A mí también me deja un regusto amargo que el único malo de la novela se llame Catalán. Podía llamarse Jordi, o Josep, pero Catalán es demasiado explícito ("Un Catalán menos". la frase, tal como está el patio, suena un poco fuerte). Sin embargo, la historia es un contrapunto al resto de anécdotas. Me siguen gustando. Se ve que te has documentado bien en el tema veterinario, y has vivido, seguramente, el ambiente rural. No es mi caso, y por eso me parece más agradable. Bien, sigo con la lectura.
Lo del peluquero fue muy simpático,por poco y le adivina la resucitada que le pego a su perra. El catalán tacaño, que tal que siempre lo llamaba cuando los animales estaban en las última, eso fue muy divertido y que decir del que siempre se iba y se le enfermaba su mascota. Todos tienen un aire chicharachero.
De eso de trata, de que el lector pase unos minutos divertidos.
Aunque los señores catalanes, nuestros compañeros Emilio y Luis (Evilaro y Bruderlin), se me enojen, es bien sabido por todiós que la tacañería forma parte de la vida social catalana; que es verdad que esto tiene algo de mito, aunque a estas alturas resulta harto difícil de desmitificar. Al igual que de nosotros, los andaluces, dicen que somos flojos y muy dados a la siesta y el cachondeo; por supuesto, un craso error, no en vano en Cataluña viven y residen cientos de miles de andaluces que son los que han contribuido grandemente en hacer de esa región española una de las mejores regiones de España.
A mí también me deja un regusto amargo que el único malo de la novela se llame Catalán. Podía llamarse Jordi, o Josep, pero Catalán es demasiado explícito ("Un Catalán menos". la frase, tal como está el patio, suena un poco fuerte). Sin embargo, la historia es un contrapunto al resto de anécdotas. Me siguen gustando. Se ve que te has documentado bien en el tema veterinario, y has vivido, seguramente, el ambiente rural. No es mi caso, y por eso me parece más agradable. Bien, sigo con la lectura.
Quizás no esté bien especificado por mí. Al decir... "un catalán menos", no me refiero a la persona física, ¡Dios me libre!, sino a una idiosincrasia cicatera, Nada más lejos de mi forma de ser que censurar a nadie, y además gratuitamente. Mis respetos por si te has sentido molesto. Para mí, como español, tanto el catalán, como el madrileño, con el asturiano, como el vasco, como el maño, como el andaluz, como... etc... son todos iguales, sin ninguna clase de discriminación hacia ninguno.
Pretendía decir (y al parecer no lo he logrado) que debido a la forma de actuar siempre de este personaje, un hombre que parecía que el dinero era el timón de su vida, oponía mucha resistencia para poder, no sólo negociar con él fuese lo que fuese, sino entablar cualquier conversación; que, en definitiva, todas iban en pro de él mismo. ¿Aclarado?
Al hilo de tu comentario anterior y mi respuesta al mismo, me apresuro a añadir que no quiero entrar en 'asuntos políticos'. Y esto viene a colación a eso tuyo de... 'tal como está el patio, suena un poco fuerte'.
A este respecto, tengo mis propias opiniones, convicciones
(No sé por qué al tachar intencionadamente 'opiniones', directamente ha pasado a insertar lo ya escrito)
La continuación de lo que iba a poner es esta:
...convicciones, las cuales no podrían ser bien acogidas por algunos compañeros; por tanto, prudentemente opto por quedármelas para mí. Sobre todo y más que nada porque éste no es un foro para hablar de política.
Un prejuicio no es política, es un prejuicio. Debes saber que también hay una 'opinión generalizada' sobre los sevillanos en toda España, pero a mí no se me ocurriría nunca hacerme eco de tamaña tontería en una novela, porque sé que en un colectivo hay personas de todo tipo, sin importar la zona del país donde hayan nacido. Hacerse eco de un prejuicio sólo demostraría mi incultura.
Lo de los sevillanos, andaluces, yo mismo lo he mencionado (aunque mi orgullo de patria chica lo quiera soslayar), y, por más aliento que gaste en este tonto "prejuicio" perdurará boca a boca por los siglos de los siglos; ojo, al igual que "el prejuicio" de los catalanes.
Pero... amigo Luis, ¿no crees que estamos llevando esta "nimiedad" más lejos de los que corresponde?
