Me dio un beso y ya casi estaba todo preparado. Hizo la danza de la mujer confiada, deshojándose; naturismo privado del que no avergüenza a los hipócritas. Continuó danzando hasta el lecho para volver a besarme. Noté dos caricias en mi pecho de los suyos. Se acomodó encima como una sábana mientras Dios nos miraba de reojo. Entonces algo floreció desde lo más profundo del alma de Eva sin ser el sexto día. Y nuestros corazones bombearon sangre a prisa hasta que Dios tuvo que apartar la vista del todo.
Comentarios
pero...alli mis preguntas al escritor :
la pasión es pecado?
la pasión da celos? piensas que Dios que es hombre, no mira el desborde amoroso?.....o sera que quisiste decir :
"esto es solo un juego(un escenario) de dos y nadie mas"
un abrazo,