencillo-suspiré-. volvamos con los demás.
-Si supieramos dónde está sería todo más sencillo-suspiré-. volvamos con los demás.
–Acabo de recordar algo muy importante... no gano nada por acompañaros, si al menos tuviera la seguridad de conseguir un poco de oro... en vuestras manos los aldeanos estarán seguros –me di la vuelta mientras me despedía con la mano derecha levemente alzada, tengo que alejarme de este grupo de locos...
Volvió la potente jaqueca. Decidí separarme por un momento del grupo para controlarme, y no dejar que la jaqueca libere al "otro". No se de lo que sea capaz. La jaqueca iba en aumento, y tuve que apollarme en los muros para no caer, pero el dolor era insoportable.
-No te preocupes- dije susurrando-, duerme y el dolor pasará.
Escuché unos pasos viniendo hacia mí. Poco tiempo después el Pícaro apareció y escondía algo.
-Hola amigo. Veo que tienes un botín entre manos. Te felicito.
El echizo que había usado Mialë sin duda era excepcional. Me quedé observando a la ardilla como anonadada mientras subía al hombro de Mialë.
- Si está bien... *luego de una pausa* hablar...?
Luego... -Mialë miró de reojo a Elrad, olfateando algún extraño cambio en su ser-No ahora... Encontremos al hechicero, terminemos con su vida y luego rescataremos a tu hermano. Si hacemos notar que sabemos dónde está, acelerará la guillotina en su cuello. Miró a Arya. No aparentaba grandes habilidades de combate, sin embargo, había llegado desarmada hasta allí.
Desenvainó su cimitarra y casteó el filo flamígero sobre ella. Addul se mantenía a su lado, registrando cada rastro que encontraba.
-Hola amigo. Veo que tienes un botín entre manos. Te felicito.
[FONT="]Al decirme eso, instintivamente me miré ambas manos, cada una estaba sujetando el mango de su respectiva cimitarra, por si en la siguiente esquina me encontraba algún kobold que odiara su suerte. –Mi botín es todo lo que estas viendo, todo esto me pertenece, aunque aún no lo sepas, tendrás que especificar mejor –le dije mientras le señalaba toda la cueva, ¿cómo es que sabe que he conseguido un artefacto del hechicero? Seguro que lo dice para ver si llevo algo, simplemente…[/FONT]
-No me temas. Soy tu amigo, y por eso quiero lo mejor para tí. Supongo que sabrás muy bien que me dirijo al templo de Duris. Si me acompañas, de seguro encontrarás algún que otro tesoro. ¿Qué dices?
Fui corriendo detrás de Mialë hacia donde estaba el resto. Cuando llegamos al lugar donde estaban las 3 puertas, estaba muy impaciente por ayudar a los aldeanos. Pero no sabía qué querrían hacer los otros. Tampoco sabía con qué me iba a encontrar detrás de esa puerta. Era preferible que fuera con otra persona.
- Miauuu... Vamos Al? *dijo mirandolo y dejando ver la anciedad en su rostro*
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Sonreí y comesé a ronronear mientras Al acariciaba mi cabeza, luego vi que Mialë estaba acercándose al cadáver del caballero y no pude entenderlo, pero me sonrprendí mucho cuando ví lo que hizo, no podía creerlo.
CFR: Por si pasáis por aquí, al pisar la plancha de presión los candelabros echan un chorro de fuego letal.
Llegué hasta la sala de las 3 puertas, cogí un leño que había en una esquina junto con más trozos, seguramente se estarían preparando para el duro invierno, y lo puse atorando la puerta donde debían salir los kobolds. Después miré la puerta del medio, se supone que si la abro el techo caerá… busqué en la cerradura mirando si el mecanismo que había para que el techo se desplomara estaba allí, ¡y estaba! era un hilo muy fino que estaba conectado con una cuchilla, al abrir la puerta se cortaría el hilo y haría explotar el techo, saqué la cuchilla con cuidado y abrí rezando por no haberme equivocado… aparentemente lo he conseguido, ningún sonido extraño, ningún sospechoso “clic”, nada. Y continué por el pasillo.
Vaya espectáculo el que se ha montado. A cada segundo que pasaba dudaba más si debía estar ahí. Debería estar sola recorriendo un sendero que me llevara a una ciudad para vender la medalla... Tres puertas... ¿No sería más sencillo salir por donde entramos? El pícaro se fue... Parece que prefiere ir a su aire.