Reconozco noblemente que me he equivocado por haber dicho algo que casi no tenía sentido aquí y ahora, y mejor disculpa que reconocer mi error no existe. Si admites mis disculpas, damos el asunto por terminado. No volverá a ocurrir por mi parte. Lo único realmente importante en este hilo son vuestras críticas o comentarios sobre mi libro.
No se hable más de lo que separa. E ignoremos la locura o absurdo de quienes nos quieren separados (y débiles). Escribiste esto hace tiempo, y todo tiene su evolución. Por mi parte, cada persona es sólo eso, una individualidad, sin posibilidad de etiquetar ni clasificar, como si fuéramos cromos. Un saludo cordial.
No se hable más de lo que separa. E ignoremos la locura o absurdo de quienes nos quieren separados (y débiles). Escribiste esto hace tiempo, y todo tiene su evolución. Por mi parte, cada persona es sólo eso, una individualidad, sin posibilidad de etiquetar ni clasificar, como si fuéramos cromos. Un saludo cordial.
Ni una palabra más sobre este asunto. Gracias por tu comprensión.
Es increíble que no siendo veterinario, puedas escribir sobre ello
Felicidades.
Continuo
Emilio
Lo de la vaca que guiña el ojo, apoteósico... Los animales de la raza vacuna suelen hacer muecas y gestos humanos.
Lo del gato del chatarrero, me hizo llorar... Ya que el dueño de este gato (el chatarrero, como le llamas) era una persona inexpresiva, sin apenas sentimientos, su propia mascota le dio una lección
Ya dije en la presentación que algunos datos específicos veterinarios, los plagié de unos "Tratados Veterinarios" que me facilitó una hija mía, que ésta sí que es veterinaria... te lo recuerdo....
Algún tecnicismo lo copié de esos casos veterinarios, pero el resto: personajes, diálogos, narración, ambientación…, sólo mi pluma ha sido la única responsable.
Enternecedoras las historias que cuentas, creo que los animales pasan a ser parte de la familia y cualquier cosa que les acontezca afectan a sus dueños. Me gusto mucho la perseverancia del señor lopez luchando hasta lo ultimo por sus animalitos y ellos siempre respondían, el cariño era mas grande que las enfermedades y que decir de la coquetería de su vaca, cualquiera cae rendido. Se pasa buenos momentos leyendo todas las peripecias del doctor Amor.
Enternecedoras las historias que cuentas, creo que los animales pasan a ser parte de la familia y cualquier cosa que les acontezca afectan a sus dueños. Me gusto mucho la perseverancia del señor lopez luchando hasta lo ultimo por sus animalitos y ellos siempre respondían, el cariño era mas grande que las enfermedades y que decir de la coquetería de su vaca, cualquiera cae rendido. Se pasa buenos momentos leyendo todas las peripecias del doctor Amor.
Así es, cierto. A un animal doméstico lo podemos ver como una parte de nuestra familia. Es mucho lo que te da a cambio de nada. Es por esto que cuando a alguna persona mayor se le muere su gato o su perro (por citar estos dos), casi se le va también la vida, y a veces sin el "casi"
Te felicito, muy agradable de leer, y como te dije:
es increíble tu capacidad de escribir como un veterinario, si yo tuviese que escribir sobre un médico, no sabría si eso que te pones en las heridas es una tirita o una curita
Una buena novela. Me ha gustado. Esperamos la próxima con ansia. La que estás escribiendo, digo. A trabajar duro.
Saludos afectuosos. Estos días he recordado Sevilla. Un lugar muy especial.
Gracias, Bruderlin.
"Y Dios se detuvo en Cerro Hierro", es un a novela, o un libro, o, más bien, un conjunto de anécdotas que bien podría ser contadas en mesa-camilla. Son casos amenos. divertidos, y, sobre todo, con mucha humanidad. En ninguno de los párrafos ni en ninguno de los diálogos uso un vocabulario, digamos erudito (entre otras cosas porque mi capacidad para escribir, que no para inventar, no da para mucho.
El que recuerdes a Sevilla es un buen detalle para mi ciudad y para mí. Gracias.
¿Te gustó el primer capítulo de... "¿Era el amor de mi vida?"
Te felicito, muy agradable de leer, y como te dije:
es increíble tu capacidad de escribir como un veterinario, si yo tuviese que escribir sobre un médico, no sabría si eso que te pones en las heridas es una tirita o una curita
Casi todas las historias muy tiernas.
