Pelean dos muchachos por el Amor de una chicaEn realidad, era como una lucha callejera.
Sin que se diesen apenas golpes de refilón, caían enroscados al suelo, rodando entre una nube de polvo.
Se golpeaban furiosa y torpemente. Se arrancaban pedazos de piel con las uñas, y los rostros quedaban surcados de rayas, de las que empezaba a brotar sangre.
No hablaban. Sólo se escuchaba el balanceo de los arbustos, bajo un continuo toma y daca de los cuerpos, y un jadeo de las respiraciones.
Yo los seguía hipnotizado, espantado de la furia con la que se pegaban. "¡Se van a matar!", le dije al hermano de uno de los chicos, pero no respondía; por contra, jaleaba con son ronco, apretadas las mandíbulas por la emoción, y sólo palabras de apoyo salían de sus labios. Inclinaba el busto en un envaramiento nervioso, estiraba los brazos, lanzaba al aire puñetazos, seguía las peripecias de la pelea como si tomara parte de ella o quisiese hacer llegar a su hermano efluvios de su fuerza.
Y, finalmente, apareció el motivo de la furiosa pelea: la chica, que les dijo gritando que dejaran de pelear que no los quería y que no se iría con ninguno de los dos.
A Chávez LópezSevilla ag 2025
Comentarios
Así es, jajajaja