-¿Sólo dos pueden llegar al final? Conmigo no contéis, no peleo-comenté-. ¿No podemos volver por donde entramos?
-¿Arya, cierto? creo que volver por donde vinimos es igual de peligroso que avanzar. El hechicero está enterado de nuestros planes, lo que es obvio, así que si intentamos escapar seguro tendremos problemas...
O esta chica tiene mucho miedo, o simplemente no quiere involucrarse más...
- De todas formas nadie te obliga a pelear... si quiere puedes venir conmigo a buscar a los aldeanos... así nos iremos en cuanto regresen los demás sin siquiera derramar una gota de sangre... *sonreí, esperando que se relajara un poco*
La muerte era el castigo más leve que esta escoria podría haber merecido... ahora, en el cuerpo de un animal salvaje, comprenderá todo el mal que le ha hecho al mundo, sufriendo su propia maldad en carne propia -Miró a Kirara- cuando lo desees, puedo comandarle que diga la localización de tu hermano, chica gato... pero primero vamos a tener que hablar -concluyó volviendo la vista a la ardilla que torpemente despertaba.
<¿Qué hacemos con el caballero, mi dama?>
Sencillo... -miró a la ardilla unos segundos. Luego, ésta, se subió al hombro de Mialë y allí se sentó (*). La druida cerró los ojos y tanteó el aire hasta encontrar el lomo de Addul, posándose sobre él para recobrar el equilibrio. Finalmente los abrió y miró a Elrad- listo... ¿continuamos?
(*)Hechizar Animal
//CFR: si si, nekita, existe un hechizo para "traspasar" el alma de una persona muerta a un animal. Generalmente se usa cuando ya no hay más pergaminos de resurrección :P hasta que el cuerpo es llevado a una iglesia y revivido. Luego se trasporta el "alma" y de esta manera, no se rompen, inecesariamente, hojas de personajes :P//
-Si, continuemos- dije cortante. La verdad era que ni siquiera escuché lo que me preguntó Miale. Estaba muy preocupado por lo que "el otro" había hecho. ¿De qué sería capaz? ¿Qué podría hacerle a mis compañeros mientras duermen?
Solo lo necesario para llegar al templo.
Decidí seguir a mis compañeros de cerca y rescatar a los aldeanos.
- Si está bien... *luego de una pausa* hablar...?
Escondido en la oscuridad, entré en la biblioteca, estaba buscando un punto desde el que tener la máxima ventaja posible si tenía que luchar contra el hechicero, pero entonces, me encontré una puerta que estaba muy escondida, eché un vistazo, era la habitación del hechicero, podría llevarme el tesoro sin necesidad de luchar.
Dentro, no parecía gran cosa, tenía una simple cama en la que dormir y poco más, pero lo que más me llamó la atención fue una pared, en el que se podía leer “Estoy en problemas pero no en la luz. Vivo en la oscuridad pero no en el despecho. ¿Qué soy?” y justo debajo, un alfabeto completo…
-Iré. Si están encerrados puedo ayudar, pero en caso de pelea me mantendré al margen. No tengo armas. Cuando pueda robaré una katana...
Robar... así que esa es tu habilidad...
- Bien... entonces podemos pensar en que hacemos ahora... Mialë, Dreinn... ¿Dreinn?
-Se fue hace rato... -informé aburrida-. Pero creo que no os fijasteis
Maldita sea... ese impulsivo... seguro está tras algún tesoro... los carteles pueden exagerar, pero no creo que mientan...
- Mialë, debes ir por Dreinn y procurar que no maten al hermano de Kirara por su culpa... *dije con un indisimulado desprecio por el pícaro* Nosotros nos haremos cargo de los aldeanos... creo que Elrad podría ayudarte mucho, al parecer, su sed de pelea va en aumento...*Miré de reojo al monje* y no lo hace tan mal para ser alguién sin sanidad mental...
*Me giré hacia Arya*
- Deberíamos partir ahora... ¿no lo crees? creo que Kirara y Mialë tienen alguna conversación pendiente, y Van se quedará con ella... nosotros podemos adelantarnos y averiguar cómo está el escenario más adelante...