La explicación-epilogo final... muy bueno.
Pues nada... animo y hasta la siguiente.
Emilio
Mi hija Candela (veterinaria) tiene mucha culpa de que la cosa haya salido medio bien.
Efectivamente, ternura hay por todos lados en este libro.
"La Despedida y el Cierre" (epílogo) era obligado. El relato pedía a voces saber el paradero de los protagonistas.
Terminado, me gusto saber como quedaban todos, muchas veces haca falta esa parte en donde queremos saber mas de los personajes y siempre nos dejan en el limbo.
Todas las historias muy bonitas , triste la muerte del gatico, pero al menos sirvió para que su dueño cambiara. La anécdota de Julio, genial, los niños siempre dan sorpresas, candela siguió una rama paralela y seguro encontrara quien la haga feliz.
Terminado, me gusto saber como quedaban todos, muchas veces haca falta esa parte en donde queremos saber mas de los personajes y siempre nos dejan en el limbo.
Todas las historias muy bonitas , triste la muerte del gatico, pero al menos sirvió para que su dueño cambiara. La anécdota de Julio, genial, los niños siempre dan sorpresas, candela siguió una rama paralela y seguro encontrara quien la haga feliz.
Ya lo venía diciendo que eran unos casos en los que he destapado a mi antojo el tarro de la sensibilidad. Y si te pones a repasar mentalmente las actuaciones de todos los personajes (o casi todos), con sus respectivas mascotas, terminas por cogerle cariño.
Ea, pues ya se han acabado los comentarios. Ah, no, falta Gades, que ya apuntó algo de los primeros casos, pero aún le falta su impresión de los restantes.
Y como me resultaba extraño, como incompleto, acabar esto sin dar el paradero de los principales protagonistas, es por esto que lo aclaro: el Doctor Amor y el Doctor Pérez son personajes ficticios, pero Julio y Candela son personas reales (hijos míos), sólo que Julio no es veterinario, sino periodista, y Candela es economista.
Espero que hayas disfrutado de la lectura, estimada jefa
Aquí la que faltaba. Tardona como de costumbre últimamente, pero no por ello dejo las cosas sin terminar.
Acabo de llegar al final de esta novela, colección de relatos o como quieras llamarla. Para mí colección de emociones porque entre la sensibilidad mostrada por el doctor Amor, los animalitos que a veces me han provocado una sonrisa y otras una lágrima, cuando no la admiración por la supervivencia, todo el relato es pura emoción, hasta me acongojaba con la copla que no quería salir.
Mi enhorabuena por esa sencillez humana y animal que nos ha llevado a la vida cotidiana de un veterinario rural tocado un poquito por esa gracia... o sea por la "vis medicatrix naturae". Con tu permiso, me copio el latinismo para mis intereses <span></span>
No puedo elegir lo que más me ha gustado entre los personajes humanos, animales, situaciones o planteamiento de enfermedades y males. Me quedo pues con todo.
Un abrazo y gracias por compartir esto con nosotros.
Aquí la que faltaba. Tardona como de costumbre últimamente, pero no por ello dejo las cosas sin terminar.
Acabo de llegar al final de esta novela, colección de relatos o como quieras llamarla. Para mí colección de emociones porque entre la sensibilidad mostrada por el doctor Amor, los animalitos que a veces me han provocado una sonrisa y otras una lágrima, cuando no la admiración por la supervivencia, todo el relato es pura emoción, hasta me acongojaba con la copla que no quería salir.
Mi enhorabuena por esa sencillez humana y animal que nos ha llevado a la vida cotidiana de un veterinario rural tocado un poquito por esa gracia... o sea por la "vis medicatrix naturae". Con tu permiso, me copio el latinismo para mis intereses <span></span>
No puedo elegir lo que más me ha gustado entre los personajes humanos, animales, situaciones o planteamiento de enfermedades y males. Me quedo pues con todo.
Un abrazo y gracias por compartir esto con nosotros.
Gracias a ti, siempre gracias a ti.
Sin menospreciar en absoluto los comentarios del resto de los compañeros que han participado, que todos han aportado enriquecimiento, me resultaban incompletas las opiniones sin las tuyas.
