A ver que os parece este relato corto que me acabo de currar sobre la marcha...
Las alarmas antiaéreas bramaban como las trompetas del juicio final. Llevaban ya varios meses sonando, y no había forma posible de acallar su sonido, a su vez, bajo la atenta mirada de farolas y semáforos, y siempre acompañadas por esa estridente banda sonora, las calles desiertas mostraban un panorama desolador.
Todo comenzó en un día cualquiera del cálido verano del año 2008, durante las horas previas al medio día. En una ciudad cualquiera de cualquier país, pues los acontecimientos se sucedieron de forma simultánea en todos los puntos del planeta.
Los niños disfrutaban de su baño matutino en las piscinas de la ciudad. Docenas de parejas se proferían arrumacos en los numerosos bancos distribuidos estratégicamente por doquier, las tiendas estaban llenas de sus clientes habituales, que hacían las compras diarias, mientras que numerosas personas acababan o no habían hecho mas que empezar sus ejercicios en cualquier gimnasio o en plena calle, pese al calor que hacía.
Nadie lo vio acercarse, ni nadie escuchó nada, o si alguien lo hizo, nada pudo hacer, pues la atmósfera se volvió irrespirable, y subió su temperatura hasta tal punto que el mero hecho de inhalar el veneno mortal en el que se había convertido el aire significaba una muerte instantánea.
Todos murieron, no quedó nadie, todo animal, planta, hongo, bacteria... todo murió. El mundo, tal y como lo conocemos, había muerto, quedando como un cementerio, repleto de cuerpos sin vida.
Una luz brilló en alguna parte, y se abrió una especie de portal, del que surgieron una especie de bolitas. En cada parte del mundo ocurrió de forma simultánea. En todas partes esas bolitas tocaron el suelo a la vez. Por todas partes lo mismo, tremendas explosiones quedaban paso a un panorama mas desolador aún que el anterior, eso si, sin sonidos de sirenas, sin nada. Todo fue arrasado. No quedó nada. El agua, las montañas, los glaciares, todo desapareció. Únicamente quedó un suelo carbonizado, liso y eterno.
De nuevo se abrió otro portal, esta vez uno solamente, del que surgió un misterioso ser con un traje antirradiaciones, y con vario aparatos de medida.
Comenzó a trabajar, tomando muestras de ese suelo y comprobando la temperatura de la atmósfera y su composición.
Tras comprobar todos los parámetros, se quitó el gorro protector, y, utilizando su intercomunicador dijo:
-Señor, el Apocalipsis ha sido un éxito. La Tierra versión 2.0 ha quedado destruida. Ordenen preparar el escenario para la versión actualizada, y esta vez, habrá que hacerlo bien, pues la corteza terrestre no resistirá mas deflagraciones de este tipo.
Dicho esto, el ser desapareció.
Comentarios
... meses sonando las sirenas?.... eso cuándo ocurría... entre la muerte de todos y la llegada de las bolitas explosivas? ....y por qué se dispararon las alarmas....?
.... un saludo....
:cool:
Gracias por las críticas... la verdad es que con lo de las alarmas me has pillado.:(
Sin embargo, el final es bastante efectivo y el conjunto cierra. Creo que lo que se nota, como tu bien declaras, es que te lo has currado sobre la marcha.
Saludos! y que bueno que halla gente creando ficción.
Les
el final esta bueno,
eso
Estoy de acuerdo con mis compañeros -por no repetirlo- en cuanto a los diminutivos y repeticiones de palabras.
En general me parece un relato que da la impresión que lo has escrito muy rápido y no lo has corregido lo suficiente.
Quiero que quede como opinión principal esta: es un relato magnífico y lo he pasado muy bien leyéndolo.
Muchas gracias.