-Por mí bien, vayamos primero-despues murmure- no soi la unica k cree k el monje esta loco...
Observando el acertijo, me puse a pensar la respuesta… ¿Qué está en problemas y en la oscuridad, pero no en la luz ni en el despecho? Pensándolo detenidamente, yo estoy en la oscuridad y en problemas… quizás tenga que introducir mi nombre… no creo, supongo que tendré que pensarlo más detenidamente. Entonces empecé a recordar las enseñanzas de mi tío, desde muy pequeño me había enseñado a descubrir trampas e inutilizarlas, pero también me había dado una destreza mental para buscar respuestas que no fueran tan obvias, volví a mirar ambas palabras “problemas” y “oscuridad”… algo que esté en las dos, pero que no esté en “luz” ni en “despecho”, las comprobé letra por letra y comprobé que había dos que se repetian, “R” y “A”… ahora me encontraba en una gran duda, “R” o “A”… saqué mis dados y cerré los ojos, par “a”… impar “r”… y los lancé… 5, me dispuse a “pulsar” la R, cuando le di las letras empezaron a desaparecer como si hubieran sido escritas en una playa y fueran desapareciendo poco a poco con las olas, después, de la piedra salió un objeto rectangular, del tamaño de una jarra, ya tendré tiempo de inspeccionarla en otro momento, ahora lo importante es salir de aquí, me lo guarde y me dispuse a salir.
CFR: El dado lo tiré de verdad, tiré un d6 y salió 5 xD.
*le sonreí y le dije en voz baja*
- No, no lo eres... Elrad está bien tocado...
*Empecé a caminar hacia el pasillo donde se separaban las puertas, esperando que Arya se encontrara detrás de mí. Cuando llegué, noté que la puerta de hechicero estaba abierta [seguramente por el malditro de Dreinn, ese idiota...] y que la de los Kobolds estaba sellada con un trozo de madera. Casi no pude contener la risa al ver esa rústica forma de salvar el día*
- Entre tus habilidades, pasar desapercibida es algo natural, ¿no? podrías adelanterte un poco y decirme si hay kobolds dentro de la puerta de los aldeanos... si te ves en problemas, sólo grita e iré a buscarte... *sonreí*
-Pues, mas te vale estar atento, porque sabes que entraré sin armas...
Abrí la puerta y entré, cerrandola tras de mi. Había un largo pasillo algo iluminado por unas antorchas. Camine con cuidado de no hacer ruido. Enseguida los vi: había muchos kobolds y los aterrados campesinos estaban en una esquina, bien vigilados. Volví sobre mis pasos para avisar al wue me acompañaba antes. Golpeé un par de veces la puerta para que entrara
*Escuché unos golpes leves en la puerta. Abrí y ví a Arya y me dijo lo que había visto*
- Entrar puede ser peligroso... hacer que salgan es lo mejor, así el riesgo de que los aldeanos resulten atacados diminuye... pero contigo sin armas y conmigo sin mis habilidades, es muy difícil que podamos hacer algo... mejor nos devolvemos y le pedimos ayuda a los demás... seguro el paladín nos podrá ayudar...
Mientras iba escondido observaba al hechicero, que estaba intentando encontrar otro libro que leer, seguí andando pero el suelo crujió, era una trampa sonora, ineficaz si lo que quieres es dañar a un intruso, pero eficaz para que todos sepan su localización, me paré de golpe, esperando que el hechicero no lo hubiera escuchado, pero entonces dijo –¿Quién anda ahí? –mientras volvía a colocar un libro en su sitio.
Había sido descubierto, ya todo estaba perdido, pero entonces una idea me recorrió la mente, era una locura, pero sería mejor que morir sin haberlo intentado, me preparé y dije como si me costara trabajo decirlo –Ser yo… Tephos –al ver que el hechicero dejaba su postura de ataque y se confiaba, dije –Acabar de llegar… yo comunicar –y esperé su respuesta.
El hechicero dijo –Ahm, vale –hizo una pausa para continuar diciendo –Mi hermano tarda en llegar, así que supongo que le habrán derrotado, tráeme a [se supone que dice el nombre del hermano de Kirara, pero no me lo sé =P], tengo que ajusticiarlo –el hechicero mostró una sonrisa muy severa.