Efectivamente, este lote de relatos está a tope de amor, amistad y sensibilidad, algo que me propuse desde el principio. Casi que no tuve más remedio que hacer desaparecer a algún animal, y le tocó al gato del rico "chatarrero" señor Ruiz, pero, pobre gatito, más que nada lo hice para dar una especie de escarmiento al carácter irascible, desagradable e incluso hiriente de su propietario, hasta terminar en convertirlo en una persona normal, en cuanto a su actitud.
El "Vis medicatrix naturae" lo leí hace mucho tiempo de un autor mexicano y me gusto (no recuerdo el nombre de él ni el título de su obra), con lo que no es de mi cosecha, y tampoco tuve la oportunidad de pedirle permiso para poder plagiarlo, como tan amablemente has hecho tú, principalmente porque en aquellos entonces no existían los correos electrónicos ni ningún otro medio similar para hacerlo, ni tan siquiera había un teléfono de contacto, o una dirección, aunque quiero recordar que le envié una carta manuscrita ala editorial, ignorando si llegó a sus manos.
La versión de este libro que le envié a evilaro, vía correo electrónico personal, es más completa, a la vez que rectificadas ciertas cosas que no me convencían del todo.
Desgraciadamente, en la vida cotidiana de hoy en día, la humanidad, o una buena parte de ella, no se prolifera mucho en practicar esos tres pilares, que bien podrían ser piedras filosofales de la vida... AMOR-AMISTAD-SENSIBILIDAD, a los que podríamos sumarles otros cuantos más para conseguir una buena convivencia de todos con todos. El judas dinero tiene mucha culpa de ello.
Comentarios
Cehi:
A mí también me deja un regusto amargo que el único malo de la novela se llame Catalán. Podía llamarse Jordi, o Josep, pero Catalán es demasiado explícito ("Un Catalán menos". la frase, tal como está el patio, suena un poco fuerte). Sin embargo, la historia es un contrapunto al resto de anécdotas. Me siguen gustando. Se ve que te has documentado bien en el tema veterinario, y has vivido, seguramente, el ambiente rural. No es mi caso, y por eso me parece más agradable. Bien, sigo con la lectura.
De eso de trata, de que el lector pase unos minutos divertidos.
Aunque los señores catalanes, nuestros compañeros Emilio y Luis (Evilaro y Bruderlin), se me enojen, es bien sabido por todiós que la tacañería forma parte de la vida social catalana; que es verdad que esto tiene algo de mito, aunque a estas alturas resulta harto difícil de desmitificar. Al igual que de nosotros, los andaluces, dicen que somos flojos y muy dados a la siesta y el cachondeo; por supuesto, un craso error, no en vano en Cataluña viven y residen cientos de miles de andaluces que son los que han contribuido grandemente en hacer de esa región española una de las mejores regiones de España.
Quizás no esté bien especificado por mí. Al decir... "un catalán menos", no me refiero a la persona física, ¡Dios me libre!, sino a una idiosincrasia cicatera, Nada más lejos de mi forma de ser que censurar a nadie, y además gratuitamente. Mis respetos por si te has sentido molesto. Para mí, como español, tanto el catalán, como el madrileño, con el asturiano, como el vasco, como el maño, como el andaluz, como... etc... son todos iguales, sin ninguna clase de discriminación hacia ninguno.
Pretendía decir (y al parecer no lo he logrado) que debido a la forma de actuar siempre de este personaje, un hombre que parecía que el dinero era el timón de su vida, oponía mucha resistencia para poder, no sólo negociar con él fuese lo que fuese, sino entablar cualquier conversación; que, en definitiva, todas iban en pro de él mismo. ¿Aclarado?
Bruderlin
Al hilo de tu comentario anterior y mi respuesta al mismo, me apresuro a añadir que no quiero entrar en 'asuntos políticos'. Y esto viene a colación a eso tuyo de... 'tal como está el patio, suena un poco fuerte'.
A este respecto, tengo mis propias opiniones, convicciones
Bruderlin
(No sé por qué al tachar intencionadamente 'opiniones', directamente ha pasado a insertar lo ya escrito)
La continuación de lo que iba a poner es esta:
...convicciones, las cuales no podrían ser bien acogidas por algunos compañeros; por tanto, prudentemente opto por quedármelas para mí. Sobre todo y más que nada porque éste no es un foro para hablar de política.