Mientras me iba hacia la puerta dije –Yo obedecer –no me lo puedo creer, lo había conseguido, que poco acostumbrado a la oscuridad estaba ese hechicero, jeje. Entonces me encontré a unos cuantos del grupo –Ah, ¿ya habéis llegado? –les dije intentando mostrar indiferencia.
CFR:
Perdóname, olvidé que sabías transmutar cerraduras xD.
Al
*Ví a Dreinn caminando desde el pasillo donde se encontraba el hechicero, una mirada de odio incontenido salió en dirección a Dreinn, pero él no me estaba mirando, así que no me importó mucho*
- ¿Encontraste lo que querías?
Decirle que he conseguido lo único que parecía de valor sería una imprudencia… ¡tendría que compartirla! Así que preferí mentirle, rascándome la cabeza le dije –No, me había perdido, casi no lo cuento, por este camino está el hechicero, mejor será ir por allí –dije mientras señalaba la puerta donde estaban los aldeanos prisioneros.
CFR: Ya sé que lo que quieres es interpretar lo que hace y piensa tu pj, pero es que no me explico que pensaba tu pj =P.
¿Por qué clase de aldeano me toma este tipo...? sabía exactamente dónde estaba la puerta del hechicero, y si logró entrar sin llamar la atención, es porque estaba decidido a hacerlo...
- Si, necesito algo de ayuda para rescatar a los aldeanos... dentro hay kobolds, por lo que entrar a buscarlos sería realmente malo... creo que hacer que salgan es una buena opción... *Miré su cinturón* por cierto... tienes dos cimitarras contigo... y Arya está desarmada... podrías prestarle una mientras ella encuentra algun arma... sólo será un momento... *sonreí*
Off: Al llegó y vió la tabla en la puerta, imaginó a los kobolds tratando de salir y se dió cuenta lo ridículos que se verían por tan sólo un trozo de madera... ¬¬
¿Un momento? Teniendo en cuenta que los enemigos que nos encontremos serán kobolds y un hechicero, discrepo en que sea un momento… ¿Por qué no se la quitó al raptor mientras estaba moribundo?, ¿Por qué ha llegado desarmada sabiendo lo que se iba a encontrar? Miré una de mis cimitarras diciendo –No creo que sepa utilizarlas, será mejor que use otra cosa –me saqué la daga y se la entregué. –Por cierto, el hechicero me ha mandado que le traiga a [nombre del hermano de Kirara], ¿Sabéis dónde está? –dije bromeando.
Dreinn me entregó una daga e hice una mueca. Necesitaba robar una katana en cuanto saliera de esta.
–Por cierto, el hechicero me ha mandado que le traiga a [nombre del hermano de Kirara], ¿Sabéis dónde está? -bromeó
-Si supieramos dónde está sería todo más sencillo-suspiré-. volvamos con los demás.
–Acabo de recordar algo muy importante... no gano nada por acompañaros, si al menos tuviera la seguridad de conseguir un poco de oro... en vuestras manos los aldeanos estarán seguros –me di la vuelta mientras me despedía con la mano derecha levemente alzada, tengo que alejarme de este grupo de locos...
-No te preocupes- dije susurrando-, duerme y el dolor pasará.
Escuché unos pasos viniendo hacia mí. Poco tiempo después el Pícaro apareció y escondía algo.
-Hola amigo. Veo que tienes un botín entre manos. Te felicito.
Miró a Arya. No aparentaba grandes habilidades de combate, sin embargo, había llegado desarmada hasta allí.
Desenvainó su cimitarra y casteó el filo flamígero sobre ella. Addul se mantenía a su lado, registrando cada rastro que encontraba.
[FONT="]Al decirme eso, instintivamente me miré ambas manos, cada una estaba sujetando el mango de su respectiva cimitarra, por si en la siguiente esquina me encontraba algún kobold que odiara su suerte. –Mi botín es todo lo que estas viendo, todo esto me pertenece, aunque aún no lo sepas, tendrás que especificar mejor –le dije mientras le señalaba toda la cueva, ¿cómo es que sabe que he conseguido un artefacto del hechicero? Seguro que lo dice para ver si llevo algo, simplemente…[/FONT]
- Miauuu... Vamos Al? *dijo mirandolo y dejando ver la anciedad en su rostro*