Un prejuicio no es política, es un prejuicio. Debes saber que también hay una 'opinión generalizada' sobre los sevillanos en toda España, pero a mí no se me ocurriría nunca hacerme eco de tamaña tontería en una novela, porque sé que en un colectivo hay personas de todo tipo, sin importar la zona del país donde hayan nacido. Hacerse eco de un prejuicio sólo demostraría mi incultura.
Bruderlin
Lo de los sevillanos, andaluces, yo mismo lo he mencionado (aunque mi orgullo de patria chica lo quiera soslayar), y, por más aliento que gaste en este tonto "prejuicio" perdurará boca a boca por los siglos de los siglos; ojo, al igual que "el prejuicio" de los catalanes.
Pero... amigo Luis, ¿no crees que estamos llevando esta "nimiedad" más lejos de los que corresponde?
Reconozco noblemente que me he equivocado por haber dicho algo que casi no tenía sentido aquí y ahora, y mejor disculpa que reconocer mi error no existe. Si admites mis disculpas, damos el asunto por terminado. No volverá a ocurrir por mi parte. Lo único realmente importante en este hilo son vuestras críticas o comentarios sobre mi libro.
Ah, me auto asigno que soy un inculto
Un saludo afectuoso
Ansioso sigo esperando vuestros comentarios, pero sólo y exclusivamente de mi libro en cuestión: "Y Dios se detuvo en Cerro Hierro". Gracias
Escribiste esto hace tiempo, y todo tiene su evolución. Por mi parte, cada persona es sólo eso, una individualidad, sin posibilidad de etiquetar ni clasificar, como si fuéramos cromos.
Un saludo cordial.
Ni una palabra más sobre este asunto. Gracias por tu comprensión.
Saludos cordiales
Faltaría más. Vayamos a lo literario.
Un apretón de manos.
Cehi:
Sigo leyendo... y divirtiéndome...
Lo de la vaca que guiña el ojo, apoteósico...
Yo también le habría dado el primer premio.
Lo del gato del chatarrero, me hizo llorar...
Es increíble que no siendo veterinario, puedas escribir sobre ello
Felicidades.
Continuo
Emilio
Lo de la vaca que guiña el ojo, apoteósico... Los animales de la raza vacuna suelen hacer muecas y gestos humanos.
Lo del gato del chatarrero, me hizo llorar... Ya que el dueño de este gato (el chatarrero, como le llamas) era una persona inexpresiva, sin apenas sentimientos, su propia mascota le dio una lección
Ya dije en la presentación que algunos datos específicos veterinarios, los plagié de unos "Tratados Veterinarios" que me facilitó una hija mía, que ésta sí que es veterinaria... te lo recuerdo....
Algún tecnicismo lo copié de esos casos veterinarios, pero el resto: personajes, diálogos, narración, ambientación…, sólo mi pluma ha sido la única responsable.
Gracias por leerme
Continúa
Antonio
Me gusto mucho la perseverancia del señor lopez luchando hasta lo ultimo por sus animalitos y ellos siempre respondían, el cariño era mas grande que las enfermedades y que decir de la coquetería de su vaca, cualquiera cae rendido.
Se pasa buenos momentos leyendo todas las peripecias del doctor Amor.
Así es, cierto. A un animal doméstico lo podemos ver como una parte de nuestra familia. Es mucho lo que te da a cambio de nada. Es por esto que cuando a alguna persona mayor se le muere su gato o su perro (por citar estos dos), casi se le va también la vida, y a veces sin el "casi"
amparo bonilla
Precisamente por esas ejemplares y gratificantes peripecias le puse Amor de nombre, qué mejor nombre para un hombre bueno
Una buena novela. Me ha gustado. Esperamos la próxima con ansia. La que estás escribiendo, digo. A trabajar duro.
Saludos afectuosos. Estos días he recordado Sevilla. Un lugar muy especial.
Acabado:
Te felicito, muy agradable de leer, y como te dije:
es increíble tu capacidad de escribir como un veterinario, si yo tuviese que escribir sobre un médico, no sabría si eso que te pones en las heridas es una tirita o una curita
Casi todas las historias muy tiernas.
La explicación-epilogo final... muy bueno.
Pues nada... animo y hasta la siguiente.
Emilio
Gracias, Bruderlin.
"Y Dios se detuvo en Cerro Hierro", es un a novela, o un libro, o, más bien, un conjunto de anécdotas que bien podría ser contadas en mesa-camilla. Son casos amenos. divertidos, y, sobre todo, con mucha humanidad. En ninguno de los párrafos ni en ninguno de los diálogos uso un vocabulario, digamos erudito (entre otras cosas porque mi capacidad para escribir, que no para inventar, no da para mucho.
El que recuerdes a Sevilla es un buen detalle para mi ciudad y para mí. Gracias.
¿Te gustó el primer capítulo de... "¿Era el amor de mi vida?"
Igual de afectuosos para ti
Todas las historias muy bonitas , triste la muerte del gatico, pero al menos sirvió para que su dueño cambiara.
La anécdota de Julio, genial, los niños siempre dan sorpresas, candela siguió una rama paralela y seguro encontrara quien la haga feliz.
Ya lo venía diciendo que eran unos casos en los que he destapado a mi antojo el tarro de la sensibilidad. Y si te pones a repasar mentalmente las actuaciones de todos los personajes (o casi todos), con sus respectivas mascotas, terminas por cogerle cariño.
Ea, pues ya se han acabado los comentarios. Ah, no, falta Gades, que ya apuntó algo de los primeros casos, pero aún le falta su impresión de los restantes.
Y como me resultaba extraño, como incompleto, acabar esto sin dar el paradero de los principales protagonistas, es por esto que lo aclaro: el Doctor Amor y el Doctor Pérez son personajes ficticios, pero Julio y Candela son personas reales (hijos míos), sólo que Julio no es veterinario, sino periodista, y Candela es economista.
Espero que hayas disfrutado de la lectura, estimada jefa
Tardona como de costumbre últimamente, pero no por ello dejo las cosas sin terminar.
Acabo de llegar al final de esta novela, colección de relatos o como quieras llamarla. Para mí colección de emociones porque entre la sensibilidad mostrada por el doctor Amor, los animalitos que a veces me han provocado una sonrisa y otras una lágrima, cuando no la admiración por la supervivencia, todo el relato es pura emoción, hasta me acongojaba con la copla que no quería salir.
Mi enhorabuena por esa sencillez humana y animal que nos ha llevado a la vida cotidiana de un veterinario rural tocado un poquito por esa gracia... o sea por la "vis medicatrix naturae". Con tu permiso, me copio el latinismo para mis intereses <span>
No puedo elegir lo que más me ha gustado entre los personajes humanos, animales, situaciones o planteamiento de enfermedades y males. Me quedo pues con todo.
Un abrazo y gracias por compartir esto con nosotros.
Gracias a ti, siempre gracias a ti.
Sin menospreciar en absoluto los comentarios del resto de los compañeros que han participado, que todos han aportado enriquecimiento, me resultaban incompletas las opiniones sin las tuyas.
Efectivamente, este lote de relatos está a tope de amor, amistad y sensibilidad, algo que me propuse desde el principio. Casi que no tuve más remedio que hacer desaparecer a algún animal, y le tocó al gato del rico "chatarrero" señor Ruiz, pero, pobre gatito, más que nada lo hice para dar una especie de escarmiento al carácter irascible, desagradable e incluso hiriente de su propietario, hasta terminar en convertirlo en una persona normal, en cuanto a su actitud.
El "Vis medicatrix naturae" lo leí hace mucho tiempo de un autor mexicano y me gusto (no recuerdo el nombre de él ni el título de su obra), con lo que no es de mi cosecha, y tampoco tuve la oportunidad de pedirle permiso para poder plagiarlo, como tan amablemente has hecho tú, principalmente porque en aquellos entonces no existían los correos electrónicos ni ningún otro medio similar para hacerlo, ni tan siquiera había un teléfono de contacto, o una dirección, aunque quiero recordar que le envié una carta manuscrita ala editorial, ignorando si llegó a sus manos.
La versión de este libro que le envié a evilaro, vía correo electrónico personal, es más completa, a la vez que rectificadas ciertas cosas que no me convencían del todo.
Desgraciadamente, en la vida cotidiana de hoy en día, la humanidad, o una buena parte de ella, no se prolifera mucho en practicar esos tres pilares, que bien podrían ser piedras filosofales de la vida... AMOR-AMISTAD-SENSIBILIDAD, a los que podríamos sumarles otros cuantos más para conseguir una buena convivencia de todos con todos. El judas dinero tiene mucha culpa de ello.
Otro abrazo